Archivos Mensuales: febrero 2013

Hombre trifásico

Hombre

Boceto del mural zapatista que no fue

En el viaje decembrino por el sureste mexicano, el dueño del bar Revolución de San Cristobal de las Casas (el buen Imán) vio por casualidad algunos de mis dibujos mientras yo me tomaba una cerveza y me ofreció hacer un mural en la pared de una fonda que recién estaba abriendo en la localidad. Emocionado por la idea, me puse a trabajar en un boceto y este fue el resultado. Lamentablemente, el corto tiempo del que disponía hizo imposible plasmar el dibujo-homenaje a las familias zapatistas en la pared de dicho establecimiento. Será para la otra.

Boceto Familia Zapatista

El valor de los recursos naturales

La destrucción de los ecosistemas y la acelerada tasa de pérdida de biodiversidad del planeta no podrían entenderse sin la aparición de la Revolución Industrial y el capitalismo salvaje que predomina en el modelo de civilización occidental que se ha dispersado por el orbe debido a la globalización. ¿Qué hacer para detener la hecatombe ambiental que a su vez está potencializando el problema a través de fenómenos como el cambio climático? Revalorar los recursos naturales. Si se contabilizara todo el daño ambiental que se genera con el porceso de producción imperante en el mundo, las ganancias se convierten en pérdidas. De ahí que durante su plática Pavan Sukhdev, el “banquero de la naturaleza”, da en el clavo a la hora de explicar la raíz del problema: “nuestra incompetencia para detectar la diferencia entre beneficios públicos y ganancias privadas”.

La milpa imposible

 

Tan largo el oprobio

y tan corta la memoria,

que al poco tiempo

se derrumba,

dejando sólo viejas postales,

roídos fragmentos del pasado,

la historia cercenada erige estatuas

a la podredumbre, la mezquindad

y la ignominia.

 

La fantasmal existencia

de los hombres resiste el exterminio,

la milpa imposible crece en

barrancos de anónima muerte,

mientras el desconsuelo

se estaciona en la montaña,

y no escampa, todo ruina,

todo rezos a la sordera de Dios,

inocencia perdida entre

las espinas del huizache.

 

El extravío de sus blancos ojos

vomita un dolor milenario

que se sucede un día tras otro,

lunas, siglos enteros inmolados por la angustia

que se reproduce sistemáticamente

en la ominosa ceguera,

el cinismo y la manipulación.

 

Orografía de signos que se rebelan,

el pino perfuma la tierra descalza

y barro de mole amarillo

mastica los cerros a fuego lento,

mujeres que amasan pan y lo reparten

para matar el hambre

que se riega como el cólera,

hambre carnívora que hiere el sueño

desde las entrañas.

 

Miran tristes las famélicas

mazorcas despuntando

a orillas de la parcela, esquivando

a la muerte como niños prematuros

arrancados del útero materno,

tanta pena bajo el cielo desbocado,

preludio sangriento que devolverá

la primavera a los campos.

 

::.

El fin de una canción

 

El mundo se cierra

en la última estrofa

de una canción,

epitafio de una lengua

en sangre derramada.

 

Muere el tiempo en

los vestigios del hombre

y la palabra,

una era olvidada

convertida en polvo,

silencio que se alarga

una eternidad.

 

::.

Aves del paraíso: fantasía en la densa selva de Nueva Guinea

No es un sueño, aunque sus formas y colores insinúen lo contrario. En lo profundo de la selva tropical de Nueva Guinea habitan las aves del paraíso, cuya extensa gama de plumajes y comportamiento sexual son un deleite visual que evidencia la rica biodiversidad que habita en el planeta y que podría ayudar a los científicos a descifrar el misterio evolutivo de la reproducción sexual. De ahí que un ornitólogo de la Universidad de Cornell, Ed Scholes, y el fotógrafo Tim Laman han pasado la última década documentando a estos maravillosos seres extraídos de los confines más remotos de la imaginación del creador.

 

La maleta mexicana: el horror de la Guerra Civil Española en 35mm

Un bello documental sobre los estragos de la lucha contra el fascismo y tres heróicos fotorreporteros que se jugaron el pellejo para documentar los alcances de la dignidad humana desde la línea de fuego. Una maleta perdida que reaparece de la tiniebla para iluminar la memoria de dos pueblos hermanados por el horror de una guerra perdida. Quizá por ello, la película de Trisha Ziff resulta tan conmovedora.

Las fotografías recuperadas en la maleta mexicana, que documenta las hazañas de Robert Capa, su esposa Gerda Taro, y David Chim Seymour a la hora de inventar un nuevo lenguaje visual para retratar la lucha de un pueblo contra el exterminio al mismo tiempo que se esquiva el plomo de las balas enemigas, es sólo el pretexto para relatar una historia de desencuentros y esperanza. Una historia de amor de los que fueron y los que son. Decía Octavio Paz que la realidad es más real en blanco y negro. Las imágenes de Capa y compañía parecen confirmar la hipótesis. De esas cosas que conviene recordar a menudo, aunque duela, para evitar que se repitan.

Los latidos de tu cama

 

Tu soledad y la noche mansa

urdieron esta farsa

de manos adheridas a mi espalda

y caricias desafiando el borde

de tus sueños,

el silencio musitando soledades,

tripulando los latidos

de tu cama adormilada,

explorando cada pliegue de tus dedos

con mis labios desbocados.

