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El sabio Pepe Mujica y sus palabras llenas de amor para el pueblo de México

Lloré mucho al ver el video, como pocas veces. Este viejo, regordete y chaparrito, tiene un alma descomunal. Más que un político, Pepe Mujica es un hombre sabio, un hombre lleno de amor. En estos tiempos tan terribles que se viven e mi país, llega este superhombre a darnos una lección de vida. En las palabras de Mujica se devela el ser humano en toda su verdadera naturaleza, la del amor, la de la vida y nuestra necesidad de construir utopías. Me conmovió mucho cuando habló del papel que tenemos los universitarios, los jóvenes, a la hora de transformar esta realidad perversa que nos aqueja. Algo profundo movió en mí este viejo bonachón. Gracias Pepe, muchas gracias por todo. No sabes lo mucho que necesitábamos en México ese abrazo tuyo tan sincero, tan elocuente. Afortunado de haber coincidido con un hombre de época.

Las desventuras de un ratón taxista perdido en Mumbai

Unos minutos de simple y llana diversión sobre las desventuras de Mickey Mouse haciéndola de taxista en un país bello y exótico como le es India. Un cortometraje bastante simpático.

Hacer la revolución

Que los cantores canten la revolución.
Que los escritores escriban la revolución.
Que los cocineros cocinen la revolución.
Que los manifestantes manifiesten la revolución.
Que los soñadores sueñen la revolución.
Que los pensadores piensen la revolución.
Que los caminantes caminen la revolución.

Solo así, todos, unidos, venceremos la tiniebla
que nos acecha en cada rincón
con el victimario cuchillo siempre dispuesto.

¡Qué bello sería cambiar el mundo
sin un solo tiro, un solo grito de dolor!

::.

La violenta historia de Israel y Palestina: el fracaso de la humanidad en el reino de Dios

Un documental bello y terrible sobre las causas del conflicto Palestino-Israelí en voz de los niños. Un espejo de ese mundo donde el odio se se sigue reproduciendo una y otra vez hasta el fin de los tiempos. Quizá por eso el documental Las promesas de Justine Shapiro, B.Z. Goldberg y Carlos Bolado sigue teniendo una vigencia aterradora. Los niños que en aquel lejano 2001 manifestaban sus temores profundos hacia el otro, son los mismos que se matan todos los días en esa guerra estúpida por ver quién controla a quién. ¿De qué sirve creer en Dios cuando somos incapaces de creer en el otro? Descubrir al otro es descubrirse a uno mismo, es verse reflejado en el espejo del otro. Más allá de la lengua, la cultura y la época, todos los humanos tienen un rasgo común. Yo soy tú, tu eres yo. Si recordáramos esa premisa el mundo sería otro. No habría muros de contención que nos separaran unos de otros. Unir lo que un día fue separado. Ese es el principio de todo proceso de paz. Pegar los pedazos rotos del ser humano, fragmentado por la guerra idiota de todos contra todos.

La fastuosa impunidad: el IFE como instrumento del régimen

Durante la campaña, los “críticos” más feroces de Andrés Manuel López Obrador le reprochaban que antes de la elección desconociera a “las instituciones democráticas de este país”, en alusión al IFE. Meses después, el tiempo le dio la razón al Peje. Cualquiera que haya vivido de cerca las campañas presidenciales sabe que la inequidad en la contienda fue tremenda en lo que a recursos económicos se refiere. ¿Ya se olvidó la manera en que el PRI tapizó el país con espectaculares de Peña Nieto? ¿Los viajes en avión privado? ¿Los más de 30 spots con la firma de Pedro Torres, productor estrella de Televisa? ¿Los hoteles de lujo? ¿La mordaza monetaria impuesta a los medios? Ahora resulta que López Obrador fue el que rebasó los topes de gasto de campaña. Así es la política mexicana de aires kafkianos. “Las instituciones de este país están bajo control de la mafia en el poder”, argumenta el tabasqueño. ¿Alguien en su sano juicio puede contradecir esta premisa?

¿Dónde están ahora los críticos que defendían con tanta vehemencia a las “instituciones democráticas” de este país? ¿Dónde están los cuestionamientos de Aguilar Camín, Ciro Gómez Leyva, Carlos Loret y otros críticos de ocasión? Con las cabezas debajo de la tierra como avestruces, aplaudiendo con fervor los logros del PRI en su regreso al poder.  El golpeteo político como sustituto podrido de la realidad.

