Apuntes sobre la imagen y el sistema visual

¿Qué es el sistema visual, y de cuantas etapas se compone?
La percepción visual es, de todos los modos de relación del hombre con el mundo que lo rodea, uno de los mejores conocidos. La visión es un proceso que utiliza varios órganos especializados. En una primera aproximación podría decirse que la visión resulta de tres operaciones distintas (y sucesivas): operaciones ópticas, químicas y nerviosas.

::.

Transformaciones ópticas:

El ojo es un globo más o menos esférico, de un diámetro de unos dos centímetros y medio, cubierto de una capa en parte opaca (la esclerótica) y en parte transparente. Esta parte, la córnea, es la que asegura la mayor de la convergencia de los rayos luminosos. Tras la córnea se encuentra el iris, músculo esfínter regido de modo reflejo, que en su centro delimita una abertura, la pupila, cuyo diámetro va de 2 a 8 milímetros aproximadamente.
La pupila se abre para dejar penetrar más luz cunado ésta es poco intensa, y se cierra en el caso contrario. Sin embargo la disminución de la pupila modifica la percepción, no a causa de la variación de la cantidad de luz que penetra en el ojo, sino a causa del efecto producido en términos de profundidad de campo: cuanto más cerrada está la pupila, más importante es la profundidad de campo (por eso se ve más nítidamente cuando hay mucha luz: la pupila está cerrada).
Finalmente, la luz tiene que atravesar el cristalino, que aumenta o reduce la convergencia. El cristalino es, ópticamente hablando, una lente biconversa, de convergencia variable; esta variabilidad es lo que se llama acomodación. Acomodar en función de la distancia de la fuente de luz (para mantener la imagen nítida en el fondo del ojo, hay que hacer converger los rayos tanto más cuanto más cercana este la fuente luminosa). Es también un proceso reflejo, bastante lento, puesto que se necesita casi un segundo para pasar de la acomodación más próxima a la más lejana.

Transformaciones químicas:

En la retina, se encuentran receptores de luz en número muy elevado. Estos receptores son de dos tipos: los bastones (unos 120 millones) y los conos (alrededor de 7 millones); estos últimos están sobre todo presentes en los alrededores de la fóvea, una especie de jequecillo en la retina, casi en el eje del cristalino, particularmente rico en receptores.
Bastones y conos contienen moléculas de pigmento (unos 4 millones de moléculas por bastón) que contienen una sustancia, la rodopsina, que absorbe quanta luminosos y se descompone, por reacción química, en otras dos sustancias. Una vez operada esta descomposición, la molécula en cuestión ya no puede absorber nada; por el contrario, si se deja de enviarle luz, la reacción se invierte y la rodopsina se recompone (es preciso permanecer unos tres cuartos de hora en la oscuridad para que todas las moléculas de rodopsina de la retina se recompongan, pero la mitad están ya recompuestas al cabo de cinco minutos): puede entonces empezarse de nuevo a hecer funcionar esta molécula.
La imagen retiniana no es sino la proyección óptica obtenida en el fondo del ojo gracias al sistema córnea + pupila + cristalino, y que esta imagen, que es aún de naturaleza óptica, es tratada por el sistema químico retiniano, el cual la transforma en una información de naturaleza totalmente diferente.
La imagen retiniana no es más que un estadio del tratamiento de la luz por el sistema visual, no una imagen en el sentido en el que hablamos de imágenes en general.
Transformaciones nerviosas: Cada receptor retiniano se enlaza con una célula nerviosa por un relé (llamado sinapsis); cada una de éstas célelas son muy complejas: a los dos niveles sinápticos se añaden múltiples enlaces transversales que agrupan las células en redes. El nervio óptico sale del ojo y termina en una región lateral del cerebro. El cuerpo geniculado, del que salen nuevas conexiones nerviosas hacia la parte posterior del cerebro, para llegar al córtex estriado.
Esta red, extremadamente densa y compleja, representa un tercer y último estadio del tratamiento de la información, tratada primero en forma óptica y después química. Por regla general, no hay correspondencia de punto a punto, sino, por el contrario, multiplicación de las correspondencias transversales: el sistema visual no se contenta con copiar información, la trata en cada etapa. Así, las sinapsis no son simples enlaces; tienen, por el contrario, un papel activo, siendo algunas excitadoras y otras inhibidoras.

::.

Diferencia entre lo visible y lo visual.
La constancia y la estabilidad perceptivas no pueden explicarse si no se admite que la percepción visual pone en funcionamiento, casi automáticamente un saber sobre la realidad visible.

::.

Grandes enfoques de la percepción visual

Enfoque analítico: podría decirse, en general, que si el sistema visual no tiene todos los elementos necesarios para interpretar lo que se ve, preferirá inventar una respuesta a no dar ninguna. Los encuentros repetidos con el mundo visual producen además, hábitos que se traducen por expectativas en cuanto al resultado visible de los actos perceptivos (y motores). Estas expectativas son fuente, en gran parte, de las hipótesis de invariancia emitidas sobre los objetos del mundo visual.