 

Te desnuda mi aliento

en el remanso luminoso de la calle

que entra por la ventana

de esta habitación baldía,

colmada de oscuras visiones

y una certeza homicida que se

escurre por lo blanco de la pared.

 

En el centro del mundo, tu vientre,

el perfume envenenado de tu pelo,

dardos de plomo listos para hundir

su aguijón en mi gangrena,

resabio de tu beso delincuente

arando los contornos de mi pena:

el romance idiota

de mi corazón y tu mortero.

 

::.

Escozor mineral

 

Rayos de furia amarilla mutilaron

cerros de monumental estatura,

esculpiendo muros inexorables,

laderas nebulosas de escozor mineral

sofocando la angostura del río,

acuática tumba donde

gravitan asoleados zopilotes

y duermen cocodrilos en el fango,

soñando el hacha del tiempo

tallar la cuenca sobre su lomo invisible.

 

En el paladar de la cueva yace

una virgen, con su corpiño de piedra,

escalando la tarde vertical

en el silencio poroso donde se yergue

la tierra insurrecta,

escamas de musgo y flores,

abrevadero de serpientes,

sombra líquida, remolino fósil,

la brisa se ahoga en su propio llanto,

en el sabor crepuscular del fuego.

::.

Parte de una gran familia: el ser humano y sus ancestros roedores

marsupial.jpg

Pensar que descendemos de un animal insectívoro parecido a una zarigüeya es digno de volarle los sesos a cualquiera. De acuerdo con un variado grupo de científicos, el retrato de este pequeño animal peludo de casi un kilogramo de peso, representa al primer mamífero con placenta, a partir del cual, se desarrolló una amplia gama de especies: elefantes, murciélagos, roedores, felinos, primates. La fotografía de nuestro abuelo representa el reflejo de nuestra especie visto en el espejo de la evolución.

Cuánto tiempo tuvo que pasar, cuántas vidas y cuántas muertes silenciosas se sucedieron durante años, siglos, milenios, eternidades enteras para que llegaramos al punto de escribir sobre nuestros remotos ancestros en una computadora y publicarlo en un blog. Cuántas pequeñas casualidades, cuántas mutaciones, cuántos dolores y cuántas alegrías tuvimos que pasar para que las ramas de la vida encontraran su cauce y permitieran definir nuestra identidad como especie. Y pensar que en esta larga cadena de la vida, todos tuvimos algún tatarabuelo (multiplicado a la n potencia) similar a un hurón, un reptil, un pez, una bacteria.

Pensar que todos los seres vivos en este planeta provenimos de un origen común nos lleva a replantear nuestro lugar en el mundo, como especie, como individuos. Cobrar conciencia de nuestro origen evolutivo es cobrar conciencia de quiénes somos, hacia dónde vamos. Estamos íntimamente conectados con todas las formas de vida en el planeta. Nuestro cuerpo es también un ecosistema complejo construído a partir de una amplia variedad de células que se reproducen y mueren cada segundo de nuestras vidas, sin que nos demos cuenta de ello. Del mismo modo, cada uno de nosotros formamos una minúscula parte de un organismo superior que ni siquiera alcanzamos a concebir. La realidad se rompe para configurarse en múltiples realidades, del mismo modo en que la luz se descompone en todos los colores del arcoiris cuando atraviesa un prisma de cristal.

Pensarnos como parte de un todo conlleva una responsabilidad grande para con todos los organismos con los que compartimos este planeta, una gran familia, con un origen en común. Nuestro destino está ligado al destino de muchas de las especies que actualmente pueblan la Tierra. Una consideración que olvidamos siempre y que deberíamos tener presente en cada acto de nuestras vidas. Acciones que inciden de forma directa en la vida de nuestros primos lejanos.

BBC: Conozca al antepasado del ser humano

Etnósfera: la extinción cultural, erosión de la imaginación humana

Una plática con Wade Davis, antropólogo, etnobotánico y explorador de la revista National Geographic, en la que explica la importancia de preservar la enorme diversidad cultural del planeta Tierra, misma que se erosiona a gran velocidad por la imposición del modelo cultural hegemónico. Un alucinante viaje a través de la etnósfera, ente que almacena las múltiples posibilidades de la existencia humana en la memoria de los pueblos, tal como explica Davis:

“La etnósfera podría definirse como la suma total de todos los pensamientos, sueños, mitos, ideas, inspiraciones e intuiciones que han cobrado forma gracias a la imaginación humana desde el principio de su conciencia. La etnósfera es el gran legado de la humanidad, el símbolo de todo lo que somos y lo que podemos ser como especie sumamente curiosa”.

::.

Paperman: en busca del amor con aviones de papel

Últimamente me he topado con videos interesantes. Aquí un cortito animado producido por la casa Disney, realizado con una calidad tremenda. Sobre la búsqueda del amor  utilizando avioncitos de papel.

::.

Videos viajosos

Compartir videos con los amigos es la onda. Entre más diversos mejor. Difícilmente pude haber encontrado por mí mismo estos tres videos, ideales para una noche de alcohol, videojuegos y buen trip, entre monstruos policromáticos, albercas multidimensionales y viajes psicodélicos a las entrañas del cosmos.

::.

A %d blogueros les gusta esto: