Archivos Mensuales: marzo 2016

De cómo el color puede contar historias

Color es vibración de luz. Si el color es una manera específica en que vibra la frecuencia de onda a través de la cual viaja la luz, eso, de algún modo misterioso y fascinante, crea sensaciones específicas en el ser humano a nivel inconsciente, de modo similar a lo que ocurre con el sonido. El color es un derramamiento de emociones. Me recordó un poco la novela del escritor turco Orhan Pamuk, Me llamo rojo, novela donde en la que el color rojo, que se manifiesta en varios objetos materiales como paredes, ropa o muebles, adquiere el carácter de narrador en torno a la historia de un asesino. Aquí un par de videos bastante chéveres que explican esta relación entre el color y la narrativa del cine.

Cumbianchera

La gente quiere bailar,
moverse como un oleaje cumbianchero
en medio de la calle,
y el aire verde, enervante y viajero,
luminiscente y tornasol
va encendiendo el crepúsculo
al son de la huaracha
a la par de una pléyade de cuerpos obscenos
buscando saciar la sed
de sus caderas inquietas que se buscan sin encontrarse
en la proximidad de un último suspiro,
¡venga!
hay que salpicarnos el alma de tambores y arena,
como el líquido sueño que se evapora
en esta fiebre sensual que es el insaciable deseo de tus piernas,
las ganas de morder tu cuello moreno de mujer etérea
y la humedad de tu boca con sabor a cántaro roto,
y el vaivén de los hombros subibaja,
erupción de jacarandas,
ojos que no han visto nunca ni yambé ni guaguancó,
¡cómo se menea!
¡cómo se menea, negra!
se me resbala el alma por las piernas
que se fueron haciendo ligeras,
debajo de tu piel duerme la lluvia,
y se nos hizo tarde
para olvidarnos de todo,
rayándole sus ropitas al tigre
se me fue la paciencia,
y las cálidas aguas del trópico
me pintaron el imaginario de tonos rosados
como una tarde cursi de nubes lila,
con los sueños rasurados,
la nariz respirando claridad de frutas,
tatuajes de luzconfeti lamiendo el piso,
raíces que van tejiendo rutas secretas en el firmamento
y su vicio de ficciones sin descanso y colores trasnochados
rumiando el fuego curvilíneo de palabras  nuevas,
nadie se vuelve nada tras despegar los pies del suelo
y ascender cielo arriba la cascada de sonidos
que me entra por los poros y los porros,
una acuarela con hojas de tabaco y humareda de lavanda,
armonía de agua verde como sangre de eucaliptos,
fervorosa favela con graffiti sabor adrenalina,
hoy voy a estirar los sentidos
como si la muerte no importara,
qué sería de nosotros
si no hubiéramos sido forjados por el árbol sagrado
en la piel del sueño,
vamos a regar la ciudad con reggae,
vamos a tatuarnos el corazón con luces de neón,
vamos a tentar a la risa con yerba
y aguamalas fosforeciendo en el aire,
mientras la enredadera del tiempo trepa por los edificios
repartiendo poemas que llueven del cielo como un presagio
de trémulos soles remando cuesta arriba por el río de mis adentros,
una flotilla de caramelos ensalivados reptando a ras del alba,
ecos azules resonando en mis arterias,
me desprendo del cuerpo
para dejar que las hormigas devoren
los miedos de este cascarón vacío,
respirando versos machacados
en el terciopelo de la aurora,
manchas como brea agujereando el pensamiento,
veo náufragos encallados en la tarima,
arrastrados por la música
de los rarámuri con alma rastafari,
no te preocupes de nada
que nada está bajo control,
somos apenas un minúsculo punto en el espacio,
sólo queda disfrutar el paisaje,
cantarle a la luna
como quien se ha quedado despierto
en un sueño sin cortinas,
clareando en la inmensidad de un mar de bocas entreabiertas,
voces que se alejan de aquel murmullo blanco de lechuza,
pronto llegará mi buena suerte en espuma de cerveza,
que yo no digo tonterías,
sólo aquello que me va llegando
desde otra galaxia de frescura y de silbidos,
delirios de marcianos y cuentos con final alegre,
pero la gente sigue limpiándose las heridas con agua de frutas,
deja que el ritmo te lleve
al simulacro de la felicidad y su tibia resaca de flores,
sin trucos, sin remedios caseros ni artificio,
sólo viento palpitando abrazos como polen,
el sonido nunca muere aunque lo dejes solo,
es tan fácil sonreír con el alma descubierta y lista para la acción,
es un racimo de terremotos que me ha entrado por los pies,
un aerolito de canciones y cristales,
mi vida se reseca sin el aceite de tus besos sabor arepa,
tienes un ring-ring en los ojos,
acércate,
que voy a escribir mi nombre con la lengua sobre tu pubis,
hablemos acerca de nada
hasta vaciarnos el corazón
que languidece y baila como un salmón fuera del agua,
hay que abarcarlo todo,
hay que decirlo todo
hay que sudarlo todo
hay que sentirlo todo
en la rima del acordeón
y su acento colombiano,
yo le dije que se fuera
pero no me quiso oír,
yo le dije que se fuera
pero no se quiso ir,
será que la cumbia de tus ojos tristes
tiñe mis pasos de borrasca y de recuerdos,
como cucaracha que se esconde tras la pared
al encender la luz de mi habitación,
ya lo malo ha quedado atrás,
y lo bueno ya pronto vendrá,
sácala, préndela, ármala,
mete la música a la licuadora, compi,
que esto apenas empieza,
apenas voy saltando de la ventana
bailando una cumbia brava
en la noche
..cumbianchera,
…..muchachera,
…….talachera,
……….ricachona,
en la noche,
..curvilinea,
….garnachera
…….arrabalera,
……..sabrosona.
::.
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Estacional

