Archivos Mensuales: abril 2019

Versos memorables de Pessoa

Pessoa

Rómpase en caso de incendio

 

En las horas de recuerdos sin descanso
poesía
en la náusea de los años más aciagos
poesía
en las noches donde todo es ausencia
poesía
en el ardor de la insoportable rutina
poesía
en la levedad de un suspiro
poesía
al otro lado del espejo
poesía
en el último trago de vino
poesía
en dolientes veladas de sueño e insomnio
poesía
en las tardes de inexplicable tristeza
poesía
en el hambre de distancia y lejanía
poesía
en los días añiles como fiebres
poesía
en la soledad de una hoja en blanco
poesía
en la resonancia de tus manos
poesía
en la sed del tiempo irreversible
poesía
en la nostalgia que mira por la ventana
poesía
en la amargura de saberse nadie
poesía
en las muchas preguntas sin respuesta
poesía
poesía
poesía.
::.

Todo está roto

Tus labios tóxicos
tus dedos tóxicos
tus besos tóxicos
tu lengua desnuda
como espinas
adheridas a mi cuerpo…
y la espuma de mi alma
merodeando en la cornisa.

Así quedé varado
en el lado oscuro de la luna
y su alado misterio rojo
de sudor de amapola,
como un hueco en la sangre.

Hay que disfrutar
el placer de la caída
y su mortal desenlace
de piernas entreabiertas,
hay que lamerse los labios
y frotarse las manos
en el eterno palpitar
de la carne y la memoria,
una crujía de huesos.

Hay que caer y oscurecerse
como una sombra huérfana
que llora sobre las tumbas sin nombre
donde acamparon los turbios paredones
de la muerte sin cabeza,
una hoguera sin dientes.

Maleza venenosa,
higos cargados de áridas promesas,
el humo negro se despuebla
y cae sobre tus muslos profanos,
ahí escamparon
para siempre tus ojos molidos
de tanto estremecerse
de dolor y de caricias.

El sueño está roto,
el verso está roto,
el vino está roto,
la noche se ha roto la cadera
en las intermitencias del tiempo-navaja
que cae sobre nosotros,
es una urdimbre de pies descalzos
caminando entre el asfalto caliente,
un par de cuerpos desmembrados
en la pálida luz de un recuerdo.
::.

 

Vaticinios

 

Cada época viene cifrada
en distintas lenguas
buscando su cauce de río,
como un arenal de luces encendidas
en medio de la nada.

Cada época es un ramo de flores
que caduca pronto
y sólo queda el recuerdo de su perfume.

Las aves negras vaticinan ya
la tempestad,
son oscuros nubarrones forjados
en la llama azul de la melancolía.

El peso de los sueños boquiabiertos
no sabe de enfermedad ni de fronteras,
es apenas una luna menguante
cruzando el horizonte
en el blanco lienzo de la tarde.

Vivo entre nostalgias de vinil y videotape,
trajes brillantes tapizados
en el firmamento inamovible
de mis manos despiertas
esgrimiendo tu nombre
en el viento de la calle silenciosa.

Llévame lejos,
ahí donde suelen perecer
las azucenas,
canta una canción trazada
con el compás de la noche
y deja que mis ansias cocainómanas
mueran de sed y soledad
al dormitar la eternidad.

Nada es para siempre,
ni siquiera el alma.

Nada permanece,
ni siquiera la tristeza.

Todo vuelve a su centro,
en el continuo caer de las hojas
y los árboles taciturnos
añorando el amargo sabor del invierno
y el olvido.

Todas las palabras fueron raíces,
todas las naves, sepultura,
todos los mares que prometieron
las videntes desnudas
se congregaron en un poema.
::.

Estampado

Todo lo que alguna vez
fue un temblor de la carne,
se convirtió en firmeza.

¿Se llamará madurez,
fortaleza,
o simple y llana
indiferencia?

Será que los años
no pasan en balde.

Será que el corazón
se va volviendo calloso,
como un taciturno dromedario
recorriendo
las doradas arenas de la muerte,
para no resentirse
una y otra vez
por los mismos añejos dolores.

Será que el tiempo
me alcanzó de pronto,
como un crujido de ramas,
un vidrio roto
sobre la alfombra.

Será el quejido del viento
y su noche de luna forajida
que aúlla y desuella:
un grito tatuado en el cielo.

Será la lluvia ácida
cayendo sobre los árboles…

O la cruda certeza
de lo inevitable.
::.

Periodismo, CIA y narcotráfico: la persecución contra Gary Webb

Si quieren entender cómo funciona realmente el negocio del narcotráfico, vean la película Matar al mensajero, basada en la investigación del periodista Gary Webb, quien documentó la manera en que la CIA vendía drogas en Los Angeles y otras partes de EE.UU. para financiar la contraguerrilla en Nicaragua. Un esquema que se repetía también en países como Colombia y permite entender parte de lo que ocurre en lugares como México.

¿Y qué le pasó al periodista que sacó a la luz esta información? Se echó en contra al sistema, incluyendo a sus colegas y editores, esos seres mezquinos capaces de vender a su madre para salvar el pellejo. Me ha pasado. En más de una ocasión he tenido que lidiar con esa gentuza. Para ejercer el periodismo se necesita mucho valor, mucho coraje, muchas agallas. Aunque uno se juegue la vida para exponer cosas que a la gente le importan un carajo. La verdad es una doncella ingrata.

 

Apuntes sobre el #MeToo a la mexicana (y el fanatismo de género)

 

¡Qué cantidad de pleitos ha generado la polémica por las denuncias del MeToo en México! Me parece triste tanto el debate como lo que hemos visto en los últimos días.

Por un lado, las mujeres violentadas, acorraladas, no les ha quedado más alternativa que denunciar en redes el acoso que padecen sistemáticamente, ante un aparato de justicia inservible e impregnado de machismo.

Por el otro lado, tal parece que en el nuevo dogma feminista la presunción de inocencia no existe (porque las mujeres por ser mujeres nunca mienten) y eso también es un problema.

En las denuncias había de todo: acusaciones legítimas de mujeres violentadas y también, casos donde la exageración y la banalización estaban a la orden del día. No toda insinuación es acoso, aunque la línea es muy delgada y es difícil establecer con precisión milimétrica cuál es cual. Ni tampoco toda agresión es culpa del heteropatriarcado (me tocó leer por ahí un testimonio de una mujer que se quejaba de eso porque le decían gorda y marimacha en la escuela, como si a los hombres no les dijeran cosas por el estilo en el salón de clases).

Lo más preocupante son los mensajes de odio y fanatismo desbordado que abundan por ahí. Desde las mujeres que aplaudieron el suicidio del bajista Armando Vega Gil (el primer “martir del patriarcado”, según algunas extremistas) hasta la estupidez del MeToo Hombres, creado para, dicen, tratar de contrarrestar el linchamiento femenino en redes con más linchamiento masculino.

Las mujeres en México y el mundo han sido muy lastimadas y por lo tanto, es entendible esa explosión de enojo con la que buscan trastocar las viejas relaciones de poder frente a los hombres. Los niveles de violencia que hemos vivido en este país, los últimos años, no eran para menos. Hay mujeres que en el camino, han ido tomando cada vez mayor conciencia de su propia fuerza y yo lo celebro.

Pero, por otro lado, me da la impresión que algunas mujeres se están haciendo mucho daño en todo este proceso. Una cosa es el empoderamiento femenino y otra cosa es la victimización. El odio exacerbado contra los hombres por parte de algunas feministas raya ya, por momentos, en expresiones propias del fascismo. Es algo que hay que discutir, aunque no sea políticamente correcto decirlo, aunque más de una se podrá sentir ofendida, en esta época donde la susceptibilidad está a tan flor de piel y cualquier comentario puede resultar ofensivo para alguien.

Una de las verdades que emana al develar el velo de maya, según el hinduismo, es comprender la ilusión de la separación. Todo está conectado y la separación es, por lo tanto, una ilusión que no corresponde a la verdad profunda sobre la existencia humana. Por ello resulta preocupante que, en esta era de fanatismo ideológico, esa falsa idea de la separación es cada vez más común en nuestras sociedades: hombre-mujer, blanco-negro, chairo-fifí, rico-pobre, nacionalistas-globalistas.

Yo, por mi parte, anhelo el día en que el hombre y la mujer puedan romper las ataduras del sexo para reconciliarse y amarse sin condiciones. Entender que, pese a nuestras diferencias, quizá podamos encontrar la manera de querernos sin etiquetas y disfrutar de este viaje juntos. La violencia se puede mitigar, pero nunca se podrá erradicar del todo. Es la dolorosa lección que me tomó mucho tiempo aprender. La maldad no existe: sólo es un montón de gente lastimada.

Luego me vienen a la mente un par de sabias frases enunciadas por Buda, quien afirmaba que “el verdadero amor nace de la comprensión”. ¿Tendremos la capacidad de comprender al otro, a la otra, sin juzgarnos de antemano?

“El odio no cesa con el odio, el odio cesa con el amor. Ésta es una ley muy antigua”, afirmaba Siddhartha luego de alcanzar la iluminación.

No nos resta más que esparcir un poco de amor en este mundo tan lleno de odio. Un verdadero acto revolucionario, en esta carnicería de todos contra todos.
::.

La imagen puede contener: texto

La magia o el arte de modificar la conciencia a voluntad

No hay descripción de la foto disponible.

Qué diferente sería todo si, en lugar de perder el tiempo discutiendo por ideologías rancias, el ser humano tratara de comprender los misterios de la existencia para vivir en plenitud.

Eso es la magia: “ciencia y arte de provocar cambios en la conciencia a voluntad, de acuerdo con el gran practicante del siglo XX, Dion Fortune. Los magos o practicantes de la magia utilizan rituales, simbolismo, meditación y otros métodos para lograr inusuales estados de conciencia en los cuales, según las enseñanzas ocultistas, se pueden canalizar poderes imperceptibles y contactar con entes no físicos para causar cambios en el mundo”.

Excelente definición de John Michael Greer, en su libro El ocultismo, sobre la ciencia de los antiguos.

Lástima que, para algunas personas, la existencia humana sea reducida a un asunto estrictamente material, sin saber que frente a sus ojos se manifiesta, continuamente, el mundo de los espíritus.

¡Y el que tenga oídos para oír que oiga!::.

A %d blogueros les gusta esto: