La lluvia evoca tu boca

Mi sangre llora un corazón
hinchado de amargura,
sediento de mañana.

Sentado en tibia oscuridad
recojo los pedazos de mi alma
perfumada de recuerdos,
dudas y extravío.

Sediento voy hacia tu boca,
ese jardín remoto
donde florecen mis sueños,
subterráneos y errantes,
como el viento
cuando se descuelga de los fresnos
para hacer volar
tu enmarañado pelo.

Sumergido en impaciencia,
te evoca la lluvia y el remanso de la noche,
y me quito la mordaza
para que mi lengua sea el fuego delirante
donde ardan tus miedos
en un violento arrebato
de besos y flores.

Todavía quedan resquicios
de aquel extraño mareo
de ansiedad y laberintos…
y la tristeza ahogada entre la espuma.
::.

Acerca de manuelhborbolla

Poeta, filósofo y periodista, egresado de la UNAM. Creo que es posible transformar el mundo a través de la poesía.

Publicado el 23 agosto, 2015 en Poemas. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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