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La configuración del nuevo régimen político en México

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Un régimen político es el conjunto de instituciones que regulan el poder al interior de una sociedad. En este sentido, un cambio de régimen implica un cambio en la correlación de fuerzas entre los distintos grupos sociales que ejercen un determinado tipo de poder y articulan a una sociedad.

En este sentido, México experimenta un cambio de régimen político cuyas repercusiones son equiparables a las que ocurren tras una revolución. La transformación del régimen mexicano es consecuencia de un proceso histórico que se manifestó de manera contundente con el triunfo electoral del actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, cuyo partido Morena, obtuvo mayoría en las dos cámaras que conforman al Congreso. Un giro que reconfiguró las relaciones de poder en la política mexicana.

Ante este escenario, surge la pregunta: ¿cómo quedó la correlación de fuerzas al interior de la sociedad mexicana? El presente análisis intentará dar algunos elementos para responder la pregunta en tres apartados donde se revise la relación de poder entre las instituciones del Estado, los poderes fácticos y los sectores populares, frente al nuevo Gobierno de México.

 

Los actores estatales (parte I)

Poder Ejecutivo

El apabullante triunfo de Andrés Manuel López Obrador en las elecciones presidenciales de 2018 significó un parteaguas en la política mexicana. Con 30 millones de votos que lo respaldan, López Obrador llega como el presidente más votado en la historia de México, lo cual le dará margen de maniobra para llevar a cabo su agenda reformista donde la lucha contra la corrupción, la austeridad y el reparto de programas sociales serán las prioridades.

Con un inicio de gobierno accidentado, donde se ha evidenciado problemas de coordinación al interior del Gabinete, el combate a la violencia e inseguridad será el gran obstáculo del Ejecutivo y donde hay mayores pendientes.[1] En el mismo tono, el presidente ha reconocido que ha costado trabajo arrancar el aparato gubernamental.[2] Esto, aunado a los frentes de batalla y continuos choques mediáticos, podrían mermar el ímpetu de López Obrador. Por ello, el presidente mexicano apuesta a obtener resultados tangibles para las elecciones intermedias de 2021, con el fin de reafirmar su poder de cara a la sucesión presidencial de 2024. De ahí el corto tiempo con el que cuenta para lograr sentar las bases de una transformación del país, luego de tres décadas de modelo económico neoliberal.

En el mismo tono, López Obrador ha procurado llevar una relación cordial con el gobierno de EE.UU., pese a las reiterados ataques verbales de su homólogo Donald Trump. Este podría ser otro factor crucial en el actual cambio de régimen mexicano, debido a la manera en que la política bilateral de EE.UU. y México está siendo movida por la política interna de sus respectivos países.

Rescatar de la quiebra a la industria energética mexicana, vía Pemex y la Comisión Federal de Electricidad[3], así como enmendar las grandes carencias del sistema de salud[4], serán otros de los mayores retos de la presente administración.

 

Congreso

El Congreso dio un giro profundo tras las elecciones de 2018. Por primera vez, desde la Revolución Mexicana, el Poder Legislativo cuenta con mayoría de izquierda en las dos Cámaras, con Morena y sus aliados. El Senado será controlado por el partido de López Obrador hasta 2024, mientras que la Cámara de Diputados se renovará en 2021, durante las elecciones intermedias que servirán como un termómetro del nivel de satisfacción popular con el nuevo régimen.

Sin embargo, hasta ahora el presidente López Obrador ha marcado la pauta de los grandes temas Legislativos: el recorte de altos salarios a funcionarios, la reforma constitucional para la Guardia Nacional y la reforma educativa que se encuentra en vilo, así como una reforma laboral próxima a discutirse en el marco de las negociaciones con EE.UU. y Canadá dentro del acuerdo T-MEC. Todavía falta que el Poder Legislativo logre una agenda propia sobre temas como la despenalización del aborto en todo el país y la legalización de la mariguana. Las reformas al Poder Judicial[5] y otra más para quitarle dinero a los partidos políticos[6], serán también dos iniciativas que podrían modificar las estructuras de poder en la política mexicana en el futuro próximo.

Mientras tanto, los expertos en materia penal consideran que las reformas para aumentar los delitos con prisión preventiva, podrían agudizar las violaciones a los derechos humanos.[7] Asimismo, todavía falta definir qué hará el Congreso para revocar la reforma energética impulsada por Enrique Peña Nieto, ya que hasta el momento, Morena se ha mostrado cautelosa a la hora de promover iniciativas que puedan perjudicar los intereses del capital financiero trasnacional.[8]

 

Poder Judicial

Uno de los primeros choques de la administración de López Obrador fue con el Poder Judicial, luego de que se presentara una reforma de ley para que ningún funcionario del Estado pudiera ganar más que el presidente de la República. El acto provocó que magistrados y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación se pronunciaran contra el recorte a sus privilegios -actualmente un ministro de la SCJN percibe ingresos mensuales por 578,186 pesos (28.635 dólares)-. Una tensión inédita en México.[9]

Al final, el conflicto se resolvió por la vía de la negociación, luego de que el Congreso y el Poder Judicial acordaron hacer los ajustes a la reducción salarial a los nuevos funcionarios que se integren después de la reforma.

Tras el conflicto, algunas versiones señalan que el Gobierno de López Obrador operó políticamente mediante el consejero jurídico Julio Scherer[10] para nombrar a Arturo Zaldívar como presidente de la SCJN, quien finalmente resultó electo para el cargo, situación que minimizó las tensiones entre el Poder Judicial y el Ejecutivo.[11] Posteriormente, el presidente López Obrador envió una terna para sustituir a un ministro de la SCJN y resultó elegida por el Congreso, la ministra Yasmín Esquivel Mossa, esposa de José María Rioboó, un contratista cercano a López Obrador.[12] Dicho nombramiento generó una polémica debido a que la oposición calificó el hecho como una injerencia del presidente en el Poder Judicial.

Aunque López Obrador ha señalado que no permitirá corrupción al interior del Poder Judicial,[13] el escenario actual indica que las tensiones entre el nuevo Gobierno y los jueces no serán del todo tersas,[14] [15] pero sí de cooperación.

 

Fuerzas Armadas

A pesar de que en el periodo de campañas López Obrador se había visto envuelto en varias polémicas por criticar el papel de las fuerzas armadas[16] durante la llamada “guerra contra el narcotráfico” y las violaciones de derechos humanos cometidas por el Ejército mexicano.[17]

Sin embargo, López Obrador ha dado un giro drástico al trato hacia el Ejército,[18] al cual ha confiado una serie de tareas que van desde el mando de la nueva Guardia Nacional[19] hasta los beneficios por la construcción del nuevo aeropuerto.[20] Una serie de privilegios que han convertido al Ejército en uno de los protagonistas de la llamada Cuarta Transformación[21] y que han provocado un respaldo inédito en la historia reciente de México de un secretario de la Defensa Nacional hacia el proyecto de un presidente.[22]

En este sentido, cabe resaltar el debilitamiento de la Marina Armada de México, fuerza que en los últimos dos sexenios desempeñó un papel protagónico en la “guerra contra el narcotráfico”. Un factor que se explica por la cercanía que tuvo la Marina con mandos militares del Comando Sur de EE.UU.,[23] lo cual no es visto con buenos ojos por López Obrador.[24]

 

Gobernadores

Aunque los gobernadores se han mostrado dispuestos a trabajar de cerca con el nuevo gobierno federal,[25] que incrementó el presupuesto para los estados en un 10%,[26] la relación de López Obrador con los mandatarios regionales ha quedado de manifiesto en los primeros 100 días del nuevo gobierno.

Esto, luego de que varios gobernadores fueran abucheados durante actos públicos en los que participaron junto a López Obrador,[27] [28] lo cual provocó la molestia de los gobernadores de oposición y que el presidente tuviera que pedir respeto a sus seguidores para los mandatarios estatales.[29]

Sin embargo, uno de los temas estructurales que ha ocasionado mayor molestia entre los gobernadores, es la designación de los llamados “superdelegados” federales nombrados por el presidente, los cuales operarán en cada uno de los estados con el fin de vigilar el uso del presupuesto federal en los estados.[30] Un asunto que fue interpretado por la oposición, como un intento de acotar políticamente a los gobernadores, al mismo tiempo que se refuerza la operación electoral del nuevo partido hegemónico en los estados.[31]

A pesar de que los aliados de López Obrador y Morena apenas cuentan con 5 de 32 gubernaturas, se prevé que el nuevo partido oficial logre triunfos importantes en los próximos comicios debido a la alta popularidad del presidente, como ocurre en el caso de Puebla,[32] una de las cinco entidades más pobladas del país. Mientras tanto, el mapa de México la correlación de fuerzas en los estados es más plural que nunca: 12 para el PRI; 12 para el PAN; 1 para PRD; 1 para MC y 1 Independiente.[33]

 

Oposición

La oposición política en México está desfondada. La derrota del PRI, PAN y PRD en las elecciones de 2018 fue de tal grado, que hasta el momento los principales partidos opositores al nuevo Gobierno no han logrado reagruparse.[34] Además de estar disminuidos como fuerza electoral en el Congreso, los principales partidos de oposición junto con MC, las disputas al interior del PRI y PAN hacen prever un escenario favorable para el oficialista Morena y sus aliados de cara a las próximas elecciones. De ahí que incluso existan cada vez más voces que llamen a una posible alianza electoral de PRI y PAN contra Morena en distintos estados con miras a las votaciones intermedias de 2021.

Por otro lado, la posible conformación de un nuevo partido político conocido como México Libre, liderado por el expresidente Felipe Calderón y su esposa Margarita Zavala, podría aglutinar a un sector importante de la derecha mexicana inconforme con López Obrador. Sin embargo, todavía falta ver la efectividad de dicha organización para formar cuadros y tener una presencia territorial en todo el país, algo que no ocurrió durante la campaña presidencial de Zavala, quien terminó por bajarse de la contienda.[35]

 

 

Los poderes fácticos (parte II)

Como parte de la segunda entrega sobre el análisis del nuevo régimen político en México, se analizará el papel de los llamados poderes fácticos, los cuales pueden concebirse como aquellos grupos sociales con una alta concentración del poder político, ejercido desde instituciones alternas al Estado. Son los agentes no estatales que tienen un peso específico en la correlación de fuerzas al interior de una sociedad. Los poderes fácticos, incluyen a sectores como los empresarios, los medios de comunicación y el crimen organizado, entre otros.

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Empresarios y banqueros

El sector empresarial y de negocios en México es uno de los principales bloques opositores a la política “populista” del nuevo Gobierno. No el balde, las cúpulas empresariales jugaron un papel activo en contra del presidente Andrés Manuel López Obrador durante las campañas electorales de 2018. Uno de los principales choques de Obrador con el sector empresarial se dio durante la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, con sede en Texcoco, cuyos trabajos de reubicación se encuentran detenidos ante la falta de informes técnicos que den viabilidad a la propuesta de Santa Lucía.[36]

Aunque en fechas recientes las cúpulas empresariales han decidido darle un voto de confianza al Gobierno de López Obrador, quien ha procurado entablar una relación menos ríspida con las élites económicas del país[37], organismos empresariales como el Consejo Coordinador Empresarial[38], el Consejo Mexicano de Negocios[39] y Coparmex[40], mantienen una línea crítica hacia la política de austeridad promovida por el Gobierno y el impulso prioritario de programas sociales. Esto, aún cuando las cúpulas empresariales celebran el respaldo del presidente al libre mercado y su cruzada contra la corrupción.

De este modo, el Gobierno de López Obrador ha implementado una “operación cicatriz” con las cúpulas del sector empresarial, que operaron en su contra desde las elecciones presidenciales de 2006. Esto, aún cuando en fechas recientes ha sido revelado, mediante documentos y testimonios, la manera en que los empresarios Agustín Coppel, Alejandro Ramírez (Cinépolis) y el minero Germán Larrea (Grupo México) financiaron una campaña negra contra López Obrador a través de noticias falsas difundidas en redes por el grupo del historiador Enrique Krauze, referente ideológico de la derecha mexicana.[41]

Las cúpulas empresariales mexicanas, además, se encuentran fuertemente vinculadas al capital financiero trasnacional y los intereses de EE.UU. en la región. Una situación que explica los embates de las principales calificadoras de riesgo del mundo contra el plan de López Obrador para rescatar a la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex)[42], a pesar de los resultados obtenidos por la nueva administración en lo referente a la significativa reducción de casi el 80% en el robo de gasolina lograda en menos de tres meses.[43]

De este modo, pese a los intentos de reconciliación, el sector empresarial y financiero será uno de los sectores más críticos del nuevo régimen, además de contar con una fuerte influencia en los principales medios de comunicación. Una situación que permite entender el desempeño de la economía será uno de los principales campos de batalla en la disputa por el poder político, lo cual representa un punto de quiebre tras los 30 años de imposición del modelo neoliberal en México.

