Cabo Cortés: un riesgo para la reserva marina más robusta del planeta

Debido a las contradicciones técnicas al interior de la Semarnat en la evaluación del proyecto turístico Cabo Cortés y el riesgo de un grave deterioro en uno de los ecosistemas marinos mejor conservados del planeta, la Secretaría de la Función Pública iniciará una investigación a fondo acerca de la autorización concedida a la empresa española Hansa Urbana por parte de la actual administración del presidente Felipe Calderón.

Manuel Hernández

“Cuando vi que el camino que había recorrido toda mi vida estaba todo enrejado me dieron ganas de llorar”, dice Judith Castro Lucero mientras conduce su camioneta por el pequeño camino de terracería que conecta la zona urbana de Los Cabos con el parque nacional de Cabo Pulmo, en la punta este de Baja California Sur. El lugar es considerado como la “reserva marina más robusta del planeta” según estudios recientes. Hoy se encuentra amenazada por el proyecto Cabo Cortés, el cual pretende hacer de este sitio el segundo desarrollo turístico más grande del país.

Un caso emblemático para diversos grupos ambientalistas que han denunciado múltiples irregularidades en el permiso otorgado por parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) a la constructora de origen español Hansa Baja Investments en marzo pasado.

“Fue casi de un día para otro. De repente había máquinas por todos lados y nadie entendía qué estaba pasando, hasta que la gente de la comunidad empezó a investigar. Fue así que nos enteramos del proyecto”, cuenta Judith, presidenta de la organización Amigos para la Conservación de Cabo Pulmo, mientras señala algunas torres de vigilancia y un extenso muro de alambre que delimita el terreno de 3 mil 800 hectáreas donde la empresa española busca construir 27 mil habitaciones, dos campos de golf, una marina con 490 posiciones y varios centros comerciales. Un proyecto muy superior a los 12 mil 375 cuartos de hotel que actualmente se encuentran disponibles en Los Cabos, de acuerdo con datos del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur).

Todo esto, en una zona semidesértica con una baja disponibilidad de agua, situación que ha generado algunas tensiones entre las poblaciones vecinas debido a que el permiso otorgado por la Semarnat incluye una concesión de tres pozos para extraer un volumen de 4.5 millones de litros cúbicos al año y la instalación de una planta desalinizadora con capacidad de generar 750 litros de agua potable por segundo y cuyos residuos podrían ocasionar daños irreversibles al único arrecife de coral vivo en todo el Golfo de California.

Además, algunos estudios realizados por investigadores de la Universidad Autónoma de Baja California Sur sostienen que la aprobación del proyecto Cabo Cortés generaría una explosión demográfica similar a la registrada en Cabo San Lucas y San José del Cabo, lo cual no sólo traería consecuencias devastadoras para los ecosistemas de la región, sino también para los gobiernos locales ante la imposibilidad de satisfacer la demanda de servicios. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) señalan a Baja California Sur como la entidad con la mayor tasa de crecimiento de población a nivel nacional con 3.95 por ciento anual, una cifra ligeramente superior al 3.9 registrado por Quintana Roo en el mismo periodo.

“No se trata sólo de aprobar un hotel, sino la construcción de una ciudad entera que requerirá escuelas, hospitales, seguridad pública y otros servicios. Por ello estamos tratando de demostrarle al municipio la inviabilidad del proyecto en términos económicos, pues a final de cuentas, todos esos costos tendrán que ser asumidos por el gobierno local”, comenta Judith Castro, quien considera que el proyecto de Cabo Cortés representa una seria amenaza al modelo desarrollo sustentable que se ha venido impulsando en Cabo Pulmo desde hace dos décadas y que se ha convertido en un referente a nivel mundial en cuanto al manejo de los ecosistemas costeros.

Todo comenzó a principios de los años 90, cuando los pescadores que durante décadas habían estado asentados en Cabo Pulmo se dieron cuenta de que cada vez tenían que recorrer mayores distancias para atrapar unos cuantos peces cuyas poblaciones empezaban a verse seriamente disminuidas ante fenómenos como la sobrepesca y la contaminación de los mares. Fue entonces que los integrantes de la familia Castro decidieron dar un cambio radical al dejar las redes y apostar de lleno por el ecoturismo como medio de vida.

En 1995 el gobierno federal decretó a Cabo Pulmo como Área Natural Protegida y para 2005 la UNESCO lo declaró como Patrimonio Natural de la Humanidad. En 2010 un censo elaborado por investigadores del Instituto de Oceanografía Scripps de la Universidad de California encontró que el número total de peces en el ecosistema de la reserva se incrementó más de 460 por ciento de 1999 a 2009 gracias a la protección de la comunidad local, una recuperación sin antecedentes a escala global. De ahí que para los habitantes de Cabo Pulmo detener el proyecto de Cabo Cortés se ha convertido en un asunto personal.

“No estamos en contra del desarrollo, pero éste tiene que ir de la mano de la naturaleza”, afirma Enrique Castro, hermano de Judith y mejor conocido como ‘Kiki’, quien relata la manera en que la comunidad se ha organizado para construir una propuesta de desarrollo realmente sustentable y capaz de hacer frente a los embates de los grandes inversionistas. “Nunca imaginaron que 120 personas les harían la vida de cuadritos”, agrega.

Las inconsistencias

De acuerdo con los especialistas, el problema de fondo en el caso Cabo Cortés se debe a una serie de irregularidades en la manifestación de impacto ambiental en la que se basó la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) de la Semarnat para aprobar el proyecto a pesar de las violaciones al Plan de Ordenamiento Ecológico del Municipio de Los Cabos, además de hacer caso omiso a las recomendaciones de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y la Dirección General de Política Ambiental e Integración Regional y Sectorial de la propia Semarnat, organismos que determinaron que existía poca viabilidad desde el punto de vista técnico para otorgar el permiso a la empresa Hansa Urbana.

foto de Octavio Aburto

En el mismo sentido, un documento del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) consideró que además de violar el Programa de Ordenamiento Ecológico, la autorización del proyecto Cabo Cortés no toma en cuenta las afectaciones a especies de flora y fauna amenazadas dentro de la NOM-SEMARNAT-059-2001 ni tampoco el “Principio Precautorio” adoptado por México durante la Declaración de Rio sobre Medio Ambiente y Desarrollo, en relación a las posibles afectaciones al arrecife de Cabo Pulmo debido a la falta de información detallada en torno al comportamiento de las corrientes marinas.

Aunado a esto, el CEMDA considera que la autorización de la Semarnat ignoró la opinión de 22 científicos de 18 instituciones académicas nacionales e internacionales que alertaron a la UNESCO sobre las consecuencias negativas que traería consigo la construcción de un desarrollo turístico masivo en una zona frágil.

Pese a ello, Juan Rafael Elvira Quesada, titular de la Semarnat, considera que el permiso dado por la dependencia está respaldado por el marco jurídico vigente.

“Lo que la Semarnat autoriza y permite es lo que nos marca la ley, lo que nos dice la Cámara de Diputados lo que podemos hacer. No quisiera poner sobre la mesa si la Semarnat debería actuar en una línea conservacionista al cien por ciento donde todas las demás actividades económicas queden detenidas”, comentó Elvira Quesada, quien durante su quinto informe de labores indicó que hasta el momento no se ha realizado ningún avance de la obra hasta esperar la información completa por parte de la empresa española.

“En el caso Cabo Cortés no ha avanzado ninguna obra porque estamos esperando que la empresa logre entregarnos la información de que todas y cada una de las actividades que desarrollen no tenga ninguna afectación a Cabo Pulmo”, indicó el secretario.

“Lo que sí puedo les puedo garantizar y poner con toda claridad y transparencia es que ningún permiso de los que se ha dado ha tenido algún tipo de presión ni política, social o económica, todo ha sido bajo el marco de la ley”, señaló Elvira Quesada.

Pero no todos están de acuerdo. Para Alejandro Olvera, coordinador de la campaña de la campaña de océanos y costas de Greenpeace México, los argumentos utilizados por la Semarnat sólo ponen en evidencia la discrecionalidad con la que se utilizan los instrumentos legales para beneficiar intereses privados en detrimento del interés público.

“La cuestión es que la Semarnat hace uso discrecional de la ley, pues la ley también dice que tienen la facultad de rechazar proyectos. Cualquier cosa que hagan se justifican diciendo que actúan bajo la ley, pero esa no es una justificación. La labor de la Semarnat es proteger los recursos naturales, algo que no está haciendo al aprobar proyectos como Cabo Cortés o Marismas Nacionales en el sur de Sinaloa”, señala el activista, quien consideró incongruente que el gobierno mexicano promueva centros turísticos de gran escala al mismo tiempo que atraviesa por serios problemas para echar a andar grandes desarrollos que resultaron ser un fracaso.

“Es un modelo obsoleto, basado en la especulación financiera. Hay varios proyectos fracasados por parte del gobierno federal como Loreto o la Escalera Náutica, grandes proyectos situados en zonas ecológicamente frágiles que se anuncian con bombo y platillo y que al final del día quedan detenidos”, explica Olvera, quien sostiene que resulta ilógico que el gobierno mexicano haya concedido la autorización de un proyecto tan grande a pesar de los serios problemas financieros por los que atraviesa Hansa Urbana en España.

foto de Octavio Aburto

Esta empresa dedicada a la construcción y el negocio inmobiliario pertenece en su mayoría a la familia Gálea y otras entidades financieras como Cajasol y la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), misma que se encuentra en un proceso de rescate financiero por parte del gobierno español luego de los estragos que dejó la crisis económica de 2008. En julio pasado El Banco de España en coordinación con la Unión Europea aprobó un plan de recuperación de 2 mil 800 millones de euros y una facilidad de liquidez de 3 mil millones de euros para que la CAM pueda recuperar cierta estabilidad.

Hansa Urbana también se encuentra sujeta a un proceso de investigación por parte de la Fiscalía de Murcia luego de las presuntas violaciones a la normatividad vigente y algunos supuestos casos de corrupción involucrados en la construcción del proyecto Novo Carthago, el cual consta de 6 mil viviendas, dos campos de golf y varios hoteles de lujo en las costas de Murcia.

A pesar de contar con el apoyo del gobierno local para la realización del proyecto, Juan Rafael Gálea, presidente de Hansa Urbana, fue llamado a declarar ante un juez de Alicante en mayo de 2010, ante las sospechas de fraude y otros delitos contra la Hacienda Pública valuados en 6.1 millones de euros, incluyendo la falsificación de documentos por la compra-venta de un terreno. Hasta el momento, el proyecto de Novo Carthago se encuentra detenido.

De acuerdo con Olvera, estos antecedentes tampoco fueron tomados en cuenta por el gobierno federal a la hora de emitir el permiso, ni tampoco los señalamientos hechos por diversos medios de comunicación en torno a la supuesta participación de John McCarthy, director del Fonatur durante el gobierno de Vicente Fox Quesada, en la adquisición de los terrenos donde ahora se pretende construir el proyecto Cabo Cortés cuando todavía era funcionario federal. Tiempo después Hansa Urbana se deslindó de McCarthy a pesar de que fungía como uno de los asesores de la empresa española.

Debido a la serie de irregularidades en el caso Cabo Cortés, Greenpeace presentó una denuncia ante la Secretaría de la Función Pública (SFP) en contra de dos funcionarios, Mauricio Limón, subsecretario para la Gestión de Protección Ambiental y Enrique González, director general de la división de Impacto y Riesgo Ambiental de la Semarnat, debido a la manera poco transparente con la que se otorgó el permiso.

Una denuncia que al parecer tuvo efecto en el poder legislativo, ya que algunos días después de la denuncia interpuesta por la organización ambientalista, el Senado de la República alcanzó un punto de acuerdo, promovido por el senador Arturo Escobar y Vega del Partido Verde Ecologista de México, para solicitar a la SFP una investigación exhaustiva en lo referente a la autorización del proyecto Cabo Cortés.

“Hay un problema muy severo de acceso a la información en México, a pesar de la ley de transparencia y por ello fiscalizar cosas como las manifestaciones de impacto ambiental, los aprovechamientos de recursos naturales o los permisos que se dan es extremadamente difícil”, sostiene el investigador Exequiel Ezcurra, director del Instituto para México y Estados Unidos de la Universidad de California y consejero de la organización ambientalista WWF, quien considera que copiar un modelo de desarrollo en quiebra como el del Mediterráneo español pone en evidencia la esquizofrenia que existe en la política pública del gobierno federal en materia de medio ambiente.

“Los intereses económicos de corto plazo juegan un papel muy importante en todo esto”, agrega Ezcurra, quien fuera director del Instituto Nacional de Ecología durante el sexenio anterior. “Esto sólo tiene sentido desde una lógica en la que algunas empresas y ciertos intereses puedan ganar mucho dinero en corto plazo”.

Mientras tanto, la filial en México de la constructora Hansa Urbana no pierde la esperanza de poder iniciar con la realización del desarrollo turístico una vez que se haya presentado toda la información solicitada por la Semarnat.

“Cabo Cortés no es un proyecto ni frenado ni estancado, seguimos trabajando para darle cumplimiento a todas las condicionantes que la autoridad de medio ambiente nos indicó”, señaló a principios de septiembre Jesús Guilabert Boyer, director del proyecto Cabo Cortés.

Galería de fotos de Cabo Pulmo y San José del Cabo

Publicado el 24 octubre, 2011 en Reportajes y etiquetado en , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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