 

Prefiero que me estalle el corazón con pastillas
antes de volver a quedar atrapado
en la frustrante obsesión de ser yo,
ese cúmulo de fracasos,
ese repelente de ojos risueños que miran impacientes
cómo se derrumba el alma
en la circunscripción de un territorio lleno de máscaras
y su temblor de estrellas convalecientes,
como una sombra de pájaros fermentada en su propia penumbra,
un aguacero de murmullos rutilantes
en la asfixia del aire impuro
y la resonancia de tu cuerpo indiscreto sabor macadamia,
veo hordas enteras de parásitos bobalicones carcomiendo el imaginario,
jaurías de transhumantes quemándose la boca con mate,
soy un luciérnaga malpensada buscando la iluminación
en el chirrido de la debilidad humana
y un último sorbo de whisky a la luz de las velas,
un globo que se eleva y se disuelve en la soledad de la estratósfera,
esta mañana desperté y ya no estabas,
esta mañana desperté y ya no volabas,
y no me quedó sino asentir con la cabeza
al compás del aire cargado de recuerdos y petardos
mientras el tallo de las plantas cantaba sus verdades sin pellejo,
abogando por la permeabilidad de la insensatez humana,
casi como regresar a casa tras perder los zapatos en el camino,
resoplando las buenas nuevas
y la magra conciencia, tan ebria del impulso vital que me hizo poeta,
solo para explorar el sinuoso y empedrado destino
que nunca termina de afianzarse,
hoy habrán de condenarme a la horca
por el contestatario color de mis sueños
y el rasgueo azulmarino en el que se va destiñiendo la mañana,
edificando continentes bajo la suavidad de la aurora…
(es tan fácil tener la razón cuando no se tiene hambre)
es el doloso ejercicio de derramarse en el escenario
como un gran charco de sangre
para luego recomponerse en la humareda musical
de los corazones abiertos,
no hay diferencia alguna entre el sabor de la aceituna
y la desolada tentación de alunizar en el vértigo de tu cuerpo
perfumado con el agridulce aroma del miedo,
soy un tren entrenado para descarrilarse en las vías del deseo,
este lenguaje sin dientes donde acampa siempre la floresta,
hoy voy a vivir en el enervante descanso
de dejar que las cosas sucedan,
cual jinete de la tempestad
con su lluvia de nardos y mi aliento de rayo insecticida,
ese tumulto de silencios y noches sin dormir,
hoy sentiré tu cuerpo como una ofensa
a mis ganas de imaginarte y poseerte como un fantasma
que te acaricia el pelo mientras duermes,
a veces me voy fosforeciendo en literatura y otros vicios,
y me voy deshaciendo de mí
para convertirme en otro indefinido
que se va sumergiendo en la ficción de estar vivo,
esa sucesión de realidades puestas en papel,
ese revoltijo de ansiedad y menudencias,
esas ganas de decir las suciedades (y también las saudades) del alma
que se avecina de golpe cuando se me pueblan los labios
del impulso de besarte y arrancarte el vestido
en el zumbido crocante de mis cavilaciones eróticas
y otras muchas protuberancias sentimentales,
tu orografía es el voluptuoso reflejo
de mis perversiones,
una lámpara incandescente
que me abraza en ratos de invernal desasosiego,
una tribu de tulipanes amarillos
lanzando sus plegarias al sol,
un racimo de querencias
y manos dispuestas al imperdonable crimen
de beberse la noche en tus senos para no morir de sed.
::.

Airoso del aire

 
Era el viento deshojando
el infortunio de los árboles,
arrancados de certezas,
doblegados de desmayo,
un viento furibundo
en el temblor de los semáforos,
el bamboleo del tendido eléctrico,
los insospechados apagones
que nos dejaban a la deriva
en la devoradora tiniebla
y su enmarañado silencio
como un crujir de ramas,
era el aire intempestivo que bufa
y nos empuja a la calamidad,
el viento resoplando en el miedo invisible
de saberse rehén de los caprichos del tiempo,
un oleaje de follaje dubitativo
que bailaba dando latigazos sobre el asfalto,
era el gélido aliento del viento inexorable
que nos arrastra a la locura,
el viento que me peinaba
y echaba por la borda
mis intentos de equilibrista,
viento luminoso
viento opaco
viento-asfixia,
viento-claridad tras la tormenta
que se lleva el humo café de los coches
dejando tras de sí la suave
transparencia azul del cielo.
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La paradoja

Las grandes obras requieren tiempo. Pero el tiempo es un bien escaso en esta era hiperacelerada donde nunca nada es suficiente. ¿Y cómo hacerse tiempo frente a la permanente urgencia de sobrevivir? Tener algo implica siempre no tener otra cosa. El arte de vivir implica aceptar la paradoja.

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Felinos en la acuarela de Zazac Namoo

Entre los muchos posts de Facebook, me topé con el trabajo de este ilustrador coreano, Zazac Namoo, cuyo trabajo con la acuarela me parece muy bien hecho. Técnicamente impecable.

El paradójico discurso en torno al Día de la Mujer: breve disertación filosófica sobre las contradicciones discursivas de la liberación femenina

Sinceramente, yo no entiendo la retórica en torno al Día Internacional de la Mujer. Está bien que mujeres y hombres podamos acceder a la justicia y derechos sociales de manera equitativa. Nadie podría estar en contra de eso. Lo que no me cuadra, es festejar o conmemorar aquello de la “liberación femenina”. En lo que a mí concierne, ese es un discurso muy moderno, muy de la Ilustración, muy de la revolución industrial, utilizado entre otras muchas cosas, para convertir a las mujeres en fuerza de trabajo y máquinas de consumo en la lógica capitalista. Aquello del sometimiento histórico de la mujer es un mito contemporáneo. Yo creo, en cambio, que cada época y cada cultura han desarrollado su propia manera de ejercer los roles de género, mismos que obedecen a relaciones sociales y simbólicas muy complejas, a condiciones muy específicas. Es por ello que las mujeres siempre han desarrollado modos específicos de ejercer el poder, adecuándose a las condiciones particulares de cada lugar y cada momento histórico. Más allá del discurso liberal de la igualdad de género, a mi me gusta creer en la convivencia armónica entre todos los seres. No se trata de ser iguales, se trata de aprender a convivir celebrando nuestras diferencias. Al igual que el pueblo siempre ha tenido la última palabra en cuestiones de derrocar a los gobiernos tiranos, sin importar que el sistema político se llame monarquía o democracia, la mujer siempre ha ocupado un lugar preponderante en la historia. Por eso me resulta tan paradójico ese discurso de la “liberación femenina”. ¿Qué es más discriminatorio: estar en desacuerdo con el discurso de la liberación femenina o fomentar la victimización de la mujer en la era premoderna? Me parece que buena parte del discurso de género como lo conocemos hoy, está montado en el discurso liberal que construyó las bases del Estado-nación y el capitalismo como sistemas de representación social. La manera de concebir los roles de género en nuestra época es consecuencia de una tradición y de una ideología específica que hoy está en boga. Pero esa ideología es una entre tantas. Quizá por ello me resulta tan irónico ver a muchas personas tan clavadas con el tema. Yo sé que mis ideas en torno a las discusiones de género pueden no caer muy bien. No faltará quién me acuse de machista o misógino, lo cual no podría estar más lejos de la verdad. Siempre he respetado a la mujer, de un modo similar al que he procurado respetar a cualquier persona. Pero en fin, pensar por cuenta propia es un riesgo que debemos asumir si queremos avanzar en nuestro utópico proyecto de cambiar el mundo.

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La increíble tecnología del video en 360 grados sobrevolando un volcán en erupción

Qué tecnología tan impresionante la que nos ofrece National Geographic al sobrevolar la erupción del volcán Kamchakta. La manera en que uno acomoda el iPad y/o el cursor determina el ángulo de visión del volcán, captado en tomas de 360 grados. Una nueva forma de mirar el mundo a través del video. Supongo que en los próximos años está tecnología será cada vez más común. La realidad virtual en todo su esplendor. Sorprendente.

 

La máquina de canicas que hace canciones

Un instrumento musical alucinante, el cual produce sonido a partir de una compleja maquinaria que funciona a con canicas. Una asombrosa pieza de ingeniería e imaginación creada por el diseñador, artista y músico Martin Molin. Algo así como los organilleros del nuevo milenio.

Las aventuras de la ropa sucia

Un alucinante cortometraje de Daniel Cloud Campos, titulado Shiny, sobre las aventuras de la ropa sucia. No pensé que aquel prometéico calvario de lavar ropa pudiera convertirse en todo una experiencia narrativa y estética, con un derroche de imaginación sorprendente.

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