Enfoque sintético: consiste, por el contrario, en buscar correspondencias de la percepción del mundo visual únicamente en el estímulo. Para estos enfoques, la imagen óptica en la retina –incluidas por supuesto sus modificaciones en el tiempo- contiene toda la información necesaria para la percepción de los objetos en el espacio, por estar nuestro sistema visual suficientemente equipado para tratarla en este sentido. Supone que pueden apreciarse las variaciones de las estructuras de la imagen retiniana refiriéndolas a una continuidad (la de las superficies) y a una constancia (la de los objetos); los objetos momentáneamente fuera de la vista siguen concibiéndose, en particular, como existentes. Se basa en la idea de que la estimulación retiniana, compleja y cargada de información, da acceso a los invariantes del mundo visual, es decir, a sus cualidades intrínsecas más profundas. El fin de la percepción, para Gibson, es de algún modo una escala de evaluación del mundo visual (que no se confunde evidentemente con el campo visual momentáneo); el movimiento y la secuencialidad –y por tanto el tiempo- son esenciales en la construcción de esta escala espacial, que es la base del mundo percibido.

::.

La percepción visual como enlace entre la persona y el mundo exterior
La percepción visual es, una información que nos llega por mediación de la luz que entra en nuestros ojos. Como toda información, ésta es codificada, en un sentido que determina la actividad nerviosa en función de la información contenida en la luz. Hablar de codificación de la información visual significa, que nuestro sistema visual es capaz de localizar y de interpretar ciertas regularidades en los fenómenos luminosos que alcanzan nuestros ojos. En lo esencial, estas regularidades afectan caracteres de la luz: su intensidad, su longitud de onda y su distribución en el espacio.
La percepción del espacio no será casi nunca, en la vida corriente, únicamente visual. La idea del espacio está fundamentalmente ligada al cuerpo y a su desplazamiento; la verticalidad en particular, es un dato inmediato de nuestra experiencia, a través de la gravitación: vemos los objetos caer verticalmente, pero sentimos también la gravedad pasar por nuestro cuerpo. El concepto mismo de espacio es, pues, de origen táctil y kinésico tanto como visual.
Nuestra percepción se realiza mediante un muestreo continuo (alternancia de movimientos ojo y fijaciones breves); ahora bien, no tenemos conciencia, ni de la multiplicidad de esas vistas sucesivas, ni del difuminado que se produce durante los movimientos oculares, sino que, interpretamos nuestra percepción como la de una escena estable y continua.
La constancia y la estabilidad perceptivas no pueden explicarse si no se admite que la percepción visual pone en funcionamiento, casi automáticamente, un saber sobre la realidad visible. La percepción del movimiento, es explicada en la actualidad de la siguiente manera: la presencia en el sistema visual (de detectores de movimiento, capaces de codificar lasa señales que afectan a puntos cercanos en la retina y, por otra parte, una información sobre nuestros propios movimientos, que permiten no atribuir a los objetos percibidos un movimiento aparente debido a nuestros desplazamientos o a nuestros movimientos oculares.
La detección del movimiento: el principio de estos detectores es sencillo; se trataría de células especializadas, que reaccionan cuando unos receptores retinianos cercanos unos con los otros, y situados en el campo de la célula, son activados en sucesión rápida.
El más conocido de estos indicadores está constituido por el conjunto de los efectos posteriores ligados al movimiento: si se mira durante bastante tiempo (un minuto) un movimiento regular –el ejemplo clásico es el de la cascada- y se traslada a continuación la mirada a otro objeto inmóvil éste parecerá afectado por un movimiento en sentido inverso. Estos efectos atestiguan que unas células, estimuladas durante cierto tiempo, siguen funcionado algo después del fin de la estimulación, leyendo como movimiento al revés el no-movimiento súbito.

::.

La información sobre nuestros propios movimientos

Desde 1867, Helmholtz había notado la necesidad de que estuviéramos informados de modo permanente sobre la posición de nuestros ojos y de nuestro cuerpo, para no confundir movimientos de lo real mirado y movimientos de nuestra mirada. De hecho, la información sobre los movimientos oculares es poco precisa, y no puede desempeñar esta función. Se piensa que, la intuición de Helmholtz era justa, pero a condición de asignar el papel de información no al feedback de los músculos oculares, sino a la señal eferente del cerebro. Se llama información eferente a la información nerviosa que va del cerebro a los órganos sensorio-motores, información aferente a la información inversa (de los órganos al cerebro) e información referente a la facilitada por sucesos sensoriales producidos mediante movimientos voluntarios.

::.

Umbrales de percepción del movimiento: si la proyección retiniana de un borde visual se mueve demasiado lentamente, no se la verá moverse (sin perjuicio de apercibirse seguidamente de su desplazamiento); si se mueve demasiado rápidamente, no se verá más que un difuminado. Los umbrales correspondientes, inferior y superior, son función de diversas variables:

– Las dimensiones del objeto: un objeto de gran tamaño aparente deberá desplazarse más para que nos demos cuenta de que se mueve.
– La iluminación y el contraste: cuanto más elevado son, mejor se percibe el movimiento.
– El entorno: la percepción del movimiento es parte relacional y viene facilitada por la existencia de puntos fijos de referencia.

Para Gibson, percibir es percibir las propiedades del entorno, en referencia a las criaturas que en él viven. La luz nos proporciona toda la información útil para eso, bajo las especies de la perspectiva dinámica (relación entre sujeto y entorno y de las estructuras invariantes (sucesos y objetos en el entorno). El papel del aparato visual no es, para él, ni el de descodificar unos inputs, ni el de construir preceptos, sino el de extraer información. La percepción es una actividad directa.

::.

Fuentes:
Aumont, Jacques. La imagen. Ediciones Paidos. España, 1992.
http://www.wikipedia.org

Acerca de manuelhborbolla

Poeta, filósofo y periodista, egresado de la UNAM. Creo que es posible transformar el mundo a través de la poesía.

Publicado el 9 mayo, 2013 en Comunicación y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: