Archivos Mensuales: diciembre 2014

El delirante mundo de Galeano

Recién me encontré con este video de 2011, cortesía del siempre entrañable Eduardo Galeano y su delirante visión de un mundo mejor. ¿Y si nosotros también deliramos un ratito este 2015, o mejor aún, deliramos toda la vida? Al igual que el genio uruguayo, yo también creo que es posible construir un mundo donde todos los humanos aprendan a amar a todos los seres que pueblan el planeta. Solo entonces nos daremos cuenta de que la libertad y la justicia, “esas hermanas siamesas” solo pueden ser posibles cuando emanan del corazón. Ya no habrá necesidad de hacerle daño a nadie porque nunca más estaremos solos. Esa es mi delirante profecía para este 2015 que está por comenzar. ¡Feliz año!

 

Atrapado en las garras del consumismo (todo sea por conseguir el smartphone más nuevo)

Un cortometraje sobre las consecuencias ambientales y sociales del consumismo idiota que practicamos todos los días sin darnos cuenta. El video me recordó la terrible historia de Xu Lizhi, un poeta y obrero chino de 24 años que decidió tirarse de un edificio antes que seguir padeciendo la angustia de vivir como esclavo de las trasnacionales encargadas de ensamblar iPhones. Una historia triste sobre la explotación laboral y la manera en que algunos tratan de sobrellevarla con poesía. Pero las palabras no siempre son suficientes para aguantar la miseria del mundo y uno acaba tirándose de cabeza contra el suelo. Ahí están las consecuencias monstruosas de renovar el teléfono año con año en esa enfermedad del consumismo. Triste, muy triste historia de un joven poeta atrapado en las garras del “comunismo capitalista”.

El secreto de la muerte: envejecimiento celular

Cuenta el libro del Génesis que Matusalén, hijo de Enoc, vivió 969 años. Una historia que habla de la fascinación que desde siempre ha sentido el ser humano por vencer la vejez, evadir la muerte y conseguir la vida eterna.

Hoy, la ciencia se plantea preguntas similares. Yo mismo me hice en días recientes la pregunta de por qué envejecemos. ¿A qué se deberá que las células que mantienen a nuestro organismo comienzan a fallar y dejan de reproducirse?, fue la pregunta que me llevó a realizar una pequeña pero fascinante investigación que me ayudaría a comprender la vejez, el secreto de la muerte.

Lo primero que encontré fue el papel que desempeñan los telómeros, los extremos protectores de las cromosomas que se van desgastando con el paso del tiempo y que limitan la división celular en los humanos. Una vez que la enzima encargada de recomponer los telómeros, conocida como telomerasa, es incapaz de reparar la capa protectora de los cromosomas, estos empiezan a entrar en un proceso de descomposición que produce el envejecimiento celular que produce enfermedades como el cáncer y conduce a la muerte. De ahí que científicos como María Blasco sostienen que mantener en buen estado los telómeros, ya sea mediante hábitos saludables o vía transgénica, alarga la vida de las personas. La pregunta es: ¿por qué el cuerpo sólo puede producir de manera natural un limitado número de telamerasa, capaz de alargar indefinidamente la reproducción celular?

Aunque los científicos parecen tener ciertas pistas, no han llegado a una respuesta concluyente. A título personal, me parece que algunas respuestas las podemos encontrar en la manera en que ciertas células deciden perecer para mantener la vida de cada organismo. La muerte es necesaria para mantener el equilibrio, el orden mismo sobre el que se sostiene la vida. Esto es precisamente lo que realizan las células dañadas mediante la apoteosis, “una destrucción o muerte celular programada provocada por ella misma, con el fin de autocontrolar su desarrollo y crecimiento, está desencadenada por señales celulares controladas genéticamente”, lo cual “tiene una función muy importante en los organismos, pues hace posible la destrucción de las células dañadas, evitando la aparición de enfermedades como el cáncer, consecuencia de una replicación indiscriminada de una célula dañada hace posible la destrucción de las células dañadas, evitando la aparición de enfermedades como el cáncer”, según explica la Wikipedia.

Y a pesar de que el ser humano ha logrado triplicar su esperanza de vida en tan solo en un siglo, esto pareciera no ser suficiente para nuestros delirios de inmortalidad. Eso hace que uno se plantee más preguntas: ¿Qué implicaciones socioambientales tendría el alargamiento de la vida en los seres humanos? ¿Qué pasaría con fenómenos como la deforestación si además del crecimiento demográfico, el ser humano pudiera aumentar su esperanza de vida 40 años? ¿Estamos preparados para ello?

Rediseñar nuestro código genético para prevenir el envejecimiento celular y alargar la vida plantea un problema filosófico sobre lo humano. ¿Podría considerarse humano un ser transgénico construido artificialmente en un laboratorio? ¿Qué implicaciones sociales tendría ese rediseño de la estructura biomolecular que nos define como humanos? Y aún más disparatado: ¿hacía dónde nos llevará este proceso de transformación dos mil años en el futuro?

La posibilidad de la vida eterna plantea una revalorización de la muerte. Si la muerte es una condición necesaria para el mantenimiento de la vida, alargar nuestra vida hasta el infinito implica alargar hasta el infinito la muerte de otros seres. Ellos serán los sacrificados para cumplir nuestra ambiciosa empresa.

Una vez más, surge la pregunta filosófica: ¿para qué queremos vivir tanto si no aprovechamos los años de vida que tenemos ahora? ¿Qué caso tiene vivir 300 años si los utilizamos para vivir enajenados a un sistema consumista y autodestructiva como lo hacemos hoy?

Los alquimistas creían que el elixir de la eterna juventud estaba ligado a la piedra filosofal, ese elemento mágico capaz de convertir el plomo en oro. A pesar de no tener nociones de genética molecular, los alquimistas llegaron desde hace siglos a una conclusión a la que muchos científicos de la actualidad parecieran resistirse: la juventud está en la mente.

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El devorador de arte

Un divertido e interesante cortometraje animado, llamado Dripped, sobre un devorador de arte inspirado en la abstracción pictórica de Jackson Pollock. Sobre como el arte tiene el poder de materializar la fantasía humana en manchas de colores sobre un lienzo.

Dripped from ChezEddy on Vimeo.

La verdad y el olvido al estilo griego

En la Grecia clásica, la antítesis de la ‘verdad’ (alétheia) era el olvido (léthe). Contrario a lo que ocurre actualmente, la verdad no se oponía a la mentira, sino al olvido. La verdad era algo que está ahí, latente, algo que es necesario “develar”, es decir, rescatar del olvido. En este sentido, la verdad es recordar ese pasado mítico del cual provenimos. De ahí la importancia que tenía para los griegos la recreación mítica del mundo a través del ritual y la tradición oral, al menos hasta antes de que el ’logos’ de la racionalidad acuñada por los filósofos acabara con el saber tradicional del ‘mythos’, según explica Carlos García Gual. Formas de ver el mundo que le ayudan a uno a concebir la existencia desde otra perspectiva.

La comprensión de los misterios del Tao en palabras del sabio Lao Tse

Me topé con un libro que la tradición atribuye a Lao Tse, el fundador del taoísmo: Wen-Tzu. La comprensión de los misterios del Tao. Un libro lleno de sabiduría sobre la vida. Reproduzco aquí algunos pasajes que me llenaron el corazón:

Lao Tse dijo:
Las verdaderas personas saben cómo disminuir la grandeza del yo y la pequeñez del mundo; estiman el autogobierno y desdeñan gobernar a los demás. No permiten que las cosas perturben su armonía, no dejan que los deseos molesten sus sentimientos. Ocultando sus nombres, se ocultan cuando el Camino está en acción y aparecen cuando no lo está. Actúan sin argucias, trabajan sin esfuerzo y saben sin intelectualizar. Apreciando el Camino del cielo, aceptando el corazón del cielo, respiran la oscuridad y la luz, exhalando lo viejo e inhalando lo nuevo (…) Las verdaderas personas vuelven deliberadamente a la esencia, confiando en el apoyo del espíritu, y alcanzando de esta manera la plenitud. (Fragmento, Capítulo 4)