 

Medios de comunicación

El sector mediático es uno de los que más ha resentido el cambio de gobierno. Esto, debido a que la administración de López Obrador ha cortado buena parte del dinero destinado a los grandes medios vía la publicidad oficial, que durante el sexenio anterior de Enrique Peña Nieto, gastó 51,893 millones de pesos. Tan sólo siete medios de comunicación concentraron el 47.6% de la publicidad oficial: Grupo Televisa, TV Azteca, Grupo Imagen, Grupo Fórmula, El Universal, Organización Editorial Mexicana (El Sol de México) y Grupo Milenio.[44]

Con el anunciado recorte del 50% a la publicidad oficial en el primer año de López Obrador[45], se ha producido una oleada de despidos masivos de periodistas, debido a que los ingresos de la gran mayoría de los medios provenía de las pautas del gobierno.[46]

Pese al recorte, López Obrador anunció que dentro de su Consejo Asesor estarán los tres dueños de las principales televisoras del país: Ricardo Salinas Pliego (Televisión Azteca); Olegario Vázquez Aldir (Grupo Imagen) y Bernardo Gómez (director de Televisa).[47] La relación del presidente incluso trascendió en el marco de las relaciones exteriores, ya que incluso admitió haberse reunido con Jared Kushner, yerno del presidente de EE.UU., Donald Trump, en la casa de Gómez.[48] Una situación que provocó una oleada de críticas al mandatario mexicano.[49]

En contraparte, el triunfo de la Cuarta Transformación abrió nuevos espacios en medios electrónicos, con el regreso a la radio de la periodista Carmen Aristegui[50] y la incursión de Julio Hernández López a las filas de Grupo Radio Centro.[51] Dos periodistas identificados con la izquierda que no tuvieron cabida en medios electrónicos en sexenios anteriores.

Sin embargo, los choques entre el presidente López Obrador y la prensa, serán una constante a lo largo de todo su mandato. En especial por la marcada tendencia conservadora de los medios mexicanos[52] a la hora de reproducir críticas sesgadas por cuestiones ideológicas frente al nuevo Gobierno que se ha declarado como antineoliberal.[53]

 

Crimen organizado

El crimen organizado y los cárteles de la droga son un factor de poder en México. A pesar de la fragmentación[54] de las principales bandas delincuenciales del país en los últimos años[55], la violencia en México llegó a una cifra récord en 2018.[56]

De acuerdo con un mapeo realizado a finales de la pasada administración por la Procuraduría General de la República, en el país existen 45 cárteles, células y pandillas de narcotraficantes. De estos, 9 han sido catalogados como “grandes organizaciones del narcotráfico”: Cartel de Sinaloa, Cartel Jalisco Nueva Generación, Cartel de los Arellano Félix, Familia Michoacana, Carrillo Fuentes, Beltrán Leyva, Los Zetas, El Golfo y Caballeros Templarios. [57]

Aunque el gobierno de López Obrador declaró “el fin de la guerra contra el narco” como estrategia de combate a la delincuencia organizada[58], los asesinatos siguieron prácticamente igual durante los primeros meses de 2019,[59] respecto a los meses finales de la pasada administración.[60] Esto, mientras el Congreso aprobaba la nueva Guardia Nacional (policía militarizada) para tratar de contener la crisis de violencia que vive el país.[61] Sin embargo, la falta de una estrategia clara en términos de seguridad pública, ha provocado que diversos analistas hayan externado sus dudas[62] sobre los alcances que tendrá el despliegue de la nueva fuerza en términos de reducción de la inseguridad, un factor decisivo en la reconfiguración del nuevo régimen político mexicano.

 

Iglesia

Aunque el papel de la Iglesia ha mermado en toda América Latina en las últimas décadas,[63] sigue siendo un factor de poder en países como México. De acuerdo al último censo oficial, el 89.3% de los mexicanos profesa la fe católica, mientras que los protestantes y evangélicos representan el 10.5%.[64]

En este sentido, el gobierno de López Obrador busca darle espacios en radio y televisión a las distintas iglesias que existen en el país, con el fin de “moralizar” a la sociedad mexicana.[65] El nuevo gobierno ha procurado mantener una relación estrecha con las instituciones religiosas,[66] incluyendo el Vaticano.[67] Dado el carácter conservador del presidente López Obrador en materia religiosa, no se prevén grandes tensiones entre la iglesia y el nuevo gobierno,[68] a pesar de algunas polémicas.

 

Organizaciones No Gubernamentales

Las organizaciones civiles serán otro contrapeso al nuevo gobierno. Esto, debido a que muchas de las organizaciones no gubernamentales con más visibilidad en medios mexicanos es financiada por el gobierno de EE.UU. (vía USAID[69]) y organismos internacionales con una agenda a favor de las potencias occidentales, desde Open Society[70], del millonario George Soros y agencias de cooperación de varios países de Europa. Esto sin contar con organizaciones que funcionan como think tanks de las cúpulas empresariales, tal es el caso del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO)[71] o Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad[72], entre otras.

Pese a ello, es importante resaltar que al no ser las organizaciones de la sociedad civil un “sector homogéneo”[73], existe un amplio espectro de intereses, objetivos y maneras de operar entre las distintas asociaciones que defienden temas cruciales como la agenda ambiental[74] y los derechos humanos[75], sectores en los que las críticas al gobierno de López Obrador serán una constante a lo largo del sexenio.

 

 

Sectores populares (parte III)

Las organizaciones de las clases obrera, campesina y popular, constituyen sectores masivos que también ejercen el poder político en el nuevo régimen político mexicano. Su capacidad de articulación a través de movimientos de base, así como la movilización es un factor crucial para comprender el papel que juegan las clases populares en la nueva correlación de fuerzas sociales que se construye en México.

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Magisterio

Tras el enfrentamiento entre el magisterio y el Gobierno del expresidente Enrique Peña Nieto, por la aprobación de la reforma educativa[76], el presidente López Obrador se comprometió a cancelar los controles “punitivos” planteados en dicha reforma, mediante una nueva propuesta de reforma de ley enviada al Congreso.[77]

De este modo, se prevé que las inconformidades del gremio docente aglutinado en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación -el sindicato más grande de América Latina con más de 1 millón 619,990 afiliados- se reduzcan con la llegada de López Obrador al poder. Esto, aún cuando el sector más combativo al interior del sindicato, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), cercó el Congreso de México para protestar por los términos en que estaban siendo planteados los cambios de ley en torno a la reforma educativa.[78] Un conflicto que está tratando de resolverse vía la negociación, pero que al mismo tiempo evidencia la manera en que prevalecen ciertas tensiones entre el Gobierno y el sector más radical del gremio magisterial.

Otro asunto que resalta en este ámbito, es el regreso de la líder docente, Elba Esther Gordillo, a la escena política. Gordillo, quien fuera líder del SNTE y una poderosa aliada de los expresidentes emanados del PAN, Vicente Fox y Felipe Calderón (2000-2012), fue encarcelada por el Gobierno de Peña Nieto por oponerse a la reforma educativa. Desde 2017, el grupo cercano a Gordillo estableció una alianza electoral con López Obrador para las elecciones en el Estado de México y posteriormente, las elecciones presidenciales.[79] Tras salir de prisión, Gordillo ha buscado un acercamiento con Obrador, el presidente se ha negado a ello, aunque ha reconocido públicamente que no intervendrá en caso de que la poderosa líder docente busque retomar el control del sindicato magisterial.[80]

 

Sindicatos

El cambio de régimen también empieza a delinear un cambio en la correlación de fuerzas en el sector obrero. Esto, principalmente debido al regreso a la escena política nacional ahora senador y líder del sindicato minero, Napoleón Gómez Urrutia. El dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros y Metalúrgicos, permaneció exiliado en Canadá desde 2006 tras un conflicto con el millonario y empresario minero Germán Larrea[81] que derivó en una persecución política por parte de los gobiernos de Fox, Calderón y Peña.[82] Sin embargo, Gómez Urrutia regresó del exilio tras la propuesta de sumarse a la bancada de Morena en el Senado por la vía plurinominal.[83] Con su regreso, respaldado por López Obrador, el líder minero anunció la creación de la Confederación Internacional de Trabajadores (CIT),[84] ente que reúne a 150 sindicatos y 10 organizaciones obreras, y que busca iniciar “una nueva etapa en el sindicalismo mexicano”[85] desde una perspectiva independiente, pero afín al proyecto de la Cuarta Transformación.

La irrupción de la CIT, servirá de contrapeso a las organizaciones obreras sobre las cuales se construyó buena parte del corporativismo del Partido Revolucionario Institucional (PRI), entre las cuales se incluyen sindicatos como la Confederación de Trabajadores de México (CTM), el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) y la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP).[86] A pesar de que estas organizaciones obreras han sido señaladas de operar bajo esquemas de corrupción[87] [88] para favorecer los intereses del PRI, los principales sindicatos se han mostrado dispuestos a colaborar con el proyecto de López Obrador.[89] [90] Esto, a pesar de las tensiones[91] y los temores que tienen algunos líderes sindicales de que el nuevo gobierno pueda proceder judicialmente en su contra por diversos actos de corrupción.[92]

 

Campesinos

El sector campesino ha manifestado confianza en que se retomará la producción del campo mexicano con el nuevo gobierno. Esto, al ofrecer principalmente una nueva política de precios de garantía en granos básicos, con la que se buscará beneficiar a 2 millones de campesinos.[93]

En este sentido, la Confederación Nacional Campesina (CNC), la organización campesina más grande de México, tradicionalmente vinculada al PRI, ha expresado su confianza en que el nuevo gobierno mantenga los apoyos sociales y agropecuarios para la gente que vive en el ámbito rural.[94]

Sin embargo, López Obrador ya vivió también su primer desencuentro con este sector, luego de las protestas ocasionadas por campesinos de Morelos por la instalación de la Termoeléctrica de Huexca.[95] Un conflicto que incluso dejó el asesinato de un líder opositor al proyecto eléctrico, además de evidenciar rasgos autoritarios de López Obrador, incluyendo los términos en que se llevó a cabo la consulta[96] con la que terminó imponiéndose dicho proyecto, pese al rechazo de las comunidades aledañas.[97] Un acontecimiento que representó una señal de alerta para otras comunidades campesinas amenazadas por proyectos de infraestructura.

 

Pueblos indígenas

Representantes de los pueblos indígenas organizados, son uno de los sectores que más desconfianza han mostrado hacia el nuevo gobierno. Así ha quedado de manifiesto con el llamado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional a levantarse y luchar contra proyectos como el Tren Maya y la creación de la Guardia Nacional.[98]

Esta crítica también fue evidente durante la polémica por la vocera del Concejo Indígena de Gobierno (CIG) y exaspirante a candidata presidencial independiente, María de Jesús Patricio ‘Marichuy’, quien aseguró que la solicitud de perdón realizada por López Obrador al Rey de España Felipe VI[99] por los agravios contra los pueblos indígenas en la Conquista, “es pura simulación”.[100] En un sentido similar, el EZLN cuestionó el trato recibido por el nuevo gobierno, tras condenar el asesinato contra el activista Samir Flores.[101]

Sin embargo, el gobierno de López Obrador ha puesto como prioridad la atención a los pueblos indígenas, al menos en la retórica oficial y la creación del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas.[102] “El primero de los 100 compromisos ya lo estamos llevando a cabo, consiste en que todos los Programas de Bienestar tienen como población preferente a las comunidades indígenas de México”, dijo el presidente López Obrador durante la presentación de su informe en los primeros 100 días de gobierno.[103]

 

La opinión pública

El principal apoyo al nuevo gobierno es el fuerte respaldo popular que registra el presidente López Obrador en sus primeros meses de gobierno.

De acuerdo a encuestas recientes, el promedio de aprobación ciudadana a la nueva administración es de 80%, una cifra inédita al inicio de un mandato desde que se realizan este tipo de estudios hace 30 años. El rango de aprobación va de 67% (Mitofsky) a 86% (Parametría) en los primeros tres meses del nuevo gobierno.

Esto significa que 8 de cada 10 mexicanos aprueban la labor del nuevo gobierno, a pesar de las constantes críticas que se expresan tanto en medios de comunicación como en redes sociales. Una situación que contrasta con la polarización existente entre los sectores más informados de la sociedad mexicana.[104]

Aunque por su naturaleza este es un sector particularmente heterogéneo, la capacidad de movilización de este sector será crucial para definir las elecciones intermedias de 2021 donde se evaluará la viabilidad y los resultados del nuevo régimen a la hora de satisfacer las demandas sociales de un país en crisis.

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[1] https://actualidad.rt.com/actualidad/308188-lopez-obrador-informe-100-dias

[2] https://actualidad.rt.com/actualidad/310410-lopez-obrador-ayuda-gobierno-amenazas-trump

[3] https://www.jornada.com.mx/ultimas/2019/02/28/rescate-de-pemex-y-cfe-proposito-del-gobierno-nahle-5783.html

[4] https://www.eluniversal.com.mx/nacion/sociedad/imss-no-puede-celebrar-dia-mundial-de-la-salud-con-capacidad-hospitalaria-en-ruinas

[5] https://www.milenio.com/politica/ricardo-monreal-arturo-zaldivar-julio-scherer-trataran-reformas-judicial

[6] https://www.nacion321.com/gobierno/la-tia-tatiana-quiere-quitar-la-mitad-del-dinero-a-los-partidos

[7] https://www.milenio.com/politica/onu-prision-preventiva-deberia-deberia-eliminarse

[8] https://expansion.mx/empresas/2019/01/30/amlo-se-compromete-a-no-modificar-comisiones-bancarias

[9] https://actualidad.rt.com/actualidad/298975-batalla-lopez-obrador-congreso-judicial

[10] https://elpais.com/internacional/2019/01/03/mexico/1546473028_000007.html

[11] https://heraldodemexico.com.mx/pais/amlo-y-zaldivar-independientes-mas-coordinados/

[12] https://www.animalpolitico.com/2019/03/eleccion-ministra-senado-votacion/

[13] https://lopezobrador.org.mx/2019/04/01/version-estenografica-de-la-conferencia-de-prensa-matutina-del-presidente-andres-manuel-lopez-obrador-57/

[14] https://www.reporteindigo.com/reporte/cjf-niega-presion-a-jueces-para-no-criticar-a-amlo/

[15] https://www.jornada.com.mx/ultimas/2019/03/13/amlo-por-exhibir-a-los-jueces-que-liberan-a-delincuentes-7407.html

[16] https://www.estadomayor.mx/81487

[17] https://www.proceso.com.mx/478981/sedena-revira-a-amlo-infundios-los-senalamientos-violaciones-a-derechos-humanos

[18] http://www.laizquierdadiario.mx/El-ejercito-del-pueblo-el-nuevo-relato-de-Lopez-Obrador

[19] http://www.notimex.gob.mx/ntxnotaLibre/686494/militar-en-activo-encabezar%C3%A1-la-guardia-nacional-anuncia-l%C3%B3pez-obrador

[20] https://www.animalpolitico.com/2019/02/santa-lucia-sedena-ejercito-felipe-angeles-amlo/

[21] https://heraldodemexico.com.mx/opinion/alhajero-el-ejercito-se-abre-camino-i/

[22] https://heraldodemexico.com.mx/opinion/alhajero-por-que-marcha-el-ejercito-con-amlo-y-ii/

[23] https://www.defensa.com/mexico/marina-mexico-estrecha-cooperacion-comando-norte-estados-unidos

[24] https://heraldodemexico.com.mx/opinion/la-marina-cabizbaja/

[25] https://lopezobrador.org.mx/2018/12/04/reune-presidente-andres-manuel-lopez-obrador-a-gobernadores-en-lx-reunion-ordinaria-de-conago/

[26] https://www.gob.mx/presidencia/prensa/entidades-federativas-recibiran-incremento-del-10-en-participaciones-federales-anuncia-presidente-de-mexico-en-conferencia-matutina

[27] https://www.google.com/search?q=15+gobernadores+abucheados+amlo&oq=15+gobernadores+abucheados+amlo&aqs=chrome..69i57j69i61.6486j0j4&sourceid=chrome&ie=UTF-8

[28] https://vanguardia.com.mx/articulo/ellos-son-los-16-gobernadores-abucheados-100-dias-de-gobierno-de-amlo

[29] https://www.jornada.com.mx/2019/03/07/politica/007n1pol

[30] https://www.eleconomista.com.mx/politica/Quienes-son-los-delegados-federales-de-AMLO-20181208-0001.html

[31] https://adnpolitico.com/congreso/2018/11/14/los-superdelegados-de-amlo-operacion-politica-o-eficiencia-del-gobierno

[32] https://www.eluniversal.com.mx/estados/morena-arranca-en-puebla-con-amplia-ventaja-encuesta

[33] https://www.nacion321.com/elecciones/asi-cambiaron-los-colores-del-mapa-electoral-de-mexico-y-la-cdmx

[34] https://www.efe.com/efe/america/mexico/pan-y-pri-mueven-primeras-piezas-para-reestructuracion-tras-derrota-electoral/50000545-3693197

[35] https://www.excelsior.com.mx/nacional/margarita-zavala-renuncia-a-la-candidatura-presidencial/1239284

[36] https://actualidad.rt.com/actualidad/296575-mitre-inviable-aeropuerto-santa-lucia

[37] http://www.notimex.gob.mx/ntxnotaLibre/670407/trato-hecho-dice-l%C3%B3pez-obrador-al-respaldar-propuesta-de-empresarios

[38] https://vanguardia.com.mx/articulo/pactan-amlo-y-consejo-coordinador-empresarial-acabar-con-pobreza-y-corrupcion-en-el-pais-%27liman-asperezas-tras-choque-en-campa%C3%B1a

[39] https://lopezobrador.org.mx/2019/02/18/version-estenografica-consejo-mexicano-de-negocios/

[40] https://www.eluniversal.com.mx/cartera/coparmex-en-45-dias-suman-tres-errores-de-lopez-obrador

[41] http://www.ejecentral.com.mx/operacion-berlin-conjura-antiamlo/

[42] https://actualidad.rt.com/actualidad/307932-pelea-lopez-obrador-calificadoras-riesgo

[43] https://vanguardia.com.mx/articulo/en-2-meses-baja-789-el-huachicoleo-con-plan-de-seguridad-de-amlo

[44] https://www.contralinea.com.mx/archivo-revista/2019/02/03/festin-de-medios-con-publicidad-oficial-pena-les-dio-52-mil-millones/

[45] https://www.efe.com/efe/usa/mexico/medios-mexicanos-se-adaptan-a-lopez-obrador-y-reduccion-de-publicidad-oficial/50000100-3789786

[46] https://actualidad.rt.com/actualidad/302801-despidos-recortes-crisis-periodismo-mexico

[47] https://expansion.mx/empresas/2018/11/15/estos-son-los-ocho-empresarios-que-asesoraran-a-lopez-obrador

[48] https://www.sinembargo.mx/20-03-2019/3553053

[49] http://www.zocalo.com.mx/reforma/detail/critica-oposicion-lugar-de-reunion-amlo-kushner

[50] https://cnnespanol.cnn.com/2018/09/28/carmen-aristegui-regresa-a-la-radio-mexicana-tras-tres-anos-de-ausencia/

[51] https://www.eluniversal.com.mx/nacion/politica/llega-julio-hernandez-astillero-radio-centro

[52] http://consulta.mx/index.php/estudios-e-investigaciones/internautas-opinan/item/download/93_7ff811aa6ecb79374defd87577fcce80

[53] https://lopezobrador.org.mx/2019/03/17/presidente-declara-inicio-de-un-cambio-de-regimen-en-el-pais-y-fin-de-la-politica-neoliberal/

[54] https://worldview.stratfor.com/article/tracking-mexicos-cartels-2019

[55] https://www.nexos.com.mx/?p=36947

[56] https://actualidad.rt.com/actualidad/302820-mexico-registro-asesinatos-2018-violento

[57] https://www.contralinea.com.mx/archivo-revista/2019/01/06/proceso-de-paz-se-topara-con-45-carteles-del-narco-altamente-violentos/

[58] https://lopezobrador.org.mx/2019/01/30/version-estenografica-de-la-conferencia-de-prensa-matutina-del-presidente-andres-manuel-lopez-obrador-34/

[59] https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/eduardo-guerrero-gutierrez/condiciones-minimas-para-la-paz

[60] https://lopezobrador.org.mx/2019/01/30/version-estenografica-de-la-conferencia-de-prensa-matutina-del-presidente-andres-manuel-lopez-obrador-34/

[61] https://actualidad.rt.com/actualidad/306263-senado-mexico-guardia-nacional-unanime

[62] http://ibero.mx/prensa/analisis-el-estado-mexicano-y-el-fracaso-en-las-politicas-de-seguridad

[63] https://www.youtube.com/watch?v=Gok6OzPEDkI&t=3369s

[64] https://www.inegi.org.mx/temas/religion/

[65] https://www.elsoldemexico.com.mx/mexico/politica/amlo-pretende-dar-a-la-iglesia-canales-de-tv-y-radio-para-moralizar-al-pais-iniciativa-reforma-ley-de-asociaciones-religiosas-y-culto-publico-religion-catolica-3182093.html

[66] https://www.aciprensa.com/noticias/dios-conceda-sabiduria-a-lopez-obrador-pide-presidente-del-episcopado-de-mexico-81342

[67] https://lopezobrador.org.mx/2018/09/10/el-presidente-electo-recibe-la-visita-de-embajadores-de-rusia-y-el-vaticano/

[68] https://twitter.com/lopezobrador_/status/1098692406453723137

[69] https://www.usaid.gov/es/mexico/estrategia

[70] https://www.opensocietyfoundations.org/about/programs/latin-america-program

[71] https://imco.org.mx/conoce-imco/#que_es_imco

[72] https://contralacorrupcion.mx/quienes-somos/

[73] http://laoms.org/wp-content/uploads/2019/03/Cuaderno_LFFAROSC_IBD.pdf

[74] https://www.greenpeace.org/mexico/

[75] http://centroprodh.org.mx/

[76]https://www.elsoldemexico.com.mx/mexico/politica/sexto-informe-de-gobierno-enrique-pena-nieto-educacion-epn-se-recupero-rectoria-ya-no-es-rehen-1965516.html

[77] https://lopezobrador.org.mx/2018/12/12/el-presidente-lopez-obrador-firmo-la-iniciativa-por-la-que-se-cancela-la-reforma-educativa-y-modificaciones-al-articulo-3-de-la-constitucion-politica/

[78] https://actualidad.rt.com/actualidad/309343-maestros-mexico-reforma-educativa-lopez-obrador

[79] https://www.jornada.com.mx/2017/05/16/politica/018n1pol

[80] https://actualidad.rt.com/actualidad/285821-regreso-maestra-elba-esther-gordillo-politica-mexicana

[81] https://www.proceso.com.mx/380036/grupo-mexico-una-historia-de-crimenes-e-impunidad

[82] https://www.jornada.com.mx/2014/04/29/politica/015n1pol

[83] https://www.animalpolitico.com/2018/02/morena-plurinominales-senado-napo/

[84] https://www.proceso.com.mx/571657/napoleon-gomez-urrutia-crea-confederacion-internacional-de-trabajadores

[85] https://twitter.com/CIT_Mexico/status/1096616904943456256

[86] https://vanguardia.com.mx/articulo/sindicatos-mexicanos-viejos-antidemocraticos-y-sumisos-al-poder

[87] https://www.eleconomista.com.mx/capitalhumano/La-CTM-y-la-CROC-son-expulsadas-de-la-CSI-20181209-0008.html

[88]  https://adnpolitico.com/mexico/2019/02/06/petroleros-acusan-a-romero-deschamps-por-corrupcion-ante-la-seido

[89] https://www.sinembargo.mx/04-07-2018/3437640

[90] https://www.eleconomista.com.mx/politica/Queremos-trabajar-con-AMLO-CTM-20181006-0009.html

[91] https://www.elfinanciero.com.mx/economia/ctm-anuncia-marchas-en-contra-de-politica-sindical-de-amlo

[92] https://adnpolitico.com/mexico/2018/12/28/el-gobierno-de-amlo-envia-advertencias-a-carlos-romero-deschamps

[93] https://www.eleconomista.com.mx/empresas/Dos-millones-de-campesinos-se-beneficiaran-con-los-precios-de-garantia-que-ofrece-AMLO-20190127-0026.html

[94] https://heraldodemexico.com.mx/pais/cnc-dispuesta-a-apoyar-con-reciprocidad-al-gobierno-federal-para-lograr-un-campo-prospero/

[95] https://actualidad.rt.com/actualidad/306384-asesinato-huexca-samir-pueblo-obrador

[96] https://actualidad.rt.com/actualidad/306626-consulta-ciudadana-lopez-obrador-aprueba-termoelectrica

[97][97] https://actualidad.rt.com/actualidad/307648-fantasma-revolucionario-zapata-campesinos-obrador

[98] https://www.animalpolitico.com/2019/01/ezln-amlo-tren-maya-guardia/

[99] https://actualidad.rt.com/actualidad/309694-lopez-obrador-rey-espana-papa-cartas-perdon-conquista

[100] https://www.sinembargo.mx/27-03-2019/3557157

[101] http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2019/04/10/comunicado-del-ejercito-zapatista-de-liberacion-nacional-2/?fbclid=IwAR3ip3qwG7IH3ZmFozoUA5EK8C_YWVklis2ocz4wXTXxY20ez0kvra84CWQ

[102] http://www.lavozdemichoacan.com.mx/pais/lopez-obrador-presenta-programa-nacional-de-pueblos-indigenas/

[103] https://lopezobrador.org.mx/2019/03/11/version-estenografica-informe-por-los-primeros-100-dias-de-gobierno/

[104] https://actualidad.rt.com/actualidad/295880-chairos-fifis-polarizacion-politica-mexico

Lo que realmente indigna a la comentocracia mexicana

Llama la atención la embestida mediática contra el presidente Andrés Manuel López Obrador por su crítica a los “expertos” de la “sociedad civil”.

La misma semana, las columnas de los periódicos publicaron una oleada de “opiniones” muy similares, quejándose del desdén de AMLO por el saber técnico de los “expertos”.

Nunca oí a los comentócratas quejarse por cómo se desdeñaba el saber producido en las instituciones públicas como la UNAM, mientras se privilegió a instituciones semilleros de tecnócratas como el ITAM, a la hora de tomar decisiones a lo largo de los 30 años de neoliberalismo que dieron como resultado un país destrozado, con una crisis humanitaria sin precedentes. Pero ahora se quejan al unísono, como si se hubieran puesto de acuerdo.

