Cumbianchera

La gente quiere bailar,
moverse como un oleaje cumbianchero
en medio de la calle,
y el aire verde, enervante y viajero,
luminiscente y tornasol
va encendiendo el crepúsculo
al son de la huaracha
a la par de una pléyade de cuerpos obscenos
buscando saciar la sed
de sus caderas inquietas que se buscan sin encontrarse
en la proximidad de un último suspiro,
¡venga!
hay que salpicarnos el alma de tambores y arena,
como el líquido sueño que se evapora
en esta fiebre sensual que es el insaciable deseo de tus piernas,
las ganas de morder tu cuello moreno de mujer etérea
y la humedad de tu boca con sabor a cántaro roto,
y el vaivén de los hombros subibaja,
erupción de jacarandas,
ojos que no han visto nunca ni yambé ni guaguancó,
¡cómo se menea!
¡cómo se menea, negra!
se me resbala el alma por las piernas
que se fueron haciendo ligeras,
debajo de tu piel duerme la lluvia,
y se nos hizo tarde
para olvidarnos de todo,
rayándole sus ropitas al tigre
se me fue la paciencia,
y las cálidas aguas del trópico
me pintaron el imaginario de tonos rosados
como una tarde cursi de nubes lila,
con los sueños rasurados,
la nariz respirando claridad de frutas,
tatuajes de luzconfeti lamiendo el piso,
raíces que van tejiendo rutas secretas en el firmamento
y su vicio de ficciones sin descanso y colores trasnochados
rumiando el fuego curvilíneo de palabras  nuevas,
nadie se vuelve nada tras despegar los pies del suelo
y ascender cielo arriba la cascada de sonidos
que me entra por los poros y los porros,
una acuarela con hojas de tabaco y humareda de lavanda,
armonía de agua verde como sangre de eucaliptos,
fervorosa favela con graffiti sabor adrenalina,
hoy voy a estirar los sentidos
como si la muerte no importara,
qué sería de nosotros
si no hubiéramos sido forjados por el árbol sagrado
en la piel del sueño,
vamos a regar la ciudad con reggae,
vamos a tatuarnos el corazón con luces de neón,
vamos a tentar a la risa con yerba
y aguamalas fosforeciendo en el aire,
mientras la enredadera del tiempo trepa por los edificios
repartiendo poemas que llueven del cielo como un presagio
de trémulos soles remando cuesta arriba por el río de mis adentros,
una flotilla de caramelos ensalivados reptando a ras del alba,
ecos azules resonando en mis arterias,
me desprendo del cuerpo
para dejar que las hormigas devoren
los miedos de este cascarón vacío,
respirando versos machacados
en el terciopelo de la aurora,
manchas como brea agujereando el pensamiento,
veo náufragos encallados en la tarima,
arrastrados por la música
de los rarámuri con alma rastafari,
no te preocupes de nada
que nada está bajo control,
somos apenas un minúsculo punto en el espacio,
sólo queda disfrutar el paisaje,
cantarle a la luna
como quien se ha quedado despierto
en un sueño sin cortinas,
clareando en la inmensidad de un mar de bocas entreabiertas,
voces que se alejan de aquel murmullo blanco de lechuza,
pronto llegará mi buena suerte en espuma de cerveza,
que yo no digo tonterías,
sólo aquello que me va llegando
desde otra galaxia de frescura y de silbidos,
delirios de marcianos y cuentos con final alegre,
pero la gente sigue limpiándose las heridas con agua de frutas,
deja que el ritmo te lleve
al simulacro de la felicidad y su tibia resaca de flores,
sin trucos, sin remedios caseros ni artificio,
sólo viento palpitando abrazos como polen,
el sonido nunca muere aunque lo dejes solo,
es tan fácil sonreír con el alma descubierta y lista para la acción,
es un racimo de terremotos que me ha entrado por los pies,
un aerolito de canciones y cristales,
mi vida se reseca sin el aceite de tus besos sabor arepa,
tienes un ring-ring en los ojos,
acércate,
que voy a escribir mi nombre con la lengua sobre tu pubis,
hablemos acerca de nada
hasta vaciarnos el corazón
que languidece y baila como un salmón fuera del agua,
hay que abarcarlo todo,
hay que decirlo todo
hay que sudarlo todo
hay que sentirlo todo
en la rima del acordeón
y su acento colombiano,
yo le dije que se fuera
pero no me quiso oír,
yo le dije que se fuera
pero no se quiso ir,
será que la cumbia de tus ojos tristes
tiñe mis pasos de borrasca y de recuerdos,
como cucaracha que se esconde tras la pared
al encender la luz de mi habitación,
ya lo malo ha quedado atrás,
y lo bueno ya pronto vendrá,
sácala, préndela, ármala,
mete la música a la licuadora, compi,
que esto apenas empieza,
apenas voy saltando de la ventana
bailando una cumbia brava
en la noche
..cumbianchera,
…..muchachera,
…….talachera,
……….ricachona,
en la noche,
..curvilinea,
….garnachera
…….arrabalera,
……..sabrosona.
::.
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Acerca de manuelhborbolla

Poeta, filósofo y periodista, egresado de la UNAM. Creo que es posible transformar el mundo a través de la poesía.

Publicado el 27 marzo, 2016 en Poemas. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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