Los consejeros del IFE tuvieron que utilizar argumentos hilarantes para exonerar al PRI. Reconocieron que el PRI había triangulado al menos 66 millones de pesos a través de Monex para la campaña de Peña Nieto, pero dijeron, no podían multar al tricolor porque el contrato que hizo con la empresa Alkino (a través de la cual se trianguló todo el asunto) era para “dispersar” monederos electrónicos, no dinero en efectivo. Poco les importó que esos monederos electrónicos tuvieran 50 millones de pesos adentro. A ese nivel discursivo, tan lastimero como indignante, tuvieron que recurrir para defender lo indefendible. La prueba contundente de la ilegitimidad del actual régimen, tema que se omite con alevosía y ventaja de la esfera mediática. Silencio cómplice convertido en mercancía para darle validez a la escena teatral que intentan disfrazar de democracia. Fastuosa impunidad.

Carta de Manuel Hernández (mexicano) a María Pavira (venezolana)

Esta carta la escribí luego de la profunda molestia que ocasionó en mí el siguiente video, difundido con virulencia en las redes sociales: http://www.youtube.com/watch?v=A00mbHAIDnU

Aquí mi respuesta.

Hola María. Me parece lamentable la situación que expones en tu video. Tuve la oportunidad de visitar tu país en diciembre de 2007, justo en la época del referéndum constitucional que perdió Chávez en las urnas, un acontecimiento histórico. Es triste lo divididos que están los venezolanos. Los simpatizantes de Chávez lo idolatran como si se tratara de un mesías. La oposición lo odia como si fuera el peor tirano que pudiera existir. En lo personal, ambas percepciones me parecen desproporcionadas. Desde luego hay que condenar el carácter autoritario de Chávez, pero bueno, creo que también sería mezquino no reconocerle algunos logros, como haber conseguido una distribución más equitativa de la riqueza (y no lo digo yo, lo dicen cifras de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), organismo que incluso pone a Venezuela como ejemplo a seguir en combate a la desigualdad (véase el siguiente link:  http://www.youtube.com/watch?v=lrr02natTBM). Una tendencia de frenar la creciente brecha entre ricos y pobres que se repite en países con gobiernos de izquierda, contrario a lo que ocurre en México, donde la desigualdad crece de forma alarmante, según datos no sólo de la CEPAL, sino del mismo gobierno mexicano:

(http://web.coneval.gob.mx/Informes/ITLP/AGOSTO_2011/ITLP_ESTATAL_agosto_2011.pdf).

Pero bueno, esas son cosas que deberán resolver los venezolanos. Lo que me parece grave e irresponsable, son los paralelismos que planteas entre Chávez y Andrés Manuel López Obrador sin tomar en cuenta los matices que existen entre ambos personajes: Chávez es un militar, López Obrador es un civil. Chávez ha recurrido al golpe de estado como alternativa; López Obrador la movilización social (pacífica). La formación ideológica de Chávez es el marxismo; López Obrador es un liberal. Tu carta también omite diferencias profundas en el contexto histórico-político de Venezuela y México. Un caso concreto: el modelo de partido hegemónico y el autoritarismo que representa hoy el PSUV en Venezuela es justo lo que se intenta evitar en México con el regreso del PRI. Pero bueno, como olvidaste poner en contexto esos datos por eso sentí la necesidad de recordártelos por si planeas una reedición de tu carta-video.

Aprovecho la ocasión para platicarte un poco de cómo andan las cosas en este mi amado (y apedreado) México. Resulta que la economía lleva estancada 30 años. El proyecto neoliberal que nos vendieron como la solución a todos nuestros problemas simple y sencillamente no ha funcionado. En los 90 fuimos uno de los primeros países en firmar un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá. Sonaba muy bien, a decir de algunos políticos que hacían eco de este proyecto económico-político ideado en Washington, pero resultó todo lo contrario. El libre comercio resultó ser no sólo una gran mentira, sino también un pretexto ideal para iniciar un proceso de privatización sin precedentes en la historia de este país. Hoy, los datos indican que el 25% del territorio nacional ha sido concesionado a empresas mineras (la mayoría extranjeras) para la explotación de minerales aún a pesar de causar serios desastres tanto ambientales como humanos con la complicidad del gobierno. También se desmantelaron empresas públicas de las cuales dependía la soberanía alimentaria de los mexicanos (Pronase y Conasupo) para que las grandes empresas trasnacionales controlen el mercado de los alimentos. Ahora importamos alimentos básicos como maíz, arroz o frijol, que bien se pudieran producir en el país pero que resulta imposible ante los precios que ofrece el mercado estadounidense. Algo similar pasa con otros secotres, como el de servicios, donde tiendas como Walmart han aprovechado la corrupción de los gobiernos mexicanos para fortalecer su monopolio. También se privatizó una empresa pública como Teléfonos de México con la promesa de que eso ayudaría a mejorar el servicio. Ahora pagamos una de las tarifas telefónicas más altas del mundo, pero presumimos tener al hombre más rico del planeta, Carlos Slim, con una fortuna de 79 mil millones de dólares. Un dato que contrasta terriblemente con los 12 millones de mexicanos que viven en condiciones de pobreza extrema.

Fíjate que el abuso llegó a tal nivel que cuando los bancos quebraron por sus malos manejos, los mexicanos tuvimos que endeudarnos de por vida para rescatar a bancos que terminaron vendiéndose a inversionistas extranjeros. Y de paso, algunos corruptos privilegiados por el sistema amasaran tremendas fortunas. Fue así como se creó el llamado Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa), el mayor robo en la historia de este país, avalado por los partidos de la derecha (PRI y PAN). A pesar de que cada año pagamos más de 30 mil millones de pesos, sólo por concepto de intereses, en 2010 el Instituto para el Ahorro Bancario tenía una deuda de 1 billón 300 mil pesos, con lo cual terminaremos de pagar el chistecito (sin bien nos va) dentro de 70 años. Lo peor es que esta deuda la van a seguir pagando mis hijos y los hijos de muchos mexicanos más que ni siquiera han nacido.

Pero no sólo eso. En 2006, la descomposición política llegó a niveles tales, que incluso se declaró ganador de la elección presidencial a un candidato cuya victoria siempre estuvo en entre dicho, según juzgó la Suprema Corte de Justicia de la Nación, cuyos magistrados determinaron que, efectivamente, la intervención del presidente en turno, Vicente Fox, y algunos organismos empresariales fueron determinantes en el proceso. Sin embargo, esto no impidió que Felipe Calderón asumiera la presidencia aún cuando dichas irregularidades eran suficientes para modificar el resultado de la elección, dado el corto margen de diferencia, de apenas un 0.56% de los votos. Este antecedente, aunado al crecimiento sin control de las bandas criminales, provocó una crisis política sin precedentes en la historia del país que a la fecha ha arrojado al menos 60 mil muertos en menos de seis años y un sinnúmero de desaparecidos. La gente del norte, por ejemplo, ya no puede salir de sus casas sin temor de que ser asesinados por grupos criminales que hoy gobiernan estados en la frontera norte de México. De ahí que muchos especialistas hablen de la existencia de narcoestados como Tamaulipas. Y el grado de violencia imperante hoy en día en todo el país no puede entenderse sin un proceso gradual de descomposición social, política y económica que explica el escenario actual en el que nos encontramos.

¿No te parece grave todo esto? ¿No amerita esto un cambio? Decía Einstein que era estúpido hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados distintos. El problema es que en México esta estupidez es una epidemia que se repite cada seis años, cuando los grupos de poder beneficiados por el régimen se sienten amenazados y utilizan el miedo como instrumento de control. Un miedo que se alimenta de videos como el tuyo, en el que comparas a Chávez con López Obrador sin hacer un análisis más completo. Lamento decirte que por todo este contexto, tu video está siendo utilizado para alimentar el miedo de la gente y tratar de mantener intactas las estructura de dominación que existen en México con la manipulación informativa de los grandes consorcios mediáticos, reformas legales impulsadas por partidos políticos que atentan contra el interés público y un sistema judicial sumamente eficaz para perseguir a los disidentes y exonerar a los criminales que operan al amparo de la corrupción.

Estas en todo tu derecho de manifestar tu opinión como mejor te parezca. Yo estoy en mi derecho de manifestarme respetuosamente por la manera en que tu video promueve el miedo y la desinformación. Por ello es necesario hacer estas aclaraciones ante la clara ausencia de un sentido crítico que nos ayude a descifrar la realidad sin prejuicios y exageraciones vagas que resultan terriblemente efectivas en estos tiempos electorales para que las cúpulas impongan un gobierno autoritario como el que afirmas, existe en tu país. Todo cambio implica un riesgo, pero no por ello podemos permitir que las cosas sigan igual cuando es evidente que las cosas no han funcionado. No podemos permitir que sea el miedo el que gobierne esta patria de todos contra todos, donde  se incubó durante años un odio profundo que hoy estalla en diversas manifestaciones de violencia. Por supuesto que López Obrador tiene sus propios defectos y habremos de tomarlo en cuenta a la hora de votar (o no) por él, pero no podemos juzgarlo por las acciones de Chávez.

Espero que la exposición de mis argumentos en esta carta contribuya aunque sea un poco a terminar con los prejuicios absurdos que sólo generan daño.

Te mando un afectuoso abrazo.

Manuel Hernández Borbolla

Naturaleza technicolor

Una serie de fotografías sobre biodiversidad mexicana realizado por la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio). Más allá de nacionalidades, presenciar el espectáculo de la naturaleza en plenitud nos ayuda a entender de dónde venimos y cuál es nuestro papel en este planeta que compartimos con una gama infinita de especies. Me da gusto haber contribuido a la causa con un par de fotos. Para acceder al sitio web con la galería completa hay que darle click en la imagen.

http://www.mosaiconatura.net/index.html

Llegó la hora de actuar

Basta de reclamos estériles. El atentado contra el Casino Royale de Monterrey, donde perideron la vida más de 50 personas, es la crónica de una tragedia anunciada. Se veía venir y nadie hizo nada. No hicimos nada y ahí están las consecuencias.

De nada sirve hacerse el indignado, lanzar aspavientos contra el gobierno vía twitter o pendejear a Calderón. De alguna forma, todos somos coautores de un acto tan lamentable como el multihomicidio ocurrido en la capital de Nuevo León, acto aberrante y monstruoso que sigue engordando los más de 50 mil asesinatos que algunos medios de comunicación han documentado en lo que va del actual sexenio. Un reflejo de aquello en lo que nos hemos convertido y seguimos negando a toda costa, buscando culpables que carguen con nuestras culpas.

México se ha convertido en un país desgarrado y fragmentado que sangra por dentro. Vivimos una lucha de todos contra todos en la que nadie está a salvo. Hoy le tocó a Monterrey, mañana puede ser cualquiera. Y sin embargo, los mexicanos permanecemos al filo del televisor viendo cómo todo se va al carajo. Nos hemos convertido en simples espectadores de nuestra desgracia, perdidos entre el miedo y la indiferencia más vil. Ni siquiera el incendio de la guardería ABC, con la muerte y las quemaduras que marcaron de por vida a nuestros niños, fue razón suficiente para decidirnos a actuar. Ahora seguimos pagando las consecuencias de nuestros actos.

Muchos señalan a Calderón como el máximo responsable de lo que ocurre en el país. Yo por mi parte, recuerdo aquellos días posteriores a las elecciones presidenciales de 2006, horas de incertidumbre y confusión en las que muchos mexicanos se sintieron felices cuando las autoridades lo proclamaron ganador aún cuando no pudieron demostrarle a nadie que efectivamente, ganó de buena lid en las urnas. Con tal de que no ganara “el peligro para México” se justificaba la trampa, a decir de muchos, aún cuando eso significara llevarse la credibilidad del IFE entre las patas. El mismo Tribunal Federal Electoral reconoció que existieron irregularidades a lo largo del proceso electoral y sin embargo no pasó nada. Esto provocó que no existan condiciones mínimas para garantizar la legalidad de la próxima elección en 2012.

El gobierno de Calderón estaba muerto antes de iniciar oficialmente su gestión. Ante la falta de legitimidad que no pudo obtener en las urnas, se buscó legitimar un gobierno débil a través de una cruzada nacional contra las dorgas. Una guerra que empezó como un truco propagandístico para cubrir la profunda crisis de gobernabilidad que desde entonces vive el país y que terminó saliéndose de control ante la debilidad institucional del Estado mexicano y una profunda descomposición del tejido social promovida por la dinámica del mercado y las élites que se han enriquecido con el sufriemiento de otros a niveles grotescos. Un personaje como Carlos Slim, quien ha ostentado el vergonzoso título del ‘hombre más rico del mundo’ en más de una ocasión, no puede explicarse de otra forma.

Basta salir y asomarse un poco a la calle para darse cuenta de cómo están las cosas, en un país donde se criminaliza a la pobreza, se persiguen a los grupos opositores al proyecto económico que defiende el actual régimen (integrado por todos los partidos políticos sin excepción), los abusos de los cuerpos de seguridad, el nulo acceso a la justicia, empleos basura que para lo único que sirven es para morirse de hambre, concentración de la riqueza de los pocos a costa de la explotación de los muchos, el despojo de tierras y recursos vitales como el agua a comunidades que ven cómo la impunidad es una costumbre arraigada en este país.

Y todo, con la complicidad de los medios de comunicación que buscan reproducir el discurso de los grandes grupos de poder que siguen utilizando todos los instrumentos a su alcance para mantener intactas las estructuras de dominación que empiezan a colapsarse a costa de miles de vidas humanas y el terror repugnante con el que viven los mexicanos.

Este es, a grandes rasgos, el panorama general de nuestra nación. ¿Qué vamos a hacer al respecto? Necesitamos una gran revolución, una transformación profunda en la manera como hemos pensado a la sociedad los últimos 500 años. Ha llegado la hora de construir un futuro mejor para nosotros y para nuestros hijos, y eso sólo ocurrirá cuando estemos decididos a actuar, a pesar del miedo, a pesar de los obstáculos que implica dar un paso tan grande. Nuestra cita con la historia ha llegado, no hay tiempo que perder para ponerle un alto a este cuchillo carnívoro que nos devora por dentro.

Ha llegado la hora de iniciar un cambio radical en lo social que sólo podrá materializarse con una conciencia colectiva que dé forma al mundo del mañana. Tenemos el deber de mirarnos hacia dentro y actuar en congruencia con lo que nos dicta nuEstro corazón, nuestra mente, nuestra moral y nuestra ética, tan pasada de moda y tan necesaria para sobrevivir a estos tiempos de odio y podredumbre.

Necesitamos una revolución como nunca antes ha visto la humanidad. Una revolución forjada con voluntad y trabajo, donde las armas no tengan cabida. No necesitamos tomar el poder político por la fuerza por la simple y sencilla razón de que la ciudadanía tiene ya el poder, EL PODER DE TRANSFORMAR SU REALIDAD.

La sociedad civil debe asumir la responsabilidad de su propio destino y ponerle solución a la violencia, uno de los tantos síntomas que evidencian la crisis de la civilización occidental como la conocemos, anclada en un proyecto moderno que se desploma a una velocidad vertiginosa, tal como puede constatarse con la epidemia financiera por la que atraviesan los mercados de todo el orbe.

Si la clase política no está a la altura del reto, no hay razón para que sigan gobernando. Por ello necesitamos transformar POR LA VÍA PACÍFICA las instituciones corruptas que sostienen lo que queda del Estado y fundar un nuevo marco institucional que permita reconstruir un nuevo pacto social en donde todos tengan cabida.

Estamos hablando de refundar este país, meter en cintura a los poderes fácticos (los poderes informales que no coincide necesariamente con el aparato del Estado) y a la perversa partidocracia, crear nuevas pautas de desarrollo propias de nuestro particular contexto nacional, impulsar la educación pública a niveles nunca antes vistos, que no sólo permitan reducir gradualmente los niveles de violencia, sino que también sirva como una verdadera palanca de desarrollo que genere condiciones mínimas de equidad social para vivir unos con otros en comunidad, es decir en una común unidad.

Y para ello, un buen primer paso sería reducir el descomunal gasto, nunca antes visto en la historia de las campañas políticas (16 mil millones de pesos para 2012) que para lo único que sirven es para afianzar los intereses particulares de las élites y engordar la deuda pública que suele utilizarse para rescatar banqueros.

Tenemos que empezar a organizarnos cuanto antes y mandarle un mensaje contundente a la clase política: SI NO PUEDEN ASUMIR EL DESAFÍO, TENDRÁN QUE HACERSE A UN LADO PARA QUE LA SOCIEDAD CIVIL SE HAGA CARGO DEL PROBLEMA.

Así de fácil.  Si tú, amigo lector, quieres ponerle fin a la violencia y otros problemas que enfrenta México, te invito a que empezemos a organizarnos para discutir estos temas de manera profunda, para construír un proyecto de nación y garantizar que se haga valer la voluntad del pueblo sin importar qué partido político o grupo gane las elecciones presidenciales de 2012. Un último llamado a la clase política para que asuma su deber frente a la sociedad civil a la que debe su existencia. Si no hacemos algo ahora, la historia nos pasará factura más tarde o más temprano.

Necesitamos convocar una gran reunión nacional entre los diversos sectores de la sociedad civil para discutir a fondo las medidas que debemos tomar para solucionar estos problemas y construír un proyecto de nación sólido de cara al futuro.

¿Quieres participar? Pongámonos de acuerdo. Únete al grupo “Llegó la hora de actuar” en Facebook o apunta tu nombre y correo electrónico para recibir más información, o deja un comentario en este blog.

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