Amor: la respuesta para acabar con el clima de violencia y desesperanza en que vivimos

¿Cómo acabar con la violencia, el egoísmo y el sufrimiento en estos tiempos de oscuridad, en los que no hay esperanza y todo parece estar perdido? Es la pregunta que muchos nos hacemos ante el estado de podredumbre generalizado que vivimos a diario. A veces es necesario acabar con el ruido del exterior para examinar las cosas a otro nivel. Ayer tuve algunas diferencias con Krishnamurti, pero como sea, sus charlas siempre me ayudan a replantear las cosas a un nivel elemental.

La respuesta siempre ha estado ahí. No es la protesta, ni siquiera el deseo de justicia lo que hará que las cosas cambien. Es el amor lo único que puede acabar con esta desesperanzadora oscuridad.

A veces actuamos por las razones equivocadas. A final de cuentas, inconformarnos no resuelve el problema de fondo: el sufrimiento que nos provoca nuestros deseos cuando no son satisfechos, por más generosos que estos deseos puedan llegar a ser. Vamos en la ruta equivocada, aunque a veces la ira y el rencor (humanos a final de cuentas) nos impidan ver con claridad.

El amor es la clave. Cuando amamos, no reparamos en los defectos de las demás personas. Simplemente amamos y ya, porque nos hace sentir felices. Y ese amor hacia los demás permite modificar ese complejo entramado de relaciones que sostienen a la sociedad. El problema de esta sociedad frívola y egoísta es precisamente ese: la falta de amor. No podremos corregir los problemas del mundo a través del conocimiento y la voluntad, sin esa energía capaz de mover al mundo que es el amor. Nos hace falta inconformarnos menos y ejercer más el amor, volvernos locos, amar hasta al más odiado enemigo. Siempre que indago en lo profundo de mí, cuando me siento tranquilo y en paz, aflora la misma respuesta.

Es cierto, abrir el corazón es siempre un riesgo: el riesgo de ser lastimado. Pero dadas las circunstancias, tenemos que correr ese riesgo. Es la única alternativa real para cambiar este mundo tan lleno de dolor y tan escaso de amor. Amar para acabar con el conflicto que aqueja el corazón del ser humano. Amar para volvernos uno y volvernos todos. Amar la vida y amar la muerte. Amar, amar, amar… tan sencillo como eso.
::.

Acerca de manuelhborbolla

Poeta, filósofo y periodista, egresado de la UNAM. Creo que es posible transformar el mundo a través de la poesía.

Publicado el 5 agosto, 2015 en Otros desvaríos, Política y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: