¿El coronavirus es un arma biológica originada en una base militar de EE.UU.? Algunos datos inquietantes que refuerzan esta hipótesis

¿El coronavirus pudo haber sido creado en laboratorios de armas biológicas de EE.UU.? Es una hipótesis que comienza a tomar fuerza tras una serie de datos que han sido silenciados u omitidos deliberadamente en los medios propagadores de la pandemia de terror global ligada al coronavirus.

El virólogo estadounidense, Robert Redfield, actual Director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, admitió ante la Cámara de Representantes de EE.UU. que algunas personas que murieron en territorio estadounidense por influenza dieron positivo en covid-19 tras realizarse exámenes póstumos.

Esta declaración provocó que el portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Lijian Zhao, deslizara la posibilidad de que el coronavirus fuera sembrado por el ejército estadounidense en la ciudad de Wuhan.

“¿Cuándo comenzó el paciente cero en EE.UU.? ¿Cuántas personas están infectadas? ¿Cómo se llaman los hospitales? Podría ser el Ejército de EE.UU. lo que llevó la epidemia a Wuhan. ¡Sé transparente! ¡Haz públicos tus datos! ¡Nos debe una explicación!”, escribió el portavoz chino en su cuenta de Twitter.

Asimismo, el jefe de la Guardia Revolucionaria de Irán, Hossein Salami, señaló el pasado jueves que “es posible que este virus sea producto de un ataque biológico de Estados Unidos que inicialmente se extendió a China y luego a Irán y al resto del mundo”.

Obviamente estas declaraciones suelen no publicarse de manera destacada en la prensa occidental.

Daniel Lucey, virólogo de la Universidad de George Town, cree que el primer brote de coronavirus pudo haberse producido en noviembre de 2019. Otros especialistas incluso sostienen que el brote pudo presentarse desde septiembre.

Asimismo, virólogos taiwaneses y japoneses consideran que el coronavirus pudo provenir de EE.UU. y luego dispersado en el mercado de Wuhan, China. Esto, de acuerdo con el farmacólogo taiwanés, Pan Huaizong, se debe a que sólo EE.UU. y Australia, cuentan con las cinco cepas conocidas del virus, y en Australia no se han registrado brotes. En Italia e Irán el virus es de otra cepa del virus diferente a la registrada en China. Los científicos consideran que estas variedades de coronavirus debieron surgir de un lugar común, como ramas de un mismo tronco, por lo cual, la evidencia sugiere que la epidemia no se originó en el mercado de Wuhan, tal como sostiene un estudio científico publicado en la revista The Lancet. En este sentido, el experto taiwanés también refiere que desde septiembre de 2019, se alertó al gobierno de EE.UU. sobre 200 casos de una supuesta fibrosis pulmonar registrados en territorio estadounidense, con síntomas similares al coronavirus, pero el gobierno desechó la advertencia al considerar que se trataba de casos vinculados con el uso de cigarrillos electrónicos.

Un mes antes de que se detectara el brote de la supuesta fibrosis pulmonar en EE.UU., el gobierno estadounidense decidió cerrar la instalación militar de Fort Detrick, Maryland, que históricamente ha sido el centro de programa de armas biológicas estadounidenses, por problemas de seguridad. “Investigación de gérmenes letales se cierra en laboratorio del Ejército por preocupaciones de seguridad. Los problemas con la eliminación de materiales peligrosos llevaron al gobierno a suspender la investigación en el principal centro de biodefensa del Ejército”, destaca una nota de The New York Times fechada en agosto de 2019.

Inmediatamente después del cierre del centro de armas biológicas se registró el brote vinculado con cigarrillos electrónicos, mismo que, se sospecha, pudo ser el inicio del coronavirus.

“Entre 2005 y 2012, EE. UU. Experimentó 1,059 eventos en los que los patógenos fueron robados o escaparon de laboratorios estadounidenses durante los diez años anteriores: un promedio de uno cada tres días”, destaca el analista Larry Romanoff.

En octubre de 2019, se realizaron los Juegos Mundiales Militares en la ciudad de Wuhan, China. Según documentaron medios chinos, cinco atletas extranjeros fueron enviados al Hospital Wuhan por sufrir enfermedades infecciosas importadas. De ahí que algunos analistas sostengan que militares estadounidenses pudieron propagar de manera intencional o accidental el virus en la ciudad de Wuhan.

El exagente de la CIA, Philip M. Giraldi, experto en contraterrorismo e inteligencia militar, sostiene la hipótesis de que el coronavirus pudo haber sido creado por EE.UU. en colaboración con Israel para dañar a China e Irán, dos de los cuatro países más afectados por el brote.

“Es difícil explicar por qué el coronavirus ha afectado gravemente a un país en particular que no sea China. Ese país es Irán, el enemigo frecuentemente citado tanto de EE.UU. como de Israel”, escribió el exagente de la CIA en un artículo publicado en el portal Global Research con sede en Canadá.

Giraldi destaca que la manera en que científicos del Galilee Research Institute de Israel han señalado que podrían tener lista una vacuna contra el coronavirus dentro de “pocas semanas” tras haber trabajado durante años con cepas similares.

También destaca la manera en que Mark Dubowitz, director Ejecutivo de la Fundación para la Defensa de las Democracias (FDD), con sede en Washington pero conectada con el gobierno israelí, se jactó en Twitter de que “el coronavirus ha hecho lo que las sanciones económicas estadounidenses no pudieron: cerrar las exportaciones no petroleras” de Irán.

Tras leer y corroborar los datos anteriores, me parece demasiada casualidad que dos de los cuatro países más afectados por cepas diferentes de coronavirus (Irán y China) sean enemigos directos de EE.UU. No olvidemos que el gobierno estadounidense ha realizado en los últimos años, operaciones directas en contra de estas dos naciones, como el asesinato del general Qassem Suleimani, jefe de la fuerza de élite iraní Quds Force. Demasiada casualidad también que un país como Israel, aliado de EE.UU. y enemigo de Irán, se encuentre a tan solo semanas de obtener una vacuna.

Esto, además de la manera en que el asunto del coronavirus se convirtió rápidamente en escándalo mediático desde diciembre, aún antes de que existieran datos concretos sobre el brote. Algo que puso en evidencia la manera en que el asunto fue inflado artificialmente por intereses geopolíticos que controlan a la prensa occidental.

Datos duros que alimentan fuertemente mis sospechas de que todo el asunto del coronavirus es en realidad un montaje mediático, en medio de una guerra no convencional entre EE.UU. y China por la hegemonía global.

::.

Acerca de manuelhborbolla

Poeta, filósofo y periodista, egresado de la UNAM. Creo que es posible transformar el mundo a través de la poesía.

Publicado el 12 marzo, 2020 en Política y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: