Sucede sin pensarlo

 

Las cosas suceden
sin pensarlo.

Las raíces de la noche
se hunden en este mundo
profano, inquieto.

Soy la irrupción del amor
en la insensatez de tu cuerpo solo,
un resquicio de la memoria
desvencijada, sofocada.

Soy un cadáver sin
acta de defunción
adherido a la fría luz
de una sala de espera.

El lenguaje de la imaginación
se eleva como la espuma:
alegoría de uva,
rosaleda lunar.

Necesito un planeador
para descender
hasta el más remoto de mis silencios,
de palabras enterradas
y días azules.

Mi casa es un páramo en llamas.

La culpa y el placer
vigilan desde adentro,
como los caminos que se bifurcan
en lo alto de la cordillera.

Un maremoto de agua triste
acompaña estos dolores.

Rugido-trailer.

Ojalá que el diablo no pronuncie
tu nombre mientas duerma.

Una coladera atrapa el calor
y los mosquitos.

¿Has sentido la angustia de inventar
un personaje y no poder salir de él?

Estoy atrapado en mi propia ficción.

Es un calvario y delirio al mismo tiempo.

Busco rastros de mi nombre
masticado por las ratas.

Quiero resucitar en el trigo.

¡Oh bicéfalo tigre!
eres la noche y eres el día,
eres como la libertad
de mirada extraviada.

Un caracol en carne viva
canta un sueño fotoeléctrico.

Imágenes mudas que se pasean
por la cartografía de tu ausencia.

Es el milagro blanco de las dunas
cuando nieva.

Las señas de tu rostro
son un libro en lengua extranjera.

No renunciaré al tic tac de la música,
ese bosque de insinuaciones y dátiles.

Llueven las horas de desasosiego
en la parada del autobús.

Soy un poseso,
navegante del texto zombi,
con la boca pintada rojo y
la oquedad de tus ojos salinos
desgarrando lo que queda.

Saliva la salvia.

La humedad de tu sexo
es el insumo de la resurrección.

No me arrepentiré nunca
de apostillar el alma
en el encantamiento de las flores.

Turba de luengas caricias.

La realidad y su jaula de oro
no podrán hacerme daño.

He descendido a las fosas abismales del océano
y he respirado el aire frío de las más elevadas montañas.

Platico con los árboles
y me cuentan el principio de todo.

El origen de todas las cosas
canta en mis adentros.

 

::.

Acerca de manuelhborbolla

Poeta, filósofo y periodista, egresado de la UNAM. Creo que es posible transformar el mundo a través de la poesía.

Publicado el 20 junio, 2014 en Poemas. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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