Lao Tse dijo:
El cielo establece el sol y la luna, ordena las estrellas y los planetas, rige las cuatro estaciones y armoniza la oscuridad y la luz. Calienta mediante el sol, proporciona descanso mediante la noche, seca por medio del viento y humedece por medio de la lluvia y el rocío. Cuando da a luz a los seres, nadie puede verlo alimentando, sin embargo, todos los seres crecen. Cuando mata a los seres, nadie puede verlo destruyendo, sin embargo, todos los seres perecen. A esto se le llama sagrado y milagroso.
Por ello los sabios emulan esto: cuando promueven las bendiciones, nadie ve cómo lo hacen, sin embargo, las bendiciones surgen; cuando eliminan las calamidades, nadie puede ver cómo sucede, sin embargo, las calamidades desaparecen (…) Silenciosos y sin voz, pero moviendo el mundo tremendamente con una sola palabra, así son quienes hacen avanzar la evolución mediante la mente celestial. (Fragmento, Capítulo 12)

 

La otra historia universal y la filosofía política de Dussel

La lucidez y erudición de Enrique Dussel a la hora de narrar esa otra historia universal lejos del eurocentrismo absolutista de la modernidad, ha refrescado de una manera tremenda la discusión política de las últimas décadas. En esta conferencia magistral, el filósofo más destacado de América Latina describe al poder como una “voluntad de vida consensual acerca de cosas posibles”, donde “la comunidad es la sede del poder político (potencia)”, concepto que aglutina los tres ejes de lo político: vida, consenso, factibilidad.

Para Dussel, “la comunidad debe crear instituciones (potestas)”, y cuando “la institución se cree sede del poder se fechitiza, y es el emperador, el faraón, Hitler (…) Cuando la institución se fetichiza se hace dominación, pero cuando la institución está al servicio de un pueblo, entonces tiene otro sentido”, afirma.

En este sentido, Dussel considera que “la ley no es el principio de justicia, sino la fe”, entendida como una creencia colectiva que constituye el principio de legitimación. “Antes que la Constitución está la legitimidad y la legitimidad está en el consenso del pueblo”, señala Dussel. Conceptos muy precisos para construir una nueva forma de entender la política desde América Latina. Imperdible.

 

Impresiones sobre el negocio privado de la importación de gasolina

Aquí una breve entrevista con los compas de Quadratín México, Periodistas de a Pie y Momento Noticias, tras el reconocimiento que me hizo favor de entregarme el Premio Alemán de Periodismo Walter Reuter 2014, por un reportaje en el que se documenta lo que podría ser uno de los saqueos más grandes en la historia de México.

La paradoja Lego: el orden contra la imaginación

La película de los populares juguetes Lego es paradójica. Por un lado, es un comercial de hora y media, promoviendo los típicos patrones de consumo de la sociedad norteamericana. Por otro lado, cuenta una historia sobre cómo la fe puede cambiar el curso de los tiempos, en esa lucha permanente entre la inmovilidad de un orden preestablecido y el revolucionario poder de la imaginación. Una película antisistema que opera dentro sistema. Casi como una adaptación de Matrix para niños (y no tan niños). Dotada de un humor dicharachero y un ritmo vertiginoso, la película deja de ser un simple proyecto comercial para transmitir algo más: la posibilidad de crear un nuevo mundo posible. Muy recomendable para pasar un rato jocoso inventando otras posibilidades de realidad.

El sabio Pepe Mujica y sus palabras llenas de amor para el pueblo de México

Lloré mucho al ver el video, como pocas veces. Este viejo, regordete y chaparrito, tiene un alma descomunal. Más que un político, Pepe Mujica es un hombre sabio, un hombre lleno de amor. En estos tiempos tan terribles que se viven e mi país, llega este superhombre a darnos una lección de vida. En las palabras de Mujica se devela el ser humano en toda su verdadera naturaleza, la del amor, la de la vida y nuestra necesidad de construir utopías. Me conmovió mucho cuando habló del papel que tenemos los universitarios, los jóvenes, a la hora de transformar esta realidad perversa que nos aqueja. Algo profundo movió en mí este viejo bonachón. Gracias Pepe, muchas gracias por todo. No sabes lo mucho que necesitábamos en México ese abrazo tuyo tan sincero, tan elocuente. Afortunado de haber coincidido con un hombre de época.

La colorida fauna textil de Sophie Standing

Hoy me topé con el trabajo de Sophie Standing, artista que crea un colorido collage de telas exóticas sobre imágenes de animales. Los resultados están bastante chéveres.

