Archivos Mensuales: abril 2016

Ecuánime

 

Ecuanimidad que nada dice,
labios que no sonríen,
ojos que no palpitan,
corazón que no supura.

Ecuánime como quien vive quieto,
vacío de emoción,
sin el ritmo de la música,
tan repleto de tibia medianía.

Ecuánime como quien nunca llora,
o se ha secado por dentro
y nunca grita y nunca se agita
y nunca pierde el control.

Ecuanimidad de quien nada siente,
como si la sangre no hirviera,
como quien nunca hubiera sido poseído
o se hubiera desangrado en las cantinas.

Ecuanimidad de quien nunca sintió
el viento de la carretera pegarle en la cara
y nuca cruzó una frontera
o se mordió el corazón para seguir viviendo.

Ecuánime como quien nunca suspira,
o nunca bailó como marioneta,
o nunca hizo destrozo en la peda,
o nunca explotó de celos y de rabia.

Ecuanimidad de quien nada siente,
de quien nunca se ha revolcado en el lodo,
de quien nunca brinca en los muebles
o siquiera esboza una mueca nauseabunda.

Ecuanimidad de quien no mete la pata,
de quien no se equivoca,
quien nunca pecó de imprudente
o apostó el alma en un amor pasajero.

Ecuánime fue mi rostro que gritaba,
mis gritos que callaban,
mi silencio que huía del espejo,
mi reflejo lleno de vacío.

Ecuánime fue la sed de saberte lejos,
mis ganas de ahogarme en tu orilla,
el cansancio de no saber la respuesta,
la necedad de sudar tanta pinche calma.

Ecuánime como quien nunca tiembla,
quien nunca deja la piel en el campo de batalla,
o se pasa la vida breve
esperando sentado en una silla.
::.

Resonancias de la tierra

 

Envuelta de sonido,
desenvuelta de luz y sombra,
la somnolesencia se ahoga
en arena movediza,
y la araña tiende su largo hilo
de resonancias
y la piel de las aves sigue
adherida a la voz de los árboles
con su acento de hojas verdes,
y su lengua inefable
de agua
de río
y de piedra
tallada en la asimetría del tiempo
es también el viento
embarrado de polen y sobresalto cardiaco,
una cueva de suspiros y añoranzas
cuyos lamentos conectan
con el centro de la tierra
y se reparten por el mundo,
como un eco subterráneo
que escupe lava e impregna la respiración
de todo aquello que sueña,
todo aquello que sangra,
todo aquello que gime y que canta,
como una inmensa mancha de aceite
que desliza el manto de la noche sobre la tela
sólo para hacer habitable este miedo a la soledad,
solo para darnos cuenta
de que la vida es puro cuento,
es un avión de papel arañando las nubes,
un diluvio sin techo,
una querencia salvaje alojada en la médula,
una esperanza rota,
la acumulación de todos los instantes
que se repiten al interior de un poema,
los tonos lunares recorrieron
el dorado camino de tus piernas,
nada navega fuera de tus ojos
nada acontece fuera del agua de tus ojos
que no son sino derivaciones
de una pulsión inquieta
que busca
y se esconde
y se encuentra
y se pierde
y desoye
y relampaguea
y desaparece
como un sonido recurrente que va tejiendo
todos los silencios del mundo,
un cúmulo de raíces y huracanes,
un racimo de labios entreabiertos
como chimeneas exhalando
la combustión de un amor descarnado,
un amor renuente
que huye despavorido
de esa fiebre rabiosa que lo arrasa todo,
una marea bebiendo vino tierradentro
o una dádiva de cuerpos a la deriva,
pintaré tus senos
con el húmedo pincel de mi lengua
que tiembla y se retuerce
en la tensión de la carne,
como una mano que no te alcanza,
una verga que no penetra
hasta el fondo de tu alma,
una balsa silenciosa que naufraga
en el caudaloso río de mis adentros…
la selva se detiene, el camino se abre,
y la luz arborescente rafaguea
imágenes que siguen vibrando
en el silabario de mis huesos
y el horizonte devela la tarde
que se acuesta en la huella cienagosa
de algunos versos profanos
como una danza de ataúdes:
no dejes que el murmullo
de las aves quede atrapada
en el humo de los coches,
no dejes nunca de relatar el mundo
que es también relato,
no dejes que la memoria zarpe
desde el poniente hacia ninguna parte,
como una ligera brisa que se propaga
en el ardor de las flores,
una afección que ya no aflige el corazón,
un aullido sofocante,
una herejía que no vacila,
un hormigueo de canciones
que dicta el tono de esta
conspiración de profetas errantes y locos
que habrán de reescribir
la historia del hombre y la mujer
en un solo verso,
pues la palabra no lo es todo,
pero sí, el comienzo de todo.
::.

Tener fe es tener certeza de que “todo va a estar bien”

En un país desesperanzado como el que vivimos, un video musical como este, cortesía de Meme, nos viene muy bien. El primer paso para construir la esperanza es tener fe, saber que “todo va a estar bien” más tarde o más temprano. Tener fe en medio de la oscuridad es siempre un acto revolucionario. ¡A bailar!

