Las causas (y la cura) del cáncer

Dice la sabiduría que para resolver un problema primero hay que entender sus causas. El cáncer no es la excepción. Hacía mucho tiempo que una conferencia no me resultaba tan impactante. La explicación del oncólogo Alberto Martí Bosch sobre las causas y la manera de prevenir el cáncer resultan reveladoras, pues a pesar de que no soy un experto en el tema, me parece que las razones que da el especialista tienen un sustento sólido: el oxígeno y un ambiente alcalino matan a las células cancerígenas mientras que un ambiente ácido y el exceso de CO2 al interior del organismo fomentan la aparición del cáncer.

La curiosidad que me llevó a investigar un poco sobre el tema se despertó tras leer un texto sobre las investigaciones sobre el cáncer desarrolladas por el fisiólogo alemán Otto Heinrich Warburg, quien recibió el Premio Nobel de Medicina en 1931 por sus contribuciones a la comprensión de la respiración celular. Escéptico como soy, no tuve más remedio que corroborar las fuentes de la información y debido a la contaminación de la misma en internet, decidí ir a la fuente en alemán (gracias a la magia de Google Translator) y me topé con una cita textual de Warburg explicando las causas celulares de la enfermedad, durante una conferencia dictada en 1966 en Lindau con el título La causa primaria y la prevención del cáncer:

“El gas oxígeno, fuente de energía en las plantas y animales es destronado en las células cancerosas y por una forma de energía a saber, la fermentación de la glucosa sustituida (…) Pero nadie puede discutir hoy qué es el cáncer y cuál es su causa primaria. Por el contrario, no hay ninguna enfermedad cuya causa sea más conocida, por lo que la ignorancia ya no puede servir de excusa hoy para no hacer más por la prevención. La prevención de los genes del cáncer vendrá, que no haya ninguna duda, ya que la gente quiere sobrevivir. Pero, ¿cómo la prevención a largo plazo fallará depende de cuánto tiempo los profetas de agnosticismo continuarán evitando que la aplicación del conocimiento científico en el campo de la investigación del cáncer. Mientras tanto, millones de personas están muriendo innecesariamente de cáncer”.[1]

Al querer conocer más sobre el tema, me topé con el video de Martí Bosch, un tipo inteligente que aborda el problema del cáncer de una manera tan sencilla que impresiona por la obviedad de las conclusiones. Si el cáncer es provocado por un ambiente ácido al interior de la célula (propiciado a su vez por una mala alimentación y falta de ejercicio, principalmente), basta atacar las causas para curar la enfermedad. Quizá por ello, lo más sorprendente es lo sencillo que resulta curar una enfermedad como el cáncer a partir de una dieta alcalina y baja en sodio, baños de agua caliente con sales minerales, infusiones de hierbas y algo de ejercicio, medidas que parecen una contradicción absoluta a las quimioterapias propuestas por la medicina moderna.

La relación entre acidez y células cancerígenas permite entender por qué razón la obesidad está fuertemente ligada al cáncer, según el Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos.

Esto me hace pensar que la acidez del cuerpo puede ofrecer una explicación científica a la creencia popular de que factores como el estrés y los corajes continuos podrían derivar en cáncer, debido a que por ejemplo, este tipo de condición puede hacer que el cuerpo padezca enfermedades vinculadas con el hígado y la producción de bilis, que a su vez generan condiciones propicias para la acidificación del cuerpo y la aparición de tumores. Desde luego, esto último es una interpretación mía que no debe tomarse como información probada, pero que me parece resulta interesante para la reflexión.

Todo esto abre nuevas puertas para entender una enfermedad para la cual, las grandes farmacéuticas y la corriente dominante en la medicina moderna han sido incapaces de curar efectivamente dicha patología. Y esto se debe, entre otras cosas, al enfoque ultraespecializado de la medicina actual, mismo que dificulta percibir al cuerpo como un ente integral donde todo está interconectado.

Por eso es importante comprender el funcionamiento de nuestro propio cuerpo para ayudarlo a curarse a sí mismo, sin importar el padecimiento. Entender las causas para prevenir la enfermedad. O como decía Hipócrates: “que el alimento sea tu medicina, que tu medicina sea el alimento”.

::.


[1] Heinrich Kremer. Die stille Revolution der Krebs- und AIDS- Medizin. Alemania, 2006.

Acerca de manuelhborbolla

Poeta, filósofo y periodista, egresado de la UNAM. Creo que es posible transformar el mundo a través de la poesía.

Publicado el 23 enero, 2014 en Otros desvaríos y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Claudia Cea Cruz

    Te lo crees?
    La acidosis es la causa y alcalinizar es el remedio?
    !Así de simple! Contundente y eficiente como el discurso de un político.
    El remedio universal que ellos dicen ser.
    La caja de Pandora que son en realidad.
    ¡Puro bicarbonato!

    Me gusta

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