La necesidad de un nuevo pacto social en México

La crisis actual del Estado mexicano tiene al país al borde de una guerra civil. No es exageración. Los primeros brotes de una insurrección popular son más que evidentes con el surgimiento de los grupos de autodefensa en Michoacán y las protestas por la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa. En ambos casos, los vínculos entre el crimen organizado y los tres niveles de gobierno han desnudado la profunda crisis de legitimidad por la que atraviesan los aparatos del Estado. Una crisis estructural que no pasa sólo por el poder Ejecutivo, sino también por el Legislativo, el Judicial y otros metapoderes como la élite empresarial que controla a los medios de comunicación.

En su libro Vacíos de poder en México, el investigador de la Universidad de Columbia, Edgardo Buscaglia, señala que los altos niveles de violencia en México son consecuencia de un ‘pacto de impunidad’ entre las élites político-empresariales del país, en el cual se han debilitado intencionalmente los controles legales encargados de combatir al crimen organizado, con el objetivo de crear negocios multimillonarios al amparo de la corrupción y la impunidad. De ahí que el gobierno de Enrique Peña Nieto reconociera al principio de su administración que en México existían niveles de impunidad cercanos al 99%, tal como reconoció públicamente el gobierno federal al inicio del sexenio. Pero fuera de resolver el problema, el actual gobierno ha acentuado la crisis creando más vacíos legales para hacer negocios estratosféricos con reformas antipopulares como la energética, en la cual se crean más lagunas para que las empresas privadas puedan hacer negocios multimillonarios con los recursos naturales propiedad de la nación.

La restauración autoritaria que pretenden imponer el PRI y sus aliados que sostienen al actual régimen, es directamente proporcional a su miopia política. Los tricolores pretenden gobernar con mano dura y repression a los opositores, como en los viejos tiempos, sin entender que las cosas en el país han cambiado durante las últimas décadas. El actual régimen es incapaz de garantizar la gobernabilidad por la debilidad de las instituciones mexicanas, mismas que fueron desmanteladas en aras de un proyecto económico desastroso cuya premisa era precisamente “adelgazar” al Estado para permitir que el “libre mercado” y el capital financiero pudieran operar sin el menor obstáculo. Y eso fue precisamente lo que sucedió. El mercado terminó devorando al débil Estado mexicano, el cual pretende recomponer su dictadura imperfecta a partir de viejas prácticas autoritarias. Sólo bajo esta lógica neoliberal puede entenderse la complicidad existente entre el Estado y el crimen organizado. Sólo así puede entenderse el enorme poder que en los últimos años han adquirido los cárteles de la droga y los grandes grupos empresariales que han magnificado sus fortunas al amparo de la corrupción. El crimen organizado se apoderó del Estado mediante inyección de dinero ilícito a las campañas electorales que sustentan a la partidocracia que gobierna bajo la misma lógica de la corrupción, la misma lógica con la que se legisla y se administra la justicia para satisfacer los intereses de las élites que tienen secuestrado al país.

De ese tamaño es la crisis estructural que padece el Estado mexicano. Una crisis provocada por un régimen corrupto que opera un Estado fallido que violenta el pacto social que antiguamente le otorgaba legitimidad al gobierno. Y es precisamente este vacío de legitimidad de las instituciones lo que genera el actual clima generalizado de violencia en el que los opositores al régimen desaparecen por miles mientras las fosas clandestinas desbordadas de cadáveres anónimos aparecen todos los días a lo largo y ancho del territorio nacional. De ahí que la violencia que vive el país provenga del Estado mismo.

El pacto social que legitima al Estado mexicano está roto, toda vez que el Estado (encarnado en el mal gobierno) no ha cumplido su parte del acuerdo dentro del pacto social. Y esa ruptura es la misma que genera un clima de desestabilización e ingobernabilidad que podría desencadenar una guerra civil en el futuro próximo como un intento desesperado de la población por restablecer el orden extraviado, al mismo tiempo que los grupos de poder mueven sus fichas para generar un reacomodo de fuerzas al interior del gobierno para seguir manteniendo el control. Si las instituciones del Estado son incapaces de resolver los problemas para los cuales fueron creadas, no tiene caso obedecerlas. Y si la vía institucional para resolver los problemas ha dejado de ser factible, la inconformidad se ve en la necesidad que buscar otras vías para resolver sus problemas, incluyendo las armas. De ahí el riesgo de que un conflicto armado pueda estallar en el futuro inmediato si no existen mecanismos capaces de resolver la crisis.

 

Reconstruir el pacto social

¿Cómo puede resolverse la crisis estructural del Estado mexicano? Reconstruyendo el pacto social a través del diálogo entre los distintos sectores sociales fuera de la vía institucional.

El espacio natural para establecer el diálogo necesario para construir un nuevo pacto social sería el Congreso, pero resulta que una buena parte de la actual crisis política pasa precisamente por la poca o nula legitimidad del Poder Legislativo. Una pérdida de legitimidad que se explica a partir de una crisis en el modelo de representación política implantado en México, ya que los legisladores responden más a las lógicas propias de los partidos políticos, cuyo carácter organizativo está basado en estructuras clientelares cuyo margen de acción depende del dinero público que desvían los gobiernos de los tres niveles con fines electorales. De ahí que el sistema político mexicano no pueda entenderse hoy en día sin el componente estructural de la corrupción, el cual articula todos los engranes de una maquinaria política divorciada de la ciudadanía. Sólo así puede entenderse la manera en que el Congreso ha logrado aprobar iniciativas de ley antipopulares como la reforma laboral, diseñada para satisfacer los intereses de las mafias político-empresariales que mantienen el control institucional del país sin contrapesos reales que permitan a la ciudadanía incidir en los procesos de participación política y toma de decisiones. Otro ejemplo es la manera en que iniciativas de ley promovidas por la ciudadanía son deformadas en su espíritu y en su forma por los legisladores de las distintas facciones partidistas para satisfacer a los intereses de la clase política, tal como ocurrió con la Ley General de Víctimas promovida por el Movimeinto por la Paz con Justicia y Dignidad. Por ello, la misma ilegitimidad del Congreso mexicano hace imposible que sea ese el lugar donde pueda darse el diálogo necesario para la construcción de un nuevo pacto social.

¿Y cómo construir este escenario de participación ante la grave crisis institucional que enfrenta el Estado? A partir del diálogo. ¿Y desde que estructura debe darse este diálogo entre los distintos sectores sociales? Desde una organización popular e incluyente que permita a la sociedad civil discutir los problemas del país sin pasar por el filtro de partidos políticos y un Congreso de dudosa legitimidad. De ahí la importancia de construir una estructura abierta que promueva la participación ciudadana y permita la construcción de un nuevo proyecto de nación mediante un nuevo pacto social que promueva nuevos modos de convivencia y un reparto mas equitativo del poder político y un rediseño institucional del Estado mexicano, lo cual debe plasmarse en una nueva Constitución redactada por un Congreso Constituyente, ajeno a los intereses sectarios de los partidos politicos y la corrompida clase política.

La teoría social nos ha enseñado que las instituciones son un producto de los hábitos -tal como sostienen tanto Berger y Luckman como Giddens con su teoría de la estructuración social- y por lo tanto, la construcción de un nuevo acuerdo social tiene que pasar por la institucionalización del diálogo como una vía para que los mexicanos puedan resolver sus diferencias.

Y es aquí donde el papel de las universidades, tanto públicas como privadas, juega un papel determinante en la conformación de estos espacios plurales que promuevan el diálogo entre distintos grupos sociales, con el fin de construir un proyecto alternativo de nación que permita solucionar la actual crisis de Estado que ha desembocado en diversas expresiones de violencia emanadas del pacto de impunidad existente entre gobiernos de los tres niveles y las organizaciones criminales que controlan el territorio, los sistemas de impartición de justicia, los medios de información y la toma de decisiones.

De ahí la importancia de construir un nuevo pacto social que otorgue la legitimidad perdida al Estado y ponga fin al actual ‘pacto de impunidad’ existente entre gobiernos de los tres niveles y las organizaciones criminales que controlan el territorio, los sistemas de impartición de justicia, los medios de información y la toma de decisiones.

La reconstrucción del orden social a través de una reconfiguración del Estado implica una revolución. En nosotros queda que esta revolución pueda concretarse de manera pacífica.

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