La tristeza de cuando el amor no basta para remediar todos los dolores

 

-El tuyo es un problema de baja autoestima- dijo mi hermano. -No es posible que el deseo de acabar con el sufrimiento de los demás te haga sufrir de ese modo.

Quise decir algo, pero no supe qué responder. Se me humedecieron los ojos.

-No puedes cargar con el mundo sobre la espalda- agregó durante una airada discusión a la hora de la comida.

Quizá tenga razón. Yo pensaba que amar sin condiciones era la solución a todos los problemas del ser humano. Pero no. A veces el amor es un problema en sí mismo. ¿Qué queda entonces? Volverse egoísta. Que los demás se rasquen con sus uñas. Que cada quien se salve como pueda. La sola idea me revuelve las tripas. ¿Por qué siempre tiene que ser así? Dicen que el hecho de que sufra por el sufrimiento de los demás es parte de mi enfermedad. Pero lo mío no es un problema de autoestima, sino un problema afectivo. Me duele pensar en la sola posibilidad de que mis acciones le ocasionen daño a alguien. Me duele la sola posibilidad de que los demás se hagan daño a sí mismos, aunque no lo pueda evitar. Por eso he tratado de vivir haciendo el menor daño posible, a pesar de los muchos sacrificios que conlleva una decisión como esa. Ahora estoy solo. A nadie le importan realmente esas cosas. No hay nada más raro en este mundo que el amor. Pareciera que todo ha sido en vano. No vale la pena luchar por nada. Solo resignarse a que las cosas son como son, por terribles que resulten. Quedarse sentado a esperar la fatalidad. Esas parecieran ser las soluciones a esta profunda aflicción que me aqueja. Buda enseñó que el deseo es la puerta al sufrimiento. Yo lo único que deseo es la felicidad de todos, realizar la utopía del amor. Y resulta que eso también es malo. Corta por dentro. Será que la crisis de los treinta me llegó con demasiada antelación. Vivi ese peculiar momento en que todas las certezas perecieron. Y entonces, ¿qué queda? Reinventarse. Volverse un ermitaño, vivir en santa penitencia, acabar en un hospital psiquiátrico, volarse los sesos, encajarle el diente al más débil. Bonito escenario.

Dice mi hermano que tengo que aceptar la realidad como es, no como yo pienso que debe ser. Y eso es precisamente lo que yo hago, aceptar la realidad como es. El problema es que este velo pervertido al que insisten en llamar realidad no es sino una vil mentira. La realidad en su esencia más íntima es otra cosa: es aprender a ver el mundo invisible, es explorar un cúmulo de posibilidades inexploradas, descubrir la naturaleza secreta de las cosas. Desde ahí, el mundo en que vivo me parece tan estúpido, tan distante. ¿Seré siempre un forastero en mi propia tierra? Sí la ilusión primera es la ilusión de la separación, como enseña el hinduísmo, ¿por qué uno se va marchitando por dentro cuando intenta pegar los pedazos de aquello que está roto? Yo solo quiero que la gente se quiera. ¿Eso es pedir demasiado? Predicar el amor conlleva morir prematuramente. Le ocurrió a aquel carpintero judío condenado a morir en la cruz. Le ocurrió a Miguel Hernández, quien murió de tuberculosis en una inmunda prisión por defender lo que amaba. Le ocurrió a Gandhi, aún cuando llegó al extremo de casi matarse para evitar que los demás se mataran entre sí. Le ocurrió al Che cuando quiso acabar con el sufrimiento de los oprimidos. El amor es un crimen despiadado en un mundo donde el odio se usa a diario como moneda de cambio. Amar a los demás como a uno mismo es vivir en la ilegalidad o vivir en soledad. Ni el amor ni la compasión fueron suficientes. No serán suficientes. Qué triste.

::.

Acerca de manuelhborbolla

Poeta, filósofo y periodista, egresado de la UNAM. Creo que es posible transformar el mundo a través de la poesía.

Publicado el 14 abril, 2014 en Cuentos, Otros desvaríos. Añade a favoritos el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. No creo en verdades absolutas… y el pesimismo de tus palabras me conmueve pero no lo comparto… ¿quién dijo que predicar con el ejemplo de amar a los demás es infructífero? y, ¿qué persona puede asegurar que el no hacer daño a sus semejantes y medio ambiente, o el ser compasivo y preocupado por el bien común, no será un detonador de cambios en este mundo que parece inmutable ante las buenas acciones?… citaste a grandes hombres, tal vez murieron jóvenes pero murieron defendiendo sus ideales y los de muchas personas que creían en ellos… y hasta el día de hoy, son recordados por cambiar al mundo y se habla de ellos en un sin número de papers, poemas, debates, libros, pláticas de café… soy una obstinada acerca del cambio que provocan las acciones individuales y el comportamiento que desarrollamos con los demás entes que nos rodean… tal vez no pueda cambiar al mundo en su totalidad pero puedo realizar pequeños cambios en mi andar por esta corta vida y siendo atrevida, sé que puedo cambiar, es posible que no de manera trascendental, la vida de las personas que coinciden en mi camino… por lo menos, haciendo sus días más felices o respetando sus propios caminos… el mundo es un ser dinámico que se transforma y revoluciona ante diferentes estímulos y así será hasta su fin… así que no te desanimes, vas bien… hay personas que no hacen nada y aún así, su estado de pasividad provoca cambios positivos a su alrededor… ahora imagina a alguien que se esfuerza… en resumen, no escuches a la mayoría y que tus oídos no se llenen de palabras vacías que limiten tus sueños o las expectativas que brotan de tu cabeza… los seres humanos venimos a interactuar, crear y amar (desde un punto de vista simplista pero hasta cierto punto robusto)… así que vive de la mejor manera posible, tu mejor manera posible. Saludos.

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    • Que ondas China, gracias por el comment. No es pesimismo, es una realidad. ¿De qué sirve que escriban poemas y libros, o vendan camisetas con la cara de uno, cuando la vida va de por medio? Desde luego, todos intentamos vivir de la mejor manera posible. Yo lo hago todos los días. El problema es que nunca es suficiente. Y ahí se nos va la vida, de insuficiencia en insuficiencia. Disculparás tanto melodrama. Será la edad, el clima, qué sé yo… abrazos!!

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