Los opinólogos pedantes que tienen espacios de privilegio en los medios de comunicación tampoco hablan sobre quiénes son los que financian a las organizaciones que se han autoproclamado como voceros de la “sociedad civil” pese a recibir financiamiento de organizaciones como Open Society (del multimillonario George Soros) o fondos de USAID (el gobierno de EE.UU.) o las cúpulas empresariales mexicanas afines a los intereses del capital financiero trasnacional (ahí están el IMCO y Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad como dos ejemplos de ello). Financiamiento que busca influir en la opinión pública y posicionar agendas específicas que suelen situar intereses privados por encima del interés público de los mexicanos. De ahí que los integrantes de la autoproclamada “sociedad civil”, conformada por académicos socialité egresados de universidades extranjeras, peguen el grito en el cielo cuando el nuevo régimen político emanado de la llamada 4T haya optado por cambiar las reglas del juego y abrir espacios de decisión a sectores tradicionalmente marginados que fueron vilmente ignorados en aras de un saber tecnócrata que hizo añicos a este país.

Los comentócratas están furiosos porque no conciben que se socaven su autoridad como depositarios del “saber”. Algo que en realidad tiene que ver con una disputa por el poder político.

“Así, pues, saber consiste en referir el lenguaje al lenguaje; en restituir la gran planicie uniforme de las palabras y de las cosas. Hacer hablar a todo. Es decir, hacer nacer por encima de todas las marcas el discurso segundo del comentario. Lo propio del saber no es ni ver ni demostrar, sino interpretar”, señalaba el Michel Foucault en Las palabras y las cosas.

En su formidable libro, el filósofo francés explica con una lucidez extraordinaria la manera en que el “saber” no es un ente estático o fijo, sino algo que cambia continuamente y se configura culturalmente a partir de las relaciones de poder al interior de todo grupo social. Para Foucault, el saber es sinónimo de poder, pues es precisamente ese “saber” el que legitima el ejercicio del poder político. Y la imposición de un saber hegemónico que aplasta a otras formas del saber, constituye siempre un ejercicio de poder.

Por ello, lo que vemos hoy en la prensa mexicana no es sino una disputa abierta por el poder político, en la que los resquicios de los intelectuales favorecidos por el régimen neoliberal pelean por el control de “la verdad” en una época donde el discurso de la Cuarta Transformación cuenta con un amplio respaldo popular, con niveles de aprobación hacia López Obrador cercanos al 80% de los mexicanos, según las últimas encuestas (El Finanicero, Reforma, Mitofsky).

Algo que tampoco dicen los intelecutales orgánicos del régimen neoliberal, es que el triunfo de López Obrador es en buena medida consecuencia del agotamiento discurso tecnocrático cada vez más alejado de la realidad que viven millones de familias mexicanas agraviadas por la violencia, la falta de oportunidades y el saqueo sistemático de unos pocos a expensas de las mayorías.

La realidad que retratan los opinólogos desde su burbuja de privilegios está completamente divorciada de esa otra realidad que vive la gran mayoría de los mexicanos. Una realidad mucho más cruda de lo que se alcanza a percibir en la comodidad de los cubículos y las estancias académicas en universidades estadounidenses y europeas. Una realidad que golpea en la cara mientras los intelectuales del viejo régimen y los bienpensantes pasan largas horas discutiendo lo que “debería ser” en un mundo ideal que no existe. De ahí su incapacidad para resolver problemas prácticos que, más allá de un saber técnico altamente especializado e inaccesible para el ciudadano común, requiere de sentido común y voluntad para resolver un estado de cosas caótico y complejo que difícilmente se corresponde íntegramente al mundo ideal planteado en los libros.

Un ejemplo de esta situación es el debate sobre la creación de la Guardia Nacional y los espacios otorgados por López Obrador a los militares, que incluyen hasta la construcción del nuevo Aeropuerto. Desde una lógica estrictamente academicista, el planteamiento de la creciente militarización implica un riesgo para los poderes civiles propios de los regímenes democráticos a la usanza liberal. Sin embargo, ese análisis excluye factores prácticos que van más allá de la teoría. Y es que desde una perspectiva políticamente maquiavélica -que suele ofender a los intelectuales puros, inmaculados y éticamente bienintencionados- el acercamiento de López Obrador con el ejército en aras de defender un proyecto nacionalista frente a las presiones del capital financiero trasnacional, tiene toda la lógica del mundo.

¿O acaso no han visto cómo el gobierno de EE.UU. está tratando de invadir Venezuela y dividir a las fuerzas armadas de aquel país para beneficiar sus intereses geoestratégicos en América Latina? ¿No vieron como la soberanía de Chile y Guatemala (con los golpes a Allende y Arbenz) y más recientemente en Honduras y Brasil, se vio burdamente socavada por el imperialismo estadounidense en la región? ¿Qué nos garantiza que los países movidos por banqueros e inversionistas de Wall Street no fomenten un golpe de Estado cuando sus intereses hegemónicos sean afectados para beneficio de los mexicanos?

Todos esos factores están en juego hoy, en el contexto político de México. Pero por supuesto, los comentócratas conservadores no han mencionado una sola palabra de todo esos factores que existen y tratan de ocultar para manipular a su favor a la opinión pública, dentro de una continua disputa por el poder. Lo que vemos a diario en los medios, más que simples opiniones, es en realidad maniobras de guerra en un escenario de confrontación entre dos grupos antagónicos: los que luchan por mantener intactos sus privilegios frente a los que luchan por cambiar el estado de cosas que prevalece en México y el mundo.
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Crítica ficcionalista a las elecciones presidenciales de 2018 en México (y a los pejefóbicos que nunca entendieron de qué se trató la cosa)

AMLOVE

Concluye un ciclo histórico de 30 años y empieza una nueva etapa. No sabemos si mejor o peor, pero será una nueva etapa al fin y al cabo. Creo que era un paso necesario y urgente que México tenía que dar para crecer como nación. Llevábamos demasiado tiempo estancados en la misma lógica y siempre es bueno un cambio de aires para refrescar la mirada, aunque eso signifique enfrentar nuevos retos, nuevos desafíos, nuevos vicios, nuevos problemas. El cambio de hoy es muy probable que se corromperá mañana, no sabemos si dentro de tres años o dentro de cien, pero es algo que ocurrirá tarde o temprano, siempre, porque la historia es cíclica, un continuo ir y venir por territorios desconocidos, y las soluciones del ahora están construyendo desde ya los desafíos del futuro. Es la inercia de la vida. Y la política, como cualquier otro ámbito de la vida, no escapa a la dinámica de estas fuerzas fundamentales que rigen todas las cosas.

Por eso mismo, sostengo que el cambio era urgente. La vida de los pueblos como las personas, experimentan el mismo choque de fuerzas que determinan la existencia. La psicología de masas no es sino una suma de psicologías individuales que a su vez, construyen un nuevo ente más complejo, pero que en el fondo, comparten un origen común. Así como las personas somos un nivel de conciencia que surge de la cooperación ordenada de millones de células, la sociedad es también un nivel de conciencia colectiva que responde a la dinámica de las fuerzas primordiales que constituyen el universo.

Y ocurre que el desarrollo espiritual de las naciones es similar al desarrollo espiritual de las personas, el cual depende en buena medida, de enfrentar los demonios internos. Y en las naciones como en las personas, el miedo a enfrentar esos fantasmas delirantes que duermen en nuestras profundidades, suele traer consigo consecuencias trágicas. “Todo deseo contenido engendra peste”, escribió maravillosamente el poeta William Blake. Una peste que proviene del deseo insatisfecho, una necesidad de autorrealización que se ve frenada por el miedo de enfrentarnos a aquellas fuerzas que nos impiden crecer. Por ello, toda tradición mística y esotérica, es ante todo una enseñanza sobre cómo enfrentar nuestros miedos más elementales: el miedo a la muerte, el miedo al dolor, el miedo a la soledad.

No es casualidad que a lo largo de la historia de la humanidad, el mito del héroe que vence a sus demonios internos para alcanzar la armonía existencial, es una constante en cualquier cultura, de cualquier tiempo, en cualquier rincón del planeta. El héroe que en busca de sí mismo que es capaz de crear un cambio significativo en el mundo.

Esta estructura psíquica encargada de simbolizar la experiencia humana (descubierta y descrita por Jung y su concepto de arquetipo e inconsciente colectivo) están presentes en prácticamente cualquier relato, sin importar que se trate de un pasaje de la Biblia, un cuento para niños, una película de Hollywood o un drama de Shakespeare. La psique humana se articula a través de ficciones que nos permiten crear un punto de referencia a partir del cual, podemos interpretar y habitar un mundo articulado, gracias al milagro del lenguaje. No en balde, “los límites del mundo son los límites del lenguaje”, como bien señalaba Wittgenstein. De este modo, toda cultura es el resultado de un complejo proceso de intercambio de experiencias que articulan una cosmovisión, es decir, un relato fundamental a partir del cual se construyen todos los demás relatos posibles. Este relato esencial, que los antropólogos conocen como mito, no es sino un relato de ficción a través del cual, el ser humano se explica y trata de interpetar el mundo en que vive. Dicho mito, es el sustento mismo de la realidad. Es decir, que el mito es un discurso que trata de condensar la experiencia humana durante varias generaciones, para luego plasmarla en un relato capaz de explicar todas las cosas, a partir de las cuales, podemos situarnos en el mundo. Toda cultura, por lo tanto, es un cúmulo de narrativas que buscan entender las implicaciones de la existencia y la relación del ser humano con su entorno.

Para quien entiende esta relación entre vida, cultura y lenguaje, resulta sencillo comprender otros ámbitos como la ideología, es decir, un conjunto de ideas más o menos estructuradas que tratan de explicar la realidad cotidiana. Un conjunto de ideas que alude siempre al mito, a partir del cual, se construye cualquier ideología posible. En este sentido, la política, entendida como una disputa por el poder, no es sino una lucha por el control de la realidad. Una batalla que se libra a través del uso del lenguaje y la construcción de narrativas. Esto nos permite entender por qué razón no existe una diferencia significativa entre el relato de ficción y el relato histórico, ya que como bien apunta Paul Ricoeur en su libro Tiempo y narración, ambas modalidades del relato funcionan a partir de los mismos esquemas mentales que posibilitan el lenguaje. Por ello, es común que la historia, entendida como el estudio de la experiencia humana en el pasado, se construye a través de narrativas. De ahí que, cuando decimos que una persona “hace historia”, significa en el fondo que las acciones de dicha persona provocaron un cambio en la narrativa sobre la experiencia humana en el pasado. Hacer historia, por lo tanto, es cambiar el curso de la narrativa hegemónica mediante la cual, el ser humano se explica a sí mismo, a partir de la experiencia de otros seres humanos que vivieron antes que él. Por ello, el surgimiento de la historia surge como tal con la invención de la escritura, ese artificio del lenguaje que permite fijar en el tiempo y el espacio la experiencia humana a un nivel de detalle imposible de recrear a través de las finitas capacidades de la memoria humana y la tradición oral. En este sentido, no es casualidad que la historia, el derecho y el surgimiento del Estado tengan un origen común, que coincide con la invención de la escritura. De modo similar, la política entendida como un control de la realidad a través de estructuras narrativas, permite comprender la manera en que las ideologías políticas se debilitan y fortalecen con el paso del tiempo, cuando dicho relato deja de tener sentido frente a nuestra experiencia de vida. Por eso, dice Gadamer, la verdad es una afimación (o un relato) de la existencia que debe constatarse continuamente en la experiencia humana. Un discurso político deja de tener sentido (es decir, deja de ser verdadero) cuando dicha afirmación sobre la existencia deja de tener relación con mi propia experiencia de vida y mi propia interpretación del mundo. La verdad, será entonces, un relato cuya validez se otorga a partir de una experiencia de vida común entre los diversos integrantes de un grupo social. La verdad está siempre en entredicho, siempre a prueba, siempre contrastada con mi propia experiencia de vida. Las grandes verdades universales sobre la existencia humana, son aquellas afirmaciones que no pierden vigencia y siguen significando cosas para la gente a través del tiempo, sin importar la época.

Yo me di cuenta de esta situación, quizá no de manera teórica pero sí más intuitiva, cuando comencé a trabajar. Recuerdo que en mi familia y círculo social cercano, crecí con la idea imperante dentro del liberalismo económico, idea hegemónica dentro de nuestra cultura occidental, la cual sostiene que la riqueza es fruto del trabajo. Pero recuerdo que aquella frase dejó de tener un sentido para mí, cuando en mi primer empleo, yo me la pasaba trabajando durante más de ocho horas diarias, seis días a la semana, mientras apenas tenía dinero suficiente para pagar mis necesidades más elementales, al mismo tiempo que veía a otros chicos de mi edad irse de fiesta todos los días porque sus papás tenían dinero suficiente como para que sus hijos no tuvieran la necesidad de trabajar. En un sentido similar, veía a mi alrededor que un albañil, por ejemplo, podía realizar un trabajo más exhaustivo, con jornadas larguísimas de 12 o 14 horas, mientras el “patrón” podía trabajar, pero eso no incidía directamente en los niveles de acumulación de riqueza. A partir de ahí, me di cuenta de que trabajar todo el día, por sí solo, no permite acumular riqueza, sino que por el contrario, existen otros mecanismos sociales que permiten dicha acumulación. Esa intuición fue reforzada cuando, ya en la universidad, tuve la oportunidad de leer El Capital de Karl Marx, libro que no es sino un relato de cómo se genera dicha acumulación a través de la explotación y la apropiación de los medios de producción, relato que tiene mucho más sentido para mí, que el discurso liberal que siguen suelen sostener aquellos cretinos que creen que “los pobres son pobres porque no quieren trabajar”.

Lo que intento demostrar, es que nuestras ideas políticas suelen estar referidas a nuestra experiencia de vida. Y nos identificamos con determinados discursos políticos porque dichos discursos significan algo para nosotros, según nuestra propia experiencia. Pero resulta que nuestra propia experiencia de vida, es al mismo tiempo, una interpretación que pretende dar coherencia lógica y estructura narrativa a distntos hechos aislados, articulados como un todo gracias a la memoria y nuestra capacidad de estructurar relatos de vida, en función de nuestras emociones.

De ahí que cualquier ideología busca en el fondo tratar de establecer una relación causal entre mis emociones y los relatos a partir de los cuales trato de explicar el mundo. Es decir, que toda ideología es en el fondo, un relato sobre la relación entre mis emociones y las cosas que ocurren en mi entorno, es decir, un discurso que me permite explicar por qué me siento como me siente en función de la manera en que me relaciono con el mundo que me rodea. De ahí que toda retórica política tenga un sustento emotivo, más que racional, y explica también el poder del demagogo: ese parlanchín que dice lo que el pueblo quiere oír para tratar de restablecer un equilibrio anímico que ha sido trastocado de alguna manera por algún tipo de crisis que pone en peligro mi bienestar. Esto permite entender cómo es que todo discurso político busca apelar a las emociones de las masas para tratar de construir un relato en torno a las causas del bienestar y el bienestar como propósito de futuro. Y todo discurso político lleva implícitas estructuras mitológicas, como bien lo advirtió el filósofo Ernst Cassirer. Por ello, no existe un solo discurso político que no aluda al bienestar colectivo de un determinado grupo. Es decir, que todo discurso político está orientado a tratar de convencer de que una comunidad se siente como se siente, debido a una serie de causas que es necesario corregir para restablecer el bienestar perdido. Las promesas de campaña tienen este fin: tratar de persuadir sobre las formas en que, una serie de acciones encabezadas por los líderes de la comunidad (los gobernantes) habrán de estar orientadas en tratar de mantener el bienestar existente o tratar de acceder a él.

Sobre estos ejes se estructuran las ideas elementales del espectro político: la derecha como una ideología que busca mantener los mecanismos estructurales que explican el bienestar de un grupo, frente a una izquierda cuyo propósito es acceder a un bienestar que le ha sido negado. De ahí que la disputa entre la derecha y la izquierda es, en el fondo, una lucha por conservar cierto tipo de privilegios o tratar de acceder a dichos privilegios. Desde luego, las posiciones de cada polo serán determinadas en función de los intereses de cada persona. Aunque lo cierto es que, más allá de la condición material, lo que realmente importa es cómo es que cada quién construye su propia narrativa en torno al problema del bienestar. Por ello, el pensamiento de conservador de derecha, generalmente asociado a las clases privilegiadas, buscan preservar dichos privilegios emanados de las estructuras sociales, mientras que la izquierda busca acceder a una forma de bienestar que le ha sido negada, principalmente por relaciones de subordinación. Dicho de otro modo, dentro del contexto de la lucha de clases, el pensamiento conservador busca mantener sus privilegios, mientras que el pensamiento de izquierda busca acceder a un bienestar prohibido. A través de esta dicotomía y polaridad, se puede entender la razón por la cual, es posible establecer, de manera muy general, vínculos entre el pensamiento de derecha y los sectores más ricos de la población, así como un pensamiento de izquierda generalmente asociado a los sectores más pobres. De este modo, la disputa entre derecha e izquierda tiene como trasfondo la continua batalla entre ricos y pobres, o quienes se asumen partido a favor de un bando determinado. Esto explica, en buena medida, el por qué existen “pobres de derecha” y “ricos de izquierda”, pues a final de cuentas, la identidad no tiene que ver únicamente con una condición material per se, sino más bien, con la construcción de una narrativa propia. Un relato que busca relacionarse con una determinada idea de bienestar como fenómeno colectivo, que trasciende incluso la condición individual de cada persona. Es por ello, que toda ideología política, sea de izquierda o derecha, es consecuencia de una identidad colectiva que trata de satisfacer necesidades vitales o equilibrar pulsiones elementales propias de todo ser vivo, frente a una narrativa del bien común.

Es así, que la política busca en el fondo, construir narrativas en torno al problema del bienestar. Y a medida que dicha narrativa tenga una resonancia interna entre las masas, mayor será su efectividad para persuadir, convencer, manipular y controlar.

Por ello, romper esta relación de dominación implica volverse fuerte, y para ello es un requisito indispensable conocerse a uno mismo, vencer el miedo y aprender de nuestros errores, con el fin de construir narrativas que nos permitan reestablecer el equilibrio anímico a nivel individual y colectivo. Pero cuando esto no ocurre, la desgracia suele hacerse presente en la vida de los individuos y los pueblos.

Eso fue justamente lo que hemos vivido en México los últimos años: una sociedad mexicana presa del miedo que decidió votar en contra de quien representaba “un peligro para México”, según una campaña de terror orquestada desde las cúpulas empresariales y el gobierno, para infundir miedo de un cambio. Una situación que derivó en una crisis de violencia sin precedentes que suma más de 250,000 asesinatos y más de 37,000 desaparecidos en 12 años de “guerra contra el narco”. Presa del miedo, México se sumió en una profunda crisis, la cual se hizo aún más profunda con aquella timorata frase que encumbró al PRI en 2012: “mas vale malo conocido que bueno por conocer”. Al fin y al cabo, decían los aplaudidores del PRI, ellos “sí saben gobernar”. Un terror irracional al cambio cuyos ecos se mantuvieron hasta las campañas de 2018, con versiones sin ningún tipo de sustento o evidencia empírica sobre el enorme “peligro que representaba López Obrador para la economía”- Un miedo bien alimentado por rumores, campañas de terrorismo ideológico orquestadas por los bancos y los medios afines al sector financiero, que se filtraron en el imaginario de las clases medias, incapaces de interpretar los intereses ocultos tras la información divulgada en los medios.

Las consecuencias de los últimos dos sexenios, ya lo sabemos, fueron desastrosas. A tal punto, que en 2018 la inmensa mayoría de los mexicanos prefirieron correr el riesgo de convertirse en “Venezuela del Norte” antes que volver a apostar por el bipartidismo de derecha que impulsó el modelo neoliberal, que durante tres décadas devastó al país mediante políticas como las privatizaciones, la firma del TLCAN, el rescate bancario vía el Fobaproa o las llamadas reformas estructurales que incluyeron la privatización del petróleo, así como la precarización del salario y las condiciones laborales.

El PRI y el PAN son los principales responsables de que López Obrador haya ganado las elecciones con una ventaja din precedentes, aplastante, que no hubiera ocurrido si en 2006 las élites político-empresariales que mantuvieron intacto su pacto de impunidad mientras el país se desangraba, no hubieran impedido la llegada de López Obrador a la presidencia, en condiciones más acotadas que lo que ocurrió en 2018. Dicho de otro modo, si hubieran dejado pasar a López Obrador en 2006 no hubiera llegado con mayoría en el Congreso y una cantidad de votos aplastante para la elección de 2018. Hoy en cambio, no sólo se convirtió en el presidente más votado en la historia del país desde la época de la Revolución, sino que además llega con 5 gubernaturas y mayoría en las dos Cámaras. Paradojas de la historia. Una muestra de que, más allá de la política, existen otras fuerzas elementales que rigen la naturaleza y que generan un efecto contrario al que la derecha buscaba generar en un principio, cerrándole el paso a quien se había ganado la simpatía de la gente.

Por otra parte, la tenacidad y perseverancia de Obrador, aderezada con su obsesión por la historia, una moral chapada a la antigua y su afilado colmillo político, le permitieron aprender de sus errores y conformar un movimiento social incluyente que poco a poco lo fue vacunando contra los ataques de un PRIAN, fracturado por la desmedida ambición de sus integrantes, lo cual fue un factor decisivo en la contienda. Esto aún cuando persiste la animadversión clasista contra un personaje popular como Obrador, quien prefiere recorrer las plazas públicas utilizando una retórica sencilla e incluso rudimentaria, para convencer a la gente de la existencia de una “mafia del poder” que tiene secuestrada a las instituciones (lo cual es cierto) y cuyos niveles de corrupción han provocado un nivel de podredumbre generalizado.

Lo interesante aquí, es que el desastre de país en los últimos dos sexenios terminó provocando que el discurso sobre el cual se sostenía la continuidad del modelo neoliberal se derrumbara, ante la urgente necesidad de un cambio que permitiera devolver el equilibrio anímico a la colectividad. Un fenómeno que no es exclusivo de México, sino parte de un proceso histórico mucho más profundo que tiene que ver con la dinámica de la globalziación financierista y las tensiones que esto genera en Estados-nación que ven vulnerada su legitimidad frente al poderío del capital trasnacional.

“En el momento en que el Estado se ve privado de una fuerza identitaria que sostenga su difícil maniobra en el mundo de la globalización, ese Estado trata de relegitimarse volviendo a llamar a su gente, es decir, a su nación; pero esa nación, en muchos casos, ya se ha separado del Estado y cree que no está siendo representada”, refiere Manuel Castells en su ensayo Globalización e identidad. Una situación que explica el resurgimiento de líderes nacionalsitas en todo el mundo que aparecen como alternativa a los estragos de una modelo globalizador basado en la movilidad del capital financiero, que ha devastado comunidades y territorios enteros mediante negocios multimillonarios que son incapaces de satisfacer la insaciable ambición de una pequeña élite a expensas del sufrimiento de millones de personas que se ven obligadas a migrar de sus territorios para ganarse la vida en las ciudades donde se concentra la mayor parte de la riqueza global. Un fenómeno migratorio de gran escala que a su vez, socava la cohesión cultural a través de la cual se sostiene la idea del Estado-nación, lo cual provoca una fractura al interior de las grandes urbes que se convierten en espacios de confrontación entre grupos étnicos, religiosos y multiculturales, muchas veces antagónicos entre sí.

Una situación que ocurre actualmente en México, con el fenómeno migratorio hacia Estados Unidos, la devastación ambiental y social ocasionada en comunidades y pueblos a manos de empresas extractivas protegidas por gobiernos neoliberales que han renunciado a su facultad de proteger a sus ciudadanos, con el pretexto de atraer inversión extranjera, siempre dispuesta a generar riqueza mediante el despojo, la explotación y empleos mal pagados. Una situación que fue evidenciada por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional desde la fase inicial del proyecto neoliberal en México y que se fue propagando por todo el país a lo largo de los años, junto a múltiples evidencias del fracaso de la apertura económica a varios niveles.

¿Qué ocurrió entonces? Lo que siempre ocurre en la política. El discurso de López Obrador ofreció una explicación cada vez más convincente de la realidad nacional, lo cual le abrió las puertas del triunfo. Cuando Andrés Manuel afirmaba que el PRIAN era lo mismo, las alianzas entre Diego Fernández de Cevallos y Carlos Salinas de Gortari o los continuos guiños de Vicente Fox con Peña Nieto, siempre con la tecnocracia neoliberal como vaso comunicante entre priistas y panistas, terminó dando razón al tabasqueño en torno a la existencia de una “mafia del poder”, cada vez más obscena y evidente.

Una alianza histórica que, sin embargo, fue dinamitada por un impetuoso Ricardo Anaya que, en aras de su ambición presidencial, provocó una ruptura profunda con el PRI, tras la reunión secreta que sostuvo con Peña en Los Pinos el 20 de enero de 2017 en el contexto de la elección a la gubernatura del Estado de México, en la que supuestamente ambos habrían pactado algo que el líder panista terminó por “traicionar”, según han señalado los cercanos de Peña. Pero esta no fue la única fisura provocada por Anaya, quien utilizó la dirigencia nacional del PAN para apoderarse del partido e impulsar su candidatura presidencial con un alto costo político para la militancia blanquiazul: la fractura y rompimiento con el grupo de Felipe Calderón y su esposa Margarita Zavala, lo cual derivó una disputa interna que se mantiene vigente y le pasará factura al joven queretano tras la elección de 2018. No en balde, las cifras muestran que con todo y las alianzas del PAN con PRD y MC, la de Anaya fue la peor votación para un candidato presidencial panista del que se tenga registro en la historia reciente, desde la llamada transición democrática. Por si fuera poco, Anaya construyó una alianza antinatura con el PRD, sí, el mismo partido que surgió como consecuecia del pacto entre PRI y PAN tras el fraude de 1988, situación que en una de esas peculiares paradojas de la historia, terminó arrastrando a su mayor debacle electoral desde el inicio de la alternancia y sepultando al PRD, reducido a un partido satélite luego de haber tenido posibilidades reales de acceder al poder. De este modo, Anaya cometió tres errores clave que dinamitaron la cohesión histórica de la tecnorcracia neoliberal de derecha que sostuvo la hegemonía del PRIAN durante tres décadas.

Ante un escenario así, era más que entendible que un discurso antisistema como el de López Obrador tuviera cada vez más resonancia entre un número creciente de damnificados por los estragos del neoliberalismo, tal como quedó de manifiesto con el gasolinazo, derivado de la reforma energética aprobada por el PRI y el PAN. De este modo, la retórica lopezobradorista se convirtió en la única alternativa viable, ante la notable ausencia de otros discursos antisistema con la fuerza necesaria para satisfacer esa necesidad, razón por la cual, más allá de los aciertos del tabasqueño, la retórica neoliberal aunada a los altos índices de violencia y corrupción, derivados de intentos desesperados por retener un poder decadente y cuestionado por la vía del fraude electoral, como ocurrió en 2006 y 2012, terminó por derrumbar al PRI y al PAN en 2018, convirtiendo a Morena en un movimiento social emergente con posibilidades de construirse como partido hegemónico en un futuro no muy lejano, generando así un cambio de régimen, entendido como el conjunto de instituciones que regulan y administran el poder político.

