Archivos diarios: 9 noviembre, 2019

Poémame

Llúviame
poémame
cancióname
águame
viéntome
que yo quiero ser
tan solo resonancia
de la belleza
del mundo.

Pintúrame
partitúrame
sóleme
fuégome
guitárrame,
que yo quiero ser
uno solo con el todo
que se extiende
por el cielo.

Rójome
azúlome
corazóname
alcohólame
hójame,
que yo quiero
sentir todo aquello
que no ha sido dicho
todavía.

Palabrame
lisúrame
yacimiéntame
oscúrame
flórame,
que yo quiero
bajar al tuétano
del inframundo
y resucitar
en las estrellas.

Novélame
dramatúrgiame
téxtome
ójome
bócame,
que yo habré de dar
algunas pinceladas
para repartir
el pan y la alegría
sobre los cerros tristes.
::.

Poeviaje

Nunca sé
a dónde habrá de llevarme
un poema.

Quizá hacia un desierto
de puertas abiertas,
un callejón sin salida,
el sueño profundo
de un volcán dormido.

Nunca sé a dónde
habrá de llevarme
el ayuno de tu cuerpo
y mi disfraz de hiena
tan hambrienta.

Nada sabe
esta gente borracha
en las cantinas,
de melancolía
y sus horas inútiles.

Nada saben los sapos
sino andar entre quebrantos
por el mundo.

Esta noche parirán
las azucenas
en medio del estanque.

El amor duele,
como bien saben
los gatos en celo,
no menos que la soledad
y su blanca niebla.

La vida es momentánea
y así hay que bebérsela,
trago a trago,
golpe a golpe,
tiempo al tiempo.

Todos los locos
se reúnen a fumar
quimeras y hojarasca
en el cónclave
de los bohemios locos,
que van musitando versos
de labios repentinos
con sus lenguas mariposa,
presagio de la vida que será,
como los muertos sonrientes
que siempre fueron.

No sé a dónde
habrá de llevarme
el azul profundo
del mar a la deriva
y su eterno amanecer.

No sé a dónde
habrán de llevarme
tus labios sedientos
de aventura,
tan predispuestos
a los encantos de la noche.

Llúviame en tu memoria,
que yo te llevaré en la dulce nota
de mi viento reguilete.

Rápido avanza la carretera,
y nada sucede entre nosotros,
salvo quizá, el tiempo detenido
en el galooar de los coches.

Sólo conozco
la desolación del tigre
cuando acecha a su presa
en la pálida luminiscencia
de la luna.

Sólo conozco de besos y ortigas
en mi huerto de frutos secos,
la simetría del caos
y su rosa-taquicardia.
::.

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