Las impactantes gráficas sobre los muertos de la Segunda Guerra Mundial

La Segunda Guerra Mundial fue, es y será quizá el evento de mayor impacto en la historia de la humanidad al demostrar el temible potencial destructor del ser humano. Las cifras de las bajas de civiles y militares durante la guerra son impactantes. Y más cuando se cuenta dicha historia a partir de datos y gráficas que evidencian la dimensión de lo que fue la carnicería en el frente oriental, donde nazis y soviéticos protagonizaron quizá el choque bélico más sanguinario de la historia. Aquí las cifras.

The Fallen of World War II from Neil Halloran on Vimeo.

Jugabas a ser flor

 

La mixtura de tu voz incandescente
iba haciendo surcos en mis grietas
y tus senos desprovistos de pudor
fueron la sangre caliente que irrigaba
el corazón convertido en batucada,
la ensoñación de una herida
desde la que hablo de cosas
que nunca ocurrieron,
aquellos anhelos que no quisieron ser
más que humo y recuerdos,
cosas que habré de olvidar
al cerrar los ojos y echarme a volar
hacia la entraña misma del insomnio,
mientras la noche se iba gestando
en tu cuerpo hirviente
tan predispuesto a los estragos del amor
y su olor a hierba mojada
que llega siempre con cada nostalgia,
cada silencio alojado
en el fondo de mi garganta,
esa calma chicha que aguarda impaciente
la hora de hacer explosión…
y la filosa caricia del amanecer
iba lamiendo tu cuerpo,
tu cuerpo firme como el sol
que despunta en el cielo cada mañana,
en tus labios suaves y discretos
como la embriaguez del pulque,
y la danza del fuego iba
quemándome por dentro
mientras tú jugabas a ser flor.
::.

Raíz de aire

Suelo echar raíces en el aire
y dejar que se las lleve el viento
diambulando de una nube a otra
en el rotundo y opaco silencio
que se desenreda de mi garganta.

Tu lento nombre cae y gotea
en los pliegues de mi alma derramada
en la noche pasajera
mientras tu voz de agua desollada
va mojando cada surco de mi pecho,
cada grieta innumerable de esta
solitaria procesión de amores dormidos
en la levedad del sueño
y su rumor de alegrías
que me desborda el corazón
de alborozo y carcajada.

Fueron diez años de vagar por el mundo
sin saber dónde encontrarte,
fueron millones de años de vivir
en el letargo ancestral de las calladas piedras
y el húmedo canto que te evoca desnuda
desde el origen mismo de la vida,
como un eco lunar que resuena
en la sangre de los hombres
y se alarga y se transforma
y se bufurca y se multiplica
sin siquiera saberlo, o quizá imaginarlo,
era el sueño profundo de estar despierto
que se me vino de golpe
en la última copa de vino,
en el aliento mineral del rosedal
y sus párpados hirientes,
manantial de labios encendidos
en el regocijo diurno de las aves
que se devoraban a besos
rozando la tarde y el dorado crepúsculo
por dónde trepa el amor y el deseo.

::.

Aforismo sobre el fuego

Uno no puede pretender dominar el fuego sin salir quemado. Las quemaduras son parte de experimentar la naturaleza del fuego. La única manera de comprender, es vivir la experiencia. Entender la dinámica del fuego es vivir en carne propia la experiencia de las llamas, aceptar que a veces quema y a veces calienta en medio del frío. Aprender es darse cuenta, descubrir el orden natural de las cosas que resuena en nuestro interior.

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Anecdotario

¿Cómo asir lo inasible?
¿Cómo hacer que todo salga bien
cuando todo va mal?

Hoy tengo ganas de perderme
en la espesa oscuridad
de una fría catacumba,
en las entrañas de un templo devorado por el tiempo,
y dejar que mi voz retumbe
en la humedad del aire
y que mis manos encuentren
el camino de salida en este laberinto
de confusión y extravío
mientras te tomo de la mano
para avanzar despacito hacia la luz,
y extraviarnos en un bosque
lleno de cadáveres arborescentes,
arrancados de raíz en la tiranía del viento
que dejaba a su paso un mar de astillas
y troncos huecos
donde resonaba la música de la tierra,
y nos recostábamos entonces
en una cama de hojas secas,
mirando el transcurrir del cielo
y las nubes aborregadas que navegaban
la transparencia del aire,
mientras el sol de la tarde acariciaba tu rostro,
y me adentraba en la profundidad de tus ojos
morenos y lejanos
que brillaban en lo alto de la colina,
y los espigados pinos bailaban dando vueltas como trompo
y mis palabras torpes ya no hacían eco
en las cavidades de tu alma,
y tu encantadora sonrisa se iba desdibujando
en esa pesadez tan mía que lo hace todo tan difícil,
y tus manos frías ya no respondían a mis caricias
y los silencios se hicieron cada vez más largos
y nos fuimos volviendo extraños y distantes
sin saber qué decir,
y tu rostro denotaba el cansancio de estar a mi lado,
y no quedó más remedio que decirnos adiós aún sin decirlo
para convertirnos en una historia escrita con lápiz
en el anecdotario de cada quien,
como un breve suspiro condenado al olvido
y el destierro de tu lindo rostro soñoliento
con el que mirabas el mundo llena de esperanza.
::.

El imperdonable crimen de limitar el uso del coche

En este país no hay atropello más grande contra los derechos humanos que limitar el uso del coche. Respirar aire limpio es un tema intrascendente cuando de movilidad se trata. En México se puede perdonar la corrupción, el saqueo, la burla, la humillación, el despojo, los asesinatos, el secuestro, la impunidad, la carestía alimentaria, la represión, la censura, la manipulación informativa, la esclavitud remunerada, los negocios turbios de las cúpulas empresariales que evaden impuestos y un larguísimo etcétera… pero que nadie se atreva a despojarnos del automóvil si no quiere enfurecer a las masas. Respirar veneno es lo de menos. Aquí no hay crimen más vil que coartar la libertad de un automovilista. Hasta el día de hoy, nadie le perdona al Peje haber tomado Reforma tres meses tras el fraude electoral de 2006. Mientras en México todo fraude es permisible, como ocurrió también con la reforma energética, tomar la calle para protestar por lo que está mal es considerado un acto monstruoso, ajeno a las buenas costumbres de la corruptocracia.

Desde luego, la crítica a la paradójica y justificada ira de los automovilistas no significa que apoye al gobierno de la Ciudad de México y su doble No Circula, pues Mancera no ha hecho sino estupideces con su reglamento de tránsito que promovió la adquisición de más coches nuevos y una mayor emisión de gases contaminantes, mientras las multas de tránsito y los parquímetros se convierten en un jugoso negocio privado para los cuates del poder en turno. Pero aún así, no deja de llamar la atención que, desde otra perspectiva, el actual presidente Enrique Peña Nieto siga tan campante en su cargo, luego de al menos cinco escándalos que en otros países hubieran sido razón más que suficiente para tirar a un presidente. Quizá si la gente se enfureciera e indignara de un modo similar por lo que pasa en lugares como Veracruz, este país sería otro ligeramente mejor. Lástima. Habrá que ponerle carrocería a la desgracia nacional en la que vivimos para ver si así pasa algo en el país donde pareciera que nunca pasa nada.
::.

MALA CALIDAD DEL AIRE

El arte de hallar el secreto equilibrio de las piedras

 

Interesante práctica la de este compa, Michael Grab, cuyo fin es balancear el peso de las piedras para crear esculturas con el “pegamento de la gravedad”. De ahí el nombre de su proyecto GravityGlue, en donde se muestran varios videos con las impresionantes muestras de su talento como balanceador de rocas.

El cártel bancario

La siguiente reflexión surgió a raíz de una nota de la BBC sobre Cómo funcionan los 28 bancos que dominan la economía mundial.


No hay institución más criminal en la faz de la Tierra que los bancos. Y menos aún cuando operan de manera organizada para modificar el valor del dinero mediante operaciones financieras basadas en la mera especulación (otro caso que confirma mi tesis acerca de que el valor de las cosas es determinado por el discurso).

¿Qué pensaría Marx sobre la manera en que el cártel bancario rompe con todas las reglas de la teoría economía clásica? El capital financiero que ha crecido de manera exponencial desde la década de 1980 funciona con dinámicas muy distintas al valor de uso y valor de cambio que sitúan a la fuerza trabajo como la mercancía elemental de la maquinaria económica. A los bancos esto no les importa porque la oferta y demanda se crea no a partir de necesidades, sino a partir de discursos especulativos sobre el futuro, sobre el miedo al futuro. El funcionamiento de las aseguradoras no se puede entender de otro modo.

Muchas de las recurrentes crisis financieras que padecemos funciona bajo esta lógica de irracionalidad, donde el miedo a lo que todavía no ocurre genera ganancias. Y el problema es ese: que los bancos se han adueñado del futuro a través del discurso. De ahí el papel central que tienen hoy en día las llamadas calificadoras de riesgo. Y en este sentido, la prensa y los medios juegan un papel fundamental: alimentar el miedo a través de la especulación exagerada sobre el fin de la humanidad a través de la última enfermedad de moda (AH1N1, zika y un largo etcétera), la próxima guerra mundial, el próximo apocalipsis zombi o incluso los efectos devastadores del cambio climático, funcionan muy bien para alimentar la maquinaria del terror que genera ganancias exorbitantes a los bancos.

Lo cual me lleva a una efímera conclusión: quizá no haya forma más efectiva de acabar con los bancos que despojarnos de nuestro miedo a las imprevisibles contingencias que implica estar vivo. Aceptar la paradoja del caos, quizá sea la clave para salir del atolladero civilizatorio en el que nos encontramos.

::.

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