Por supuesto, la inmensa mayoría de los críticos de López Obrador a lo largo de las campañas electorales ni siquiera se percataron de la enorme trascendencia histórica que encerraban las elecciones de 2018, en buena medida, por la dinámica con que operan los grandes medios de comunicación y la industrialización del internet, que ha convertido cualquier acontecimiento en un espectáculo propio de la sociedad del consumo, a expensas de la reflexión y una búsqueda profunda de la verdad.

De este modo, los sectores conservadores asustados de perder sus privilegios frente a un proyecto político como el de López Obrador -que busca priorizar a los más pobres con el fin de contrarrestar los desequilibrios generados por el mercado frente a un Estado débil- fueron burdamente manipulados por los intereses de las cúpulas empresariales que se han enriquecido de manera indignante mientras la brecha entre ricos y pobres en México se vuelve cada vez más amplia, reavivando los temores de masas desinformadas que, sin conocer a fondo la situación de Venezuela, afirmaban una y otra vez, similitudes inexistentes entre el régimen chavista y el proyecto lopezobradorista.

Estas son las implicaciones de fondo de la elección presidencial de 2018, las cuales pasaron prácticamente inadvertidas por el grueso de la población, felizmente enajenada con muchos memes y críticas chafas que evidenciaron también la crisis al interior de la comentocracia mexicana, alimentada por el régimen neoliberal y con fuerte presencia en los grandes medios de comunicación, cuyos argumentos fueron perdiendo fuerza ante la incapacidad intelectual de las élites para reinterpretar el momento político y social por el que atraviesa México.

En conclusión, considero que el paso que dimos los mexicanos con el arribo de un líder popular, proveniente de movimientos sociales como López Obrador, no sólo resultaba necesario, sino urgente, dado el nivel de descomposición social por el que atraviesa el país.

Sin embargo, no soy ingenuo, y desde luego entiendo que el nuevo régimen traerá consigo una serie de riesgos, favoreciendo a unos y perjudicando a otros, como ocurre con cualquier otro régimen político, pero me parece que el llamado a la reconciliación nacional, proviniendo de un personaje como López Obrador, puede ayudar a México pasar a otra etapa histórica. Un acontecimiento que, como bien escribió Jorge Volpi en un artículo reciente publicado en Reforma, representa una enorme oportunidad para que los mexicanos aprendamos de nuestros errores, enfrentemos nuestros miedos y estemos dispuestos a seguir nuestro camino en un nuevo periodo histórico. Una oportunidad que implica abrir muchas puertas y ventanas que durante mucho tiempo estuvieron cerradas. Pero una cosa es abrir la puerta y otra muy diferente, cruzarla.

No sabemos qué traerá consigo este cambio, pero vale la pena correr el riesgo e intentarlo. En una de esas, no sabemos, quizá el país pueda mejorar un poco en algunos aspectos fundamentales, lo cual sería ya, un pequeño avance, aunque sabemos que siempre habrá grupos inconformes, tal como ocurrió con buena parte de los gobiernos de izquierda que gobernaron en países de Sudamérica durante las primeras dos décadas del siglo XXI. Gobiernos de izquierda que, pese a sus innegables avances en ámbitos como el combate a la pobreza, han tenido muchos problemas para mantener el poder frente a una derecha rapaz protegida por los medios de comunicación afines a las potencias occidentales, principalmente Estados Unidos y Gran Bretaña, las dos principales sedes del capital financiero trasnacional.

De este modo, confío en que López Obrador hará lo que esté a su alcance para remediar los males que aquejan al país, toda vez que su obsesión histórica y su condición de líder de un movimiento social auténtico, de base, lo hacen un personaje adecuado para encarar en reto. Mucho más adeucado, sin duda alguna, que los tecnócratas “avalados” con sus títulos obtenidos en universidades extranjeras, quienes provocaron la devastación de un país inmensamente rico en posibilidades como lo es México.

La magnitud del cambio histórico que traerá consigo el cambio de régimen es digno de analizarse, discutirse y reflexionarse. En lugar de quejarse amargamente, los pejefóbicos deberían cuestionarse qué fue lo que ocurrió para que un personaje como López Obrador lograra llegar a la presidencia de México en su tercer intento. Quizá entonces, puedan mirar hacia adentro, ser autocríticos y aprender algo en el camino.

La historia, como todo relato de ficción, es un cuento en permanente cambio. Un cuento cuyo sentido depende de su capacidad para apelar a las emociones y las más profundas necesidades humanas- Un cuento que en política, simplifica estos aspectos en la idea del bienestar.

Si bien el regreso del nacionalismo revolucionario remasterizado es preferible a la continuidad de un neoliberalismo fracasado, me parece urgente que los mexicanos comencemos a buscar alternativas para construir otro futuro posible, inventar un nuevo cuento que nos permita redefinir el papel del ser humano y su relación con el mundo, un cuento que cuestione y ponga en duda todos los saberes, un cuento que nos permita reconciliarnos con todos los seres que pueblan el planeta, un cuento que nos permita celebrar nuestras muchas diferencias, un cuento capaz de reescribir la historia misma de la humanidad. Esto, o seguir siendo rehenes de narrativas caducas.

Porque la vida es cuento y la realidad es ficción.

¡Salud!
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Un frente ciudadano para combatir a la corruptocracia: una lectura política de la dolorosa realidad nacional desde la matanza de Nochixtlán

El asesinato de al menos once personas a manos de la Policía Federal y el saldo de más de cien heridos durante las protestas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y la sociedad civil en Nochixtlán, Oaxaca, el pasado domingo 19 de junio de 2016, es la muestra más reciente de la dictadura que se padece actualmente en México.

A diferencia de lo ocurrido en Ayotzinapa, en Nochixtlán hubo muchos fotógrafos y testigos que documentaron la matanza. El secretario de gobernación, Miguel Osorio Chong, dice que prefiere esperar a las investigaciones, lo cual se traduce en que quieren ganar tiempo para inventarse otra “verdad histórica” con la tontería esa de que los policías fueron emboscados. Nadie les cree. Y menos cuando hay fotos de agentes con armas largas vestidos de civiles. La crisis de derechos humanos que vivimos en México sólo se ve en las más crueles dictaduras: asesinatos, represión, desaparecidos, torturados.

Y en este sentido, es necesario cuestionar las inconsistencias en la estrategia política de la CNTE y su exigencia de diálogo con la Secretaría de Gobernación, a lo cual uno podría preguntarse qué posibilidad real de diálogo existe cuando el gobierno utiliza armas de fuego para asesinar manifestantes desarmados. ¿Con quién habría que dialogar? ¿Con un gobierno ilegítimo que viola sistemáticamente los derechos humanos para reprimir a sus opositores y censurar la libertad de expresión? ¿Hasta qué punto reconocer el diálogo implica reconocer como interlocutor a un gobierno ilegítimo que asesina a la población para salvaguardar los intereses de una oligarquía corruptocrática que ha convertido la ruina del país en un lucrativo negocio privado, como ocurrió con la reforma energética y la reforma educativa que pretende facilitar el despido de los maestros disidentes en beneficio de intereses políticos del gobierno? [1] De ahí que la reforma educativa no sea sino un instrumento de control diseñado para que el PRI pueda recuperar el control del gremio magisterial, luego de que los gobiernos del PAN otorgaron una serie de privilegios a los líderes corruptos del sindicato docente con fines político-electorales. Esto explica el por qué los profesores de la CNTE se oponen a un proceso de evaluación que otorga a los señores de la corruptocracia la posibilidad de sustituir a los maestros disidentes por maestros dóciles, lo cual convierte dicha reforma en un aparato de control diseñado para desarticular la oposición al actual régimen.

No es la primera vez que el gobierno de Enrique Peña Nieto reprime a sus opositores mediante el uso de la fuerza y otros medios coercitivos. Así ocurrió con la detención de José Manuel Mireles y las autodefensas de Michoacán, luego de que tuvieran que levantarse en armas para defenderse ante los continuos ataques del crimen organizado y la incapacidad del Estado para garantizar la seguridad pública. Así ocurrió también con la intervención de las fuerzas armadas, el crimen organizado y el Estado en la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, además de la campaña de desprestigio y acoso orquestada por el gobierno federal en contra el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Esto sin contar con las presiones del gobierno sobre MVS para censurar a Carmen Aristegui y sus colaboradores luego del escándalo de corrupción de la Casa Blanca que involucra directamente a la esposa de Peña Nieto, así como el continuo asesinato de periodistas, activistas y líderes sociales, casos que muestran las difíciles condiciones que se enfrentan actualmente en México para ejercer la libertad de expresión. Rasgos típicos de una dictadura, término que puede definirse como una forma de gobierno en la que una persona o una élite ejerce el poder político a través de diversos mecanismos de coerción para contener a sus opositores mediante el uso de la fuerza.

Por lo anterior habría que preguntarse: ¿Con qué instituciones pretenden lograr gobernabilidad? ¿Con un Poder Ejecutivo que reprime a la disidencia y el pensamiento crítico al mismo tiempo que protege y beneficia a sus cómplices? ¿Con un Poder Legislativo que dicta leyes a modo para beneficiar los intereses de la clase política por encima de la gente, como ocurrió recientemente con la manera en que echaron abajo la propuesta de ley anticorrupción promovida desde la sociedad civil?[2] ¿Con un Poder Judicial que dicta sentencia en función de intereses políticos y donde los crímenes quedan impunes en más del 99% de los casos?[3] ¿Con órganos electorales que invariablemente resultan omisos ante la inyección de dinero ilícito durante las campañas electorales?[4] ¿Con procuradurías de justicia que torturan y manipulan los hechos a su conveniencia para construir “verdades históricas” como las de Ayotzinapa?[5] ¿Con gobernadores corruptos que no son sino empleados del crimen organizado y las empresas trasnacionales?[6] ¿Con los serviles medios de comunicación que administran la ignorancia y realizan campañas de difamación para beneficiar al gobierno en turno?[7] Este es el vivo retrato del actual régimen, donde la corrupción es aquello que da cohesión a todo el sistema político mexicano, lo cual permite entender el actual fenómeno de ingobernabilidad como consecuencia de una severa crisis de legitimidad. Una situación que ha derivado en una grave crisis institucional donde la ausencia de un Estado de derecho ha generado una ola de violencia utilizada por el gobierno para imponer sus propios intereses por encima del bien común, mediante el uso de la fuerza y una maquinaria burocrática diseñada para promover el abuso sistemático en contra de la población. Rasgos de un Estado fallido que busca reconfigurarse como una dictadura donde la política del garrote y la mordaza se ha convertido en el medio predilecto para tratar de controlar la creciente molestia social ante los desastrosos resultados de un gobierno ilegítimo y tirano.

Por ello, no es casualidad que la brutal represión y la detención de los líderes del magisterio disidente se produzca pocas semanas después de que los partidos políticos que forman parte del actual régimen, aprobaran en las comisiones de la Cámara de Diputados una iniciativa de ley que busca crear un Estado de excepción para suspender los derechos humanos y legalizar la represión contra la población civil.[8] Un instrumento típicamente utilizado por las dictaduras para acabar con la oposición política, controlar el descontento social y aferrarse al poder mediante el uso de la fuerza. Algo que, de hecho, ha venido ocurriendo desde 2007, a inicios del sexenio de Felipe Calderón, tal como puede constatarse en el elevado índice de letalidad de las fuerzas armadas en su presunta “guerra contra el narcotráfico”,[9] lo cual evidencia que durante la última década se han realizado una serie de “ejecuciones sumarias” contra civiles,[10] tal como quedó de manifiesto con las masacres de Tlatlaya,[11] Apatzingán[12] y Tanhuato[13] a manos del ejército mexicano y fuerzas federales. Esto, sin contar con los casos de tortura reconocidos por los altos mandos del ejército[14] y otros casos violaciones graves a los derechos humanos como los ocurridos en San Fernando, Ojinaga, Allende

De ahí que existan elementos más que suficientes para responsabilizar al Estado mexicano en tribunales internacionales por delitos contra la humanidad, tal como sostiene un reciente informe de Open Society, el cual señala que ante la crisis de asesinatos, desapariciones y tortura continua que prevalece en el país “existen bases para sostener que actores estatales y no estatales por igual han cometido crímenes de lesa humanidad en México”.[15]

Una crisis de derechos humanos que no es sino síntoma de una enfermedad crónica provocada por un sistema capitalista cuya perversa lógica de explotación, acumulación y miseria ha servido para enriquecer a los más ricos mediante el sufrimiento de los más pobres,[16] situación que en buena medida explica los altos índices de violencia en México[17] y sirve también para encubrir una política de despojo promovida por empresas que —en su continua disputa por territorios, recursos y mercados— violentan los derechos elementales de las personas y las comunidades en complicidad con el Estado.[18] Una crisis profunda generada por un “pacto de impunidad” entre las élites político-empresariales que controlan al país.[19]

Es por ello que la renuncia de Enrique Peña Nieto y todo su gabinete se vuelve un reclamo elemental para evitar una escalada de violencia ante el creciente descontento y la ola de represión contra opositores del actual régimen. Si bien la renuncia o destitución de funcionarios de alto perfil difícilmente resolverá la actual crisis política que enfrenta México, sí representa un primer paso para realizar cambios de fondo en la estructura del sistema político mexicano.

Aún cuando en las actuales condiciones la vía armada representa una opción legítima para derrocar al gobierno tirano que asesina civiles y protege delincuentes, me parece que la mejor vía para afrontar la crisis desde la resistencia civil es mediante la conformación de un Frente Amplio Democrático que genere consensos y una estrategia muy concreta para frenar la violencia y combatir la corrupción, los dos pilares que sostienen el poder político del gobierno autoritario que padecemos. La construcción de un Frente Amplio Democrático permitiría aglutinar y cohesionar la protesta social en las calles, al mismo tiempo que generaría condiciones para construir los consensos mínimos necesarios para echar a andar una reforma profunda del Estado mexicano y ejercer presión sobre la corruptocracia desde distintas trincheras, a partir de una estrategia puntual que ataque el problema de raíz y que pueda implementarse en diversos sectores sociales.

Por ello resulta urgente empezar a plantear la conformación de un frente ciudadano para encarar los abusos de la corruptocracia y convertir la inconformidad social que a diario vemos en las calles y redes sociales en un proyecto político donde la ciudadanía reclame el poder político que le corresponde y le ha sido arrebatado por políticos sin escrúpulos que han dejado en la ruina al país. Una labor urgente que sólo podrá convertirse mediante la construcción de acuerdos mínimos entre diversos sectores sociales, situación que atenta contra la tradición fragmentaria de una izquierda cuyo dogmatismo ideológico y su imposibilidad de construir consensos carga con una parte de responsabilidad en este desastre de país provocado por un bipartidismo de derecha cuyas políticas neoliberales no han hecho sino amplificar el abuso, la desigualdad y la miseria en todas las formas posibles. Una estampa que retrata a la perfección el México corrompido y violento en el que vivimos.

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[1] Manuel Gil Antón. La reforma Educativa. El Colegio de México, 2013. Entrevista disponible en Youtube.

[2] Rubén Rojas. “Elude Senado reclamo de mexicanos y aprueba Ley 3 de 3 rasurada”, en UNOtv. México, 15 de junio de 2016.

[3] Índice Global de Impunidad en México 2016. Universidad de las Américas, Puebla. México, 2016.

[4] Oswaldo Chacón Rojas. ”Diagnóstico del modelo de fiscalización electoral mexicano” en Revista Mexicana de Derecho Electoral, Especial sobre Observación Electoral 2012, num. 4, pp. 275-301. PNUD-UNAM, Instituto de Investigaciones Jurídicas. México, 2013.

[5] Informe Ayotzinapa II. Avances y nuevas conclusiones sobre la investigación, búsqueda y atención a las víctimas. Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes-CIDH. México, 2016.

[6] Humberto Padgett. Tamaulipas. La casta de los narcogobernadores: un eastern mexicano. Ediciones Urano. México, 2016.

[7] Jenaro Villamil. “Rapados en Comitán: el montaje fallido de Aurelio Nuño contra la CNTE”, en Homozapping. 1 de junio de 2016.

[8] “Aprueban diputados, en comisiones, dictamen sobre Estado de excepción en México”, en Aristegui Noticias. México, 29 de marzo de 2016.

[9] Carlos Silva Forné, Catalina Pérez Correa y Rodrigo Gutiérrez Rivas. Índice de letalidad 2008-2014: Disminuyen los enfrentamientos, misma letalidad, aumenta la opacidad. Documento de trabajo. Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. México, 2015.

[10] Azar Ahmed y Eric Schmitt. “En México, la letalidad desproporcionada de sus fuerzas armadas genera preocupación”, en The New York Times. 26 de mayo de 2016. // “Las ejecuciones extrajudiciales y la impunidad persisten en México – Informe de seguimiento de experto de la ONU”. Boletín de prensa. Naciones Unidas. Ginebra-Ciudad de México. 20 de junio de 2016.

[11] “Difunde AP que elementos de la Sedena fusilaron a 22 personas en el Edomex”, en Proceso. México, 11 de julio de 2014.

[12] Laura Castellanos. “Masacre en Apatzingán”, en Aristegui Noticias. Reportaje en dos partes. México, 19 de abril-24 de mayo de 2015.

[13] “Fue masacre en Tanhuato; la saña y que nadie traía zapatos, pruebas: familiares”, en La Jornada. México, 25 de mayo de 2015.

[14] “Ejército pide perdón por caso de tortura en Guerrero”, en Milenio Diario. México, 16 de abril de 2016.

[15] Atrocidades innegables. Confrontando crímenes de lesa humanidad en México. Open Society Foundations, 2016, p. 166.

[16] Gerardo Esquivel Hernández. Desigualdad extrema en México. Concentración del poder económico y político. Oxfam México. México, 15 de junio de 2015.

[17] Ted Enamorado, et al. Income Inequality and Violent Crime: Evidence from Mexico’s Drug War. Banco Mundial. Junio de 2014. // Índice de Paz México 2016. Instituto para la Economía y la Paz (IEP), 2016.

[18] Carlos Fazio. Estado de Emergencia. De la guerra de Calderón a la guerra de Peña Nieto. Grijalbo. México, 2016.

[19] Edgardo Buscaglia. Vacíos de poder en México. Random House Mondadori. México, 2014.

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El golpe contra el IPN y la urgencia revolucionaria

Los estudiantes se defienden con argumentos y tomando las calles de manera pacífica ante el golpe del régimen contra el Instituto Politécnico Nacional (IPN). No conformes con entregar la industria petrolera a los intereses extranjeros, este régimen controlado por miserables vendepatrias, ahora pretende desmantelar instituciones educativas para que las empresas extranjeras, amparadas en la reforma laboral aprobada por el PRI y el PAN, y la reforma educativa (un logro calificado como “histórico” por lo más selecto del PRD y su celebrado Pacto por México), puedan contar con mano de obra barata.

Solo un puñado de infames como los que ostentan el poder gubernamental son capaces de deteriorar la educación universitaria de su gente para que el capital extranjero y el gobierno corrupto acumule ganancias millonarias a partir de la explotación laboral, sueldos miserables y el sufrimiento de millones.

A grandes rasgos, los estudiantes plantean que la reforma del IPN desmantela el principio público con el que se fundó la institución para convertirse en una fábrica de mano de obra barata para la iniciativa privada a partir de modificaciones sustanciales al plan de estudios y otros candados legales que abren la puerta a un manejo cada vez más discrecional de la institución. Esto ha sido una constante en el actual régimen: fomentar la discrecionalidad para facilitar la corrupción y el control político. Ahí están los resultados de sus reformas estructurales y su dichosa “competitividad”. Así es la educación en los tiempos del autoritarismo jurásico recargado. Por supuesto, no tardará el linchamiento mediático contra los estudiantes conforme el descontento siga creciendo. La mediocracia cortesana y aplaudidora (empezando por las televisoras) no tardará en descalificar la protesta estudiantil. El gobierno, por su parte, ha asegurado que van a postergar la crisis aplazando la aprobación del reglamento, evidenciando que apostarán por una estrategia de desgaste.

El anuncio se da paralelamente a otra crisis al interior del gobierno federal: la matanza de 22 personas a manos del ejército en Tlatlaya y el “encubrimiento” del caso por parte de las autoridades gubernamentales y la siempre omisa Comisión Nacional de Derechos Humanos (la misma institución que dejó impune al gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, por el asesinato de un niño de 13 años con una bala de goma a manos de la policía estatal). Esto, aunado a los múltiples casos de impunidad acumulados durante el pasado reciente, el aumento de la delincuencia común y los asesinatos en el país, así como el creciente clima de encono social por la falta de oportunidades laborales y educativas, así como un pobre crecimiento de la economía mexicana, son factores dignos de tomar en consideración a la hora de describir el explosivo coctel que pareciera estar gestándose en las entrañas de la sociedad mexicana.

Necesitamos una revolución de la conciencia para detener a esta gente y su obsesión idiota de realizar sus ambiciones personales a costa del sufrimiento de millones. La sociedad mexicana no puede permanecer indiferente a lo que está sucediendo. Cabe resaltar que el gobierno será el único responsable si la violencia se llega a derramar en las calles el próximo 2 de octubre, cosa que deseo desde lo más hondo de mí, se pudiera evitar. Justamente por eso es urgente construir un proyecto revolucionario: para evitar que la sangre se derrame por las calles en un acto de legítima defensa ante la ambición desmedida de las élites. Debemos construir un proyecto de país que garantice la justicia social y acote a su insaciable élite político-empresarial.  ‪#‎TodosSomosPolitécnico‬

Algunos links con información sobre el origen de la crisis, pueden consultar:

¿Qué pasa en el IPN? ¿Por qué protestan los estudiantes?

Siete aspectos que debes conocer sobre el nuevo reglamento del IPN

La captura del ‘Chapo’ Guzmán, la (falsa) solución a todos nuestros problemas

Ahora México podrá dormir tranquilo, el mal ha sido erradicado con la captura de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán (ajá, cómo no), el “delincuente más buscado del mundo”, según dicen reiteradamente en las noticieros de televisión mientras se difundían las primeras imágenes oficiales sobre la captura del líder del Cártel del Pacífico. La noticia se difundió como pólvora luego de que la agencia estadounidense AP diera a conocer la noticia alrededor de las 9:45 horas. El país enteró se paralizó. No era para menos. La fama del capo mexicano se fortaleció desde hace un par de años con una intensa publicidad promovida desde el gobierno de Estados Unidos en su afán de construir enemigos públicos como parte de una añeja tradición política.

En México, la noticia inicial provocó desconfianza (¿por qué será?). La imagen del ‘Chapo’ Guzmán con el rostro golpeado circuló con virulencia por Twitter y las redes sociales. Las confirmaciones extraoficiales de dicha información en los medios de comunicación iban acabando con la incredulidad. Noticia bomba. Alrededor de las 13:42 horas, Enrique Peña Nieto confirmaba la noticia a través de su cuenta de Twitter. Minutos más tarde, casi en punto de las 14:00 horas, el gabinete de seguridad del gobierno mexicano daría a conocer los pormenores de la captura. El procurador Jesús Murillo Karam, acompañado de los secretarios de la Defensa Nacional y la Marina, explicó que el narcotraficante fue capturado a las 6:40 de la mañana, en la ciudad costera de Mazatlán, Sinaloa, tras varios días de seguirle la pista. La historia de las siete casas del capo mexicano, conectadas a través de túneles y sistemas de drenaje, además de equipadas con puertas de hierro, aderezaban el escueto relato del procurador. Finalmente, el ‘Chapo’ salió de un hangar del Aeropuerto de la Ciudad de México para desfilar frente a la prensa y subir a un helicóptero de la Policía Federal.

Los comentarios no se hicieron esperar. Y pese a la estridente cobertura sobre la captura del líder de la mayor organización de tráfico de drogas en el planeta, la noticia está muy lejos de convertirse en la solución de todos nuestros problemas. Cómo estará la situación en el país que el gobierno de Peña estaba urgido de un golpe mediático como este, como en su momento fue Elba Esther Gordillo, para tratar de construir gobernabilidad a base de noticas bomba. En esta ocasión le tocó al Chapo ser el sacrificado en esta ruleta del poder. ¿Con esto se debilitan las estructuras criminales que sostienen al narcotráfico en México? ¿Se debilitaron los Zetas con el supuesto asesinato del Heriberto Lazcano ‘El Lazca’ o la captura de Miguel Treviño Morales, mejor conocido como el ‘Z-40’? Preguntas difíciles de responder con precisión. No sabemos hasta qué punto Guzmán seguía controlando los hilos del cártel del Pacifico. Desde hace unos días, me llamó la atención un análisis realizado por la agencia Insight Crime, especializada en temas de crimen organizado, en el cual se aseguraba que Ismael ‘Mayo’ Zambada —uno de los tres líderes del Cártel del Pacífico junto con Guzmán y Juan José Esparragoza ‘El Azul’— había perdido fuerza, tal como lo evidenciaban las capturas de varios familiares y colaboradores cercanos. Tal parece que ese fue el hilo que condujo a la aprehensión del Chapo.

¿Por qué se dio la detención en este momento? Es algo que no queda claro, sobre todo, tomando en cuenta las relaciones que existen entre las organizaciones criminales y el gobierno, tal como sostiene el exoficial de inteligencia de la DEA, Phil Jordan, en una declaración atípica con la cadena Univisión, en la que afirma que informes de la inteligencia estadounidense tienen conocimiento de que el ‘Chapo’ Guzmán financió parte de la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto:

Esto coincide con algunas investigaciones de la prensa estadounidense e información filtrada a través del sitio WikiLeaks, ya que de acuerdo con información de la agencia Sratfor, especializada en asuntos de inteligencia y preveedora de información del gobierno estadounidense, la DEA tuvo en la mira al ‘Chapo’ Guzmán en 2010 pero le perdonó la vida debido a una orden proveniente de altos funcionarios del gobierno de Barack Obama para no hacerlo, según un reportaje escrito por Douglas Lucas y publicado en el sitio de investigación WhoWhatWhy?

Desde luego, la captura funcionará muy bien para fortalecer al actual régimen. El mensaje es muy claro: el PRI volverá a administrar el crimen organizado como en los viejos tiempos luego de la ineptitud de los panistas y su docena trágica. Los tricolores se consolidan como los dueños de la baraja, serán ellos quien repartan el botín, al mismo tiempo que recibirán su palmadita en la espalda por parte del gobierno de Estados Unidos. Ahora las portadas no solo serán en la revista Time, sino también en The New York Times o el Washington Post, así como el primetime en la cadena NBC y demás. La noticia ya se ha difundido con fuerza en los principales diarios del planeta. Aplausos por doquier para el gobierno mexicano. Fuegos artificiales cuyo impacto real dista mucho de esa otra realidad que a diario se vive en las calles. El mercado de la droga seguirá siendo igual de lucrativo con o sin la participación del ‘Chapo’ Guzmán. Quizá cambien los dueños de la empresa, pero el negocio seguirá intacto. El gobierno mexicano ha sido muy eficaz para capturar a aquellos personajes que afectan los intereses del grupo en el poder, pero eso no necesariamente significa que el gobierno mexicano esté dispuesto a acabar de fondo con el problema del crimen organizado. El desinterés que ha mostrado la presente administración por construir un andamiaje institucional que permita disminuir el problema de la corrupción es un claro ejemplo de ello. Y esto se debe a que la falta de controles institucionales facilita muchas de las tareas con las cuales los grupos políticos buscan mantener el poder: desvío de recursos, lavado de dinero, inyección de recursos ilícitos en las campañas electorales y un largo, largo etcétera. El problema estructural del narcotráfico seguirá ahí, intacto. Será sólo cuestión de tiempo para que surjan varias réplicas del ‘Chapo’ Guzmán. Y ahí estará el actual régimen, intentando administrar al crimen organizado para reafirmar su poder a costa de las libertades y derechos que la ciudadanía pierde a diario con tal de satisfacer los intereses de las élites. Por supuesto, no faltarán los millones de ingenuos que caerán en la trampa.

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El cobarde asesinato de Gregorio Jiménez: el intento de callar la puta realidad de un país que grita de dolor

 

El asesinato cobarde del periodista veracruzano Gregorio Jiménez dice mucho del México actual. Un lugar donde los administradores de la desgracia nacional pretenden callar con sangre y anestesia mediática los gritos de un país que grita de dolor. Ahora las autoridades pretenden hacernos creer que el asesinato de Jiménez fue un hecho aislado que nada tenía que ver ni con el crimen organizado ni con la labor de un periodista victimado por la criminalidad con al que operan los grupos delictivos de Veracruz encabezados por el gobernador Javier Duarte, quien además de todo fue premiado por defender la libertad de expresión. Solo en un país hecho pedazos como este pueden gestarse escenas tan grotescas. Como siempre, el gobierno pretende utilizar su aplanadora mediática para disfrazar esta puta realidad producto de la ambición desmedida y la miseria humana en su máxima expresión, amparados siempre con el argumento idiota del “nadie sabe, nadie supo”. Ahí está también Alfredo Castillo, el comisionado por el gobierno federal para “poner orden” en Michoacán, haciendo malabares discursivos para tratar de justificar el encuentro que sostuvo en días recientes con un lugarteniente del cártel de los Valencia. En cualquier país con un Estado de derecho de medio pelo, Castillo habría tenido que poner su renuncia sobre la mesa luego de la patética explicación que dio al periódico Reforma, en la cual asegura que aunque Juan José Farías alias ‘El Abuelo’ le pidió ayuda por la investigación que existe en su contra por vínculos con el crimen organizado, no lo detuvieron porque “no tenían orden de aprehensión”. Complicidad o ineptitud, da lo mismo. Lo increíble es que nos quieran tratar como estúpidos, aún cuando el hecho de que el crimen organizado operó a favor del actual “gobernador” de Michoacán, Fausto Vallejo, durante el proceso electoral de 2011 es un secreto a voces que circula con fuerza dentro de los callejones del poder en los que se desenvuelve nuestra deleznable clase política, tan dispuesta a callar para conseguir su tajada del botín. Así se juega en el pútrido ajedrez de la política mexicana, donde las mayorías siempre terminan por joderse mientras el abuso de la élite sigue in crescendo. Ejemplos sobran. Ahí están las alabadas reformas estructurales que tanto celebran los siervos del actual régimen. Ahí está la reforma laboral, el saqueo del petróleo, el aumento de impuestos imbéciles y su impacto en la inflación, la alza de delitos como el secuestro y la extorsión, el robo de cuello blanco como política de Estado. Los resultados están a la vista: un país donde la única posibilidad de acceder a la justicia es tomarla en mano propia, tal como han demostrado los grupos de autodefensa.

Cualquier apasionado de la historia podrá constatar que el abuso sistemático de unos contra otros no puede durar eternamente. El imperio romano terminó por caer, devorado por la corrupción y las disputas internas. A Luis XVI le cortaron la cabeza. Lo mismo ocurrió con la Rusia zarista y la revolución bolchevique. No se necesita ser un erudito para darse cuenta de que en México están dadas las condiciones para que estalle un conflicto armado de gran envergadura. Lo único que puede detener los ríos de sangre que están gestándose actualmente en las entrañas del actual régimen es una revolución: desbordar las calles con protestas y derrocar al actual gobierno, construir un nuevo pacto social y redistribuir equitativamente el poder político entre los diversos grupos sociales para devolverle la paz a México. Por supuesto, nuestra clase política, tan acostumbrada al lujo criminal y la manipulación como sustituto de la realidad, no cederá fácilmente. Los tambores de guerra suenan cada vez con mayor fuerza. Solo el pueblo organizado podrá detener la carnicería. ¿Cuántos periodistas más tendrán que morir en este doloroso camino? ¿Cuántos políticos criminales permanecerán impunes? ¿Cuánto tiempo pasará para que la verdad termine por alumbrar este país de tinieblas? ¿Cuánto sufrimiento más habremos de soportar antes de convertirnos en autores de nuestro propio destino? ¿Cuántas lágrimas, cuánto rencor acumulado, cuánta sangre inútil, cuánto odio habrá de ser derramado en esta guerra estúpida de todos contra todos? ¿Cuánto tiempo pasará para que podamos aprender a convivir sin someter al otro? ¿Cuándo abriremos los ojos y el corazón para cobrar conciencia de este dolor imbécil? ¿Cuántos más habremos de morir por hablar mientras otros esconden la cabeza en el suelo y se muerden la lengua por miedo? Por eso hay que gritar, hay que señalar, hay que denunciar, hay que luchar, defender con uñas y dientes la posibilidad de un presente y futuro mejor. Aunque nos vaya la vida de por medio. Como Goyo.

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La dignidad perdida

DIGNIDAD

Dignidad. Algo que este país perdió hace un buen rato. El momento actual evidencia la farsa. Un presidente que viaja a Sudáfrica para homenajear a Mandela al mismo tiempo que sus serviles legisladores del PRI y PAN aprueban el saqueo de la renta petrolera a través de una reforma energética muy útil para que un selecto grupo de bandidos se llenen los bolsillos mientras administran la miseria de millones de personas. ¡Vaya hipocresía! ¡Vaya bajeza! ¡Vaya cinismo! La tibieza de los medios también tiene ese tufo patético, vulgar. Muy pocos son los que están dispuestos a contradecir la voluntad todopoderosa del régimen. “No hay que morder la mano que nos da de comer”, se repiten a sí mismos los virreyes de la desinformación. Lo mismo una intelectualidad plácidamente acomodada en el dispendio oneroso de la compra de conciencias. Mejor el silencio cómplice, la cómoda indiferencia. Es el país de la servidumbre voluntaria, donde nada fluye por su propia cuenta si no es bajo el cobijo de la corrupción. Un país hecho mierda. Esta es la patria dolorida que nos han dejado. ¿Esto habremos de legarles a nuestros hijos? El futuro como sinónimo del apocalipsis. ¿Hasta dónde se puede tensar la liga sin romperse? ¿Hasta cuándo habremos de seguir soportando las limosnas que nos obsequian nuestros señores feudales con sus programas de beneficencia en tiempos electorales? La urgencia de una revolución se hace más evidente con el paso de los días. La sociedad civil debe construir un proyecto de nación distinto al que plantea una clase política sumergida en su propia inmundicia. Fortalecer el debate con miras a la conformación de un nuevo Congreso Constituyente para la construcción de una nueva Constitución y un nuevo reparto de poderes entre los diversos grupos sociales, un nuevo pacto social más equitativo, más justo, que traiga paz a este país desangrado por la avaricia ilimitada. Un nuevo acuerdo para la construcción de un nuevo país. Ese debe ser el objetivo. Y para ello es indispensable darle forma a la revolución: empezar a imaginarla, empezar a nombrarla, empezar a construirla. Sin miedo. De manera firme, sin rencor. Una revolución donde el amor sea nuestra guía. Solo así podremos detener esta barbarie de todos contra todos.

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La fastuosa impunidad: el IFE como instrumento del régimen

Durante la campaña, los “críticos” más feroces de Andrés Manuel López Obrador le reprochaban que antes de la elección desconociera a “las instituciones democráticas de este país”, en alusión al IFE. Meses después, el tiempo le dio la razón al Peje. Cualquiera que haya vivido de cerca las campañas presidenciales sabe que la inequidad en la contienda fue tremenda en lo que a recursos económicos se refiere. ¿Ya se olvidó la manera en que el PRI tapizó el país con espectaculares de Peña Nieto? ¿Los viajes en avión privado? ¿Los más de 30 spots con la firma de Pedro Torres, productor estrella de Televisa? ¿Los hoteles de lujo? ¿La mordaza monetaria impuesta a los medios? Ahora resulta que López Obrador fue el que rebasó los topes de gasto de campaña. Así es la política mexicana de aires kafkianos. “Las instituciones de este país están bajo control de la mafia en el poder”, argumenta el tabasqueño. ¿Alguien en su sano juicio puede contradecir esta premisa?

¿Dónde están ahora los críticos que defendían con tanta vehemencia a las “instituciones democráticas” de este país? ¿Dónde están los cuestionamientos de Aguilar Camín, Ciro Gómez Leyva, Carlos Loret y otros críticos de ocasión? Con las cabezas debajo de la tierra como avestruces, aplaudiendo con fervor los logros del PRI en su regreso al poder.  El golpeteo político como sustituto podrido de la realidad.

Los consejeros del IFE tuvieron que utilizar argumentos hilarantes para exonerar al PRI. Reconocieron que el PRI había triangulado al menos 66 millones de pesos a través de Monex para la campaña de Peña Nieto, pero dijeron, no podían multar al tricolor porque el contrato que hizo con la empresa Alkino (a través de la cual se trianguló todo el asunto) era para “dispersar” monederos electrónicos, no dinero en efectivo. Poco les importó que esos monederos electrónicos tuvieran 50 millones de pesos adentro. A ese nivel discursivo, tan lastimero como indignante, tuvieron que recurrir para defender lo indefendible. La prueba contundente de la ilegitimidad del actual régimen, tema que se omite con alevosía y ventaja de la esfera mediática. Silencio cómplice convertido en mercancía para darle validez a la escena teatral que intentan disfrazar de democracia. Fastuosa impunidad.

El desastre nacional en tiempos de la imposición

Ocurrió todo según lo previsto. El status quo no cedió ni un ápice. El Tribunal Electoral ungió a Enrique Peña Nieto como presidente electo en medio de un remolino de protestas en las calles. Andrés Manuel López Obrador, fiel a su estilo, convocó a manifestaciones para ponerle baches a Peña de aquí a diciembre y tratar de mantenerse vivo políticamente otros seis años. Y mientras tanto, la bola de nieve sigue creciendo. ¿Qué pasará si en lugar de acabar con el narco, como lo prometieron, la violencia se pone aún peor con el reacomodo de los carteles de la droga una vez que el PRI llegue a Los Pinos? El país va a reventar. Con un escenario tan flamable, cualquier chispa puede desencadenar el incendio. La crisis institucional y política que vive México sólo podrá aliviarse con un nuevo pacto social que construya nuevos equilibrios de poder. Generalmente estos acuerdos se plasman en la creación de una nueva Constitución. Para que eso ocurra, se necesitaría un Congreso Constituyente que haga a un lado a los partidos políticos actuales como administradores del orden público. Y tal como se ha documentado a largo de la historia, eso sólo puede lograrse a través de una revolución, ya sea armada o pacífica. México necesita poner en cintura a sus poderes fácticos y refundar sus instituciones, incluyendo a sus partidos políticos tan corporativos y cupulares, mismos que han cerrado sus puertas a la ciudadanía en aras de intereses sectarios. El cambio tendrá que darse por las buenas o por las malas. Cada vez nos acercamos más a la segunda, tomando en cuenta los ríos de armas que llegan desde Estados Unidos, la violencia generada por el libre mercado de la droga, gobiernos débiles producto de su propia ilegitimidad y poderes fácticos de una voracidad insaciable que están dispuestos a hacer de la miseria una epidemia con tal de cumplir sus ambiciosos fines. Debemos estar atentos y entender todo lo que está en juego. Si seguimos esta inercia idiota se producirá mucho sufrimiento. Aún estamos a tiempo de actuar. No podemos permitir que la apatía termine validando a un régimen corrupto. Necesitamos una renovación total. El modelo civilizatorio impulsado los últimos 500 años en occidente ya se agotó. ¿Qué haremos al respecto? Habrá que repensar el futuro desde sus cimientos para construir un nuevo orden social.

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