El ojo; usar la luz para penetrar la tiniebla

Órgano capaz de distinguir la luz de la tiniebla -capaz de dotar nuestra percepción de forma, volúmen y color- el ojo es el único nervio que tenemos expuesto al exterior. Un verdadero milagro de la evolución que evidencia los alcances de lo que pueden lograr la variabilidad genética y unos cuantos millones de años. ¿Cómo fue posible que los seres vivos de este planeta desarrollaran algo tan complejo como un ojo?

Para comprender esta historia, habremos de remontarnos a los primeros organismos unicelulares que desarrollaron una habilidad inusual para distinguir la luz y la oscuridad, situación que en algún momento ofreció una ventaja enorme para la supervivencia de los organismos fotosensibles. Tal es el caso de ciertos organismos unicelulares del género Euglena, uno de los ejemplos preferidos de los científicos para explicar los orígenes de la visión en los seres vivos.

Miles de siglos más tarde, esta capacidad fue desarrollándose hasta alcanzar un enorme nivel de complejidad que fue diversificándose en la infinita gama de especies que han habitado el planeta desde el principio de los tiempos.

En el caso del ser humano, la dependencia que hemos desarrollado hacia este sentido es incuestionable, casi absoluta.

Epicentro de la emotividad corporal, los ojos son portales dimensionales que nos permiten acceder al otro, a las más profundas coordenadas de la existencia. De la vista nace el amor, según dicen. También dicen que los ojos son el espejo del alma.

Esto hace de la vista un asunto complejo. ¿Cómo podríamos explicarle a un ciego de nacimiento lo que es el color? ¿Cómo ver en la noche como la lechuza? ¿Cómo imaginar la manera en que un camarón mantis puede aprehender el mundo con ojos capaces de captar el infrarrojo o el ultravioleta?

Ver implica dominar la incertidumbre y el miedo que nos produce la oscuridad, tal como explica la sabiduría brahmánica a través del “tercer ojo”, órgano abstracto que nos permite ver más allá de lo evidente para poder percibir la verdadera naturaleza del mundo al desnudar la realidad. De ahí que en prácticamente todas las culturas antiguas, los animales que pueden ver en la noche posean un vínculo con lo sagrado. Esto explica el poder de algunos símbolos mágicos como el Ojo de Horus, mismo que evidenciaba su poder al contrarrestar el “mal de ojo”. Algo similar al poder que las culturas mesoamericanas atribuían al Ojo de venado como amuleto protector.

Contemplar la existencia en su totalidad, una metáfora de Dios que se manifiesta a través del ojo omnipresente que todo lo ve. Ojos que lo mismo sirven para llorar o reir, para observar y entender o para viajar a otras galaxias cuando nos atrevemos a cerrarlos.

Ojos para ver las entrañas de nuestra propia existencia, ojos húmedos que aman, ingrávidos y febriles, ojos que miran disueltos en la nada, salpicando el tiempo con su baile misterioso. Ojos ausentes que dibujan sueños multicolores en la soledad de la penumbra. Ojos que miran otros ojos devorándose a besos. Ojos risueños que callan cuando duermen.

links recomendables:

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/11/111114_sp_galeria_ojos_animales_med.shtml

http://www.ciencialimada.com.ar/2011/03/la-evolucion-del-ojo-en-la-naturaleza-y.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Ojo

http://www.sindioses.org/cienciaorigenes/bookjehova03.html

Acerca de manuelhborbolla

Poeta, filósofo y periodista, egresado de la UNAM. Creo que es posible transformar el mundo a través de la poesía.

Publicado el 25 noviembre, 2011 en Otros desvaríos y etiquetado en , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. No veo en el ojo el resultado del azar molecular a lo largo de miles de años y que se haya repetido de manera especializada en miles de criaturas diferentes según sus propias necesidades. Veo en los ojos el “estilo” de una mente que lo diseño con el propósito de que no solo fuese práctico, sino de que sus criaturas, especialmente las inteligentes (los humanos) pudiesen disfrutar de la vida y llegar hasta crear arte al apreciar la belleza, algo que no es necesario para que “el más apto sobreviva”. El arte es un misterio, algo innecesario para la vida, que refuta totalmente las teorías que se decantan por el caos y el azar. Yo creo en el propósito y en el diseño, porque donde hay diseño, hay diseñador, Y hay una explicacion lógica al porqué del sufrimiento actual y por qué se permite, pero no viene a cuento ahora, o esto dejaría de ser un comentario. Mis ojos y mis manos son las dos cosas que más disfruto, aparte de mi lengua, porque me encanta comer, pero todo podría tener el mismo sabor, olor, textura, etc. Pero no es así, ¿habrá otra razón tras ello? Nunca he visto a un perro decir: ¡Qué delicioso está mi concentrado! No quiero abrir debate, solo doy mi opinión. Saludos, JSC

    Me gusta

  2. pues sí, sin duda el ojo es un diseño de la naturaleza, dios, la totalidad universal o como quiera que llamemos a esa superestructura capaz de darle cohesión a todo lo que existe… sin embargo, ¿quién dice que ese diseñador no decidió utilizar el azar como herramienta para fabricar algo tan milagroso como un ojo?